Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los vecinos de Cortes de Pallás alientan a la Vall d'Uixó: "Teníamos claro que volvería a florecer"

Los habitantes de Cortes de Pallás recuerdan la impotencia y el terror vividos en 2012, cuando las llamas arrasaron más de 28.000 hectáreas. Ahora ven como sus montes vuelven a estar cubiertos de verde casi quince años después.

Cuando el fuego se apaga

Germán Caballero

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Kevin Contreras

Kevin Contreras

València

La noche del 27 de junio de 2012 aparentaba ser una más para los mil habitantes que vivían en Cortes de Pallás, que no eran conscientes de que el día siguiente sería uno de los más trágicos de la historia del pueblo. El 28 de junio comenzó a arder el que es, hasta el momento, el incendio más grande que ha asolado la Comunitat Valenciana en lo que llevamos de siglo. Más de 28.000 hectáreas sucumbieron ante las llamas, que llegaron a afectar a poblaciones como Yátova o Macastre. Para muchos de los habitantes, fue un punto de inflexión en su vida, mientras que para otros, tan solo fue un incendio más. La contraposición eterna entre el "pensaba que no volvería a ver el verde", que declaraban los vecinos más jóvenes del pueblo, frente al "Teníamos claro que volvería a florecer", que comentaban quienes han llegado a vivir varios incendios.

2012 no fue un verano fácil para la provincia de València. Dos megaincendios quemaron cerca de 50.000 hectáreas entre Cortes de Pallás y Andilla. El primer municipio, que ha vivido durante gran parte de su vida de lo que ofrecían los bosques, se vio duramente perjudicado por la quema de los bosques y de la biomasa de los alrededores. No conformes, el turismo también se vio afectado por la combustión, que provocó que muchos de los turistas decidieran no visitar el pueblo a causa del incendio. "Viene mucha gente al pueblo durante el año, pero después del incendio dejaron de venir porque estaba todo quemado", asegura Antonio Castillblanques, concejal de aldeas y turismo del pueblo.

Cortes de Pallás. VLC. Reportaje 14 años después del grave incendio que se originó en el término municipal de Cortés de Pallás

Cortes de Pallás. De fondo, el monte que fue arrasado por las llamas / Germán Caballero / LEV

Ahora, los vecinos de la Vall d'Uixó sufren por los mismos problemas que padecieron los habitantes de Cortes hace casi quince años: que se deje de visitar el pueblo y no volver a ver el verde en los alrededores del pueblo. Una situación que, según aseguran los habitantes de la comarca de Ayora-Enguera, no sucederá y se podrá volver a ver la masa forestal desde la localidad, aunque se trate de una sombra de lo que en su día fue

Del terror a la esperanza

"Horror", "impotencia", "miedo" y "pena", sentimientos que aparecían en los vecinos de Cortes de Pallás cuando vieron las llamas aquel trágico 28 de junio. La masa forestal ardió ante la mirada perpleja de los vecinos, que tuvieron que ser testigos de como se quemaba no solo el monte que rodeaba el pueblo, sino también muchas hectáreas de plantaciones propias que no se volvieron a recuperar. "Tenía treinta oliveras que se quemaron y no se llegaron a recuperar. Deserté de hacer nada", asegura Roberto, un vecino del pueblo que recuerda con desgana la catástrofe.

Cortes de Pallás. VLC. Reportaje 14 años después del grave incendio que se originó en el término municipal de Cortés de Pallás

Diferencia entre la zona que se quemó y la que no cerca del municipio / Germán Caballero / LEV

Fueron dieciocho días de incendio en los que la desidia y la dejadez estaban presentes en todos los habitantes de pueblo. La geografía del pueblo y la escasa comunicación por carretera provocaba el miedo a escapar y salir del pueblo, que se sumaba a la rabia y a la frustración por no poder ayudar. "Fueron días de impotencia, de pensar que se estaba quemando todo y no se podía hacer nada", recuerda Sonia, otra vecina del pueblo. Una situación muy diferente a la del incendio de los años 80, cuando su abuelo, junto a otros vecinos, tuvo que ir de voluntario para sofocar el incendio. Muchas personas, creyentes de que conocían la forma en la que el fuego avanzaba por su monte debido a la experiencia de años anteriores, quisieron encargarse de la extinción, una labor de la que finalmente se encargaron los equipos de emergencia.

Casi quince años después de la combustión, el miedo no desaparece de las cabezas de los vecinos, que cada verano esperan que el nombre de su pueblo no vuelva a coger fama porque las llamas lo asedian. "Hemos pasado muchos incendios, casi vivimos esperando el siguiente", asegura el concejal, que ha vivido también la recuperación del monte y mantiene la esperanza cada vez que aparecen las llamas. "Tenemos miedo todos los veranos. Hay veces que nos despertamos y decimos que huele a humo", afirma Sonia, a la que se une Elena, que cuenta el temor que aparece cada año cuando empiezan a subir las temperaturas: "Todos rezamos para que no hayan tormentas secas, que si hay que sean con agua".

Cortes de Pallás. VLC. Reportaje 14 años después del grave incendio que se originó en el término municipal de Cortés de Pallás

Una de las laderas del municipio que aún presenta restos de la quema de hace 14 años / Germán Caballero / LEV

Los recuerdos de ver como todo pasaba de verde a rojo y después a negro siguen presentes. Muchos llegaron a pensar que no verían volver a ver la naturaleza en sus bosques, pese a que muchos otros tenían muy claro que sí. "Todo lo que es verde puede rebrotar en pocos años, pero el bosque, para que funcione otra vez, tienen que pasar más de 20 años", explica Roberto. Sonia es la contraposición total. "He tenido mucho miedo de no volver a ver el verde, aún hay zonas por las que paso y sigo sin verlas igual que cuando era pequeña. Había una ladera que estaba llena de pinos y que no he vuelto a ver igual desde entonces", detalla la vecina del pueblo.

El regreso de la masa forestal

Casi quince años han pasado desde el terible incendio que quemó los montes que rodean Cortes de Pallás. Quince años en los que la restauración del monte ha sido un dolor de cabeza para muchos y una esperanza para pocos. Una gran cantidad de personas que perdieron sus plantaciones decidieron que no querían intentar recuperar sus plantas,en gran parte por la falta de ayudas, que no daban "ni lo que vale la maceta", asegura Roberto. Otros vecinos sí que decidieron replantar, no solo lo suyo, sino el bosque entero. "Las brigadas del pueblo plantaron muchísimos pinos", detalla Mercedes, otra residente del pueblo.

Cortes de Pallás. VLC. Reportaje 14 años después del grave incendio que se originó en el término municipal de Cortés de Pallás

Alrededores del pueblo ya replantados / Germán Caballero / LEV

Sin embargo, la reforestación no ha acarreado consigo medidas para prevenir futuras combustiones. "El monte está intacto, prácticamente no se ha hecho nada. Tendríamos que estar todo el año limpiando el monte y desde el ayuntamiento lo intentamos, son catorce años más de biomasa", reconoce el concejal. La cantidad de incendios forestales mantiene alerta a los vecinos, pero los avances desde el incendio también les ha generado la ilusión de ver como "la pequeña Suiza", apodo que usaban para el pueblo, volvía a florecer.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents