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Sanidad

Siete horas con una paciente oncológica en Urgencias de València: "Me sentí maltratado por el sistema, parecía tercermundista"

Fuentes oficiales defienden que el hospital siempre dispone de "un oncólogo de guardia de presencia física, al que se le avisa cuando se requiere una valoración específica

El personal informa de los recursos humanos "insuficientes" para atender a 240 pacientes al día con solo cuatro médicos

Sala de Urgencias del Arnau de Vilanova saturada este lunes 10 de agosto.

Sala de Urgencias del Arnau de Vilanova saturada este lunes 10 de agosto. / L-EMV

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Lluís Pérez

Lluís Pérez

València

Era la una del mediodía del lunes, cuando Vicente -nombre ficticio para salvaguardar el anonimato del testimonio- entró por la puerta de Urgencias del hospital Arnau de Vilanova de València, acompañando a su mujer, una paciente oncológica ante el temor de que tuviera un trombo en una de sus venas. Al acceder, se encontró una sala repleta, con más de un centenar de personas esperando a ser atendidas: pasando calor, abanicándose y sin aire acondicionado. "Parecía el tercer mundo", explicaba a las 18.30 horas en una llamada a Levante-EMV para denunciar la situación, después de más de cinco horas en el hospital, sin haber sido aun atendidos.

El servicio estaba saturado. No es el único día según ha podido saber este periódico. Los propios trabajadores alertan de ello en carteles distribuidos por toda la sala, con los que alertan de los "recursos humanos insuficientes" desde el uno de junio -los tienen todo el año, en realidad- porque solo hay cuatro facultativos de guardia para atender a cerca de 240 pacientes diarios, aproximadamente. También de los recursos estructurales "precarios", los "retrasos en Atención Primaria" y un aumento del número de pacientes en Urgencias; las atenciones en Urgencias de ese hospital son 10.000 más que hace seis años. En el conjunto de la sanidad pública, las atenciones urgentes en los hospitales han crecido un 49,2 % en solo cinco años como indica la última Memoria de Gestión publicada de la Conselleria de Sanidad.

"El personal fue muy amable -, explica Vicente al día siguiente en una segunda conversación con este periódico-. Nada que reprocharles. De hecho, dos médicos me pidieron disculpas. Pero me sentí humillado y maltratado por el sistema". Finalmente, su mujer pasó por la consulta a las 18.45 horas. En esas seis horas, se quejó en múltiples ocasiones y, tras varios intentos, levantó la voz y se alteró; solo así consiguió que le pasaran consulta. "Mi mujer tiene una medicación que tomar que nos habíamos dejado en casa pensando que no estaríamos tanto tiempo y sin comer -, añade-. No es aceptable". Finalmente, a las 19.17 horas salieron por la puerta. Todo estaba bien y no fue necesario realizarle una radiografía. Si no estima que hubieran estado hasta casi la medianoche. "No puedes esperar para una prueba que puede ser crucial", afirma con cierto tono de enfado al día siguiente.

Pasillos de Urgencias del Arnau de Vilanova en pleno agosto.

Pasillos de Urgencias del Arnau de Vilanova en pleno agosto. / L-EMV

Tiene pensado remitir una queja a la Conselleria de Sanidad, pero quiere denunciar públicamente el estado de la sanidad pública, la joya de la corona del país, que está llegando a niveles de saturación difíciles de gestionar. "No sé lo que nos espera a partir de ahora -, reflexiona- sobre todo si llegan al Gobierno quienes no creen en el sistema público [en referencia al PP y Feijóo a quien nombra directamente]". "Están haciendo barbaridades con el sistema", concluye.

Fuentes oficiales de la Sanidad explican que el servicio se reforzó con tres médicos adicionales y cuatro médicos residentes de guardia y que el aire acondicionado sí que se encontraba en funcionamiento. Sobre la paciente en cuestión explican que en triaje se le asignó un "nivel de prioridad correspondiente a código verde nivel 4" y defiende que el hospital siempre dispone de "un oncólogo de guardia de presencia física, al que se le avisa cuando se requiere una valoración específica.

Es cierto que la Generalitat tiene pendiente abrir 20 Centros de Atención Urgente 24 horas, para atender las dolencias menores y de media complejidad, en los municipios de más de 50.000 personas. Se esperaba la apertura de los primeros durante este año, pero la medida podría dilatarse hasta principios del próximo año. En teoría, el objetivo es mejorar la asistencia y contribuir a reducir la presión asistencial en los hospitales donde acuden pacientes con un simple malestar.

Modelo sanitario al límite

Lo cierto es que, en los últimos años, la sanidad pública -en la Comunitat Valenciana y en el resto de comunidades- está viéndose tensionada. Para muestra, el incremento de las listas de espera quirúrgicas en la Comunitat Valenciana con más de 78.000 personas esperando, el peor dato de toda la legislatura, o los más de 400.000 valencianos pendientes de una consulta con el especialista. El día a día también lo refleja con demoras de más de dos semanas para conseguir cita con el médico de Atención Primaria en el mejor de los casos, que se disparan por encima del mes en momentos de presión asistencial.

Y mientras València y Alicante viven un auge de las clínicas y hospitales privados en los últimos años que ya representan una de cada cinco camas de agudos en la autonomía. Un negocio que crece porque los ciudadanos acuden a sus clínicas, ante la saturación de la pública, y que se beneficien del aumento de la externalización de los procedimientos sanitarios, siempre defendidos por el conseller Marciano Gómez. Entre 2024 y 2025, fueron cerca de 300 millones en pruebas y cirugías como adelantó Levante-EMV en mayo.

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