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Jorge Olcina: "El calor se irá intensificando en los próximos años"

El director del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante ha expresado su preocupación por el aumento de temperatura mayor de lo previsto de cara a un futuro

Jorge Olcina, Director del Laboratorio de climatología de la Universidad de Alicante, en una conferencia

Jorge Olcina, Director del Laboratorio de climatología de la Universidad de Alicante, en una conferencia / Cedidas por Jorge Olcina

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Kevin Contreras

Kevin Contreras

València

Ver el sol brillar en el cielo sin nubes alrededor es síntoma de que llega el verano, muy probablemente, acompañado de una fuerte temporada de altas temperaturas y olas de calor frecuentes. En los últimos años, sentir durante gran parte del día las altas temperaturas y llegar a la noche bañado en sudor se ha vuelto más una constante que una excepción. Jorge Olcina, Catedrático de Análisis Geográfico Regional en la Universidad de Alicante y Director del laboratorio de Climatología de la misma universidad, lleva notando el fenómeno desde 2020, cuando se empezó a registrar el calor continuado durante la mañana y la noche.

¿Es más preocupante el aumento de temperatura durante el día o durante la noche?

Es preocupante todo en su totalidad, es una muestra de que no estqamos consiguiendo frenar el proceso de calentamiento del planeta. Para la salud es peor el calor nocturno, genera más disconfort térmico y en personas sensibles puede provocar un colapso. Es lo que provoca que muera tanta gente en la zona litoral del Mediterráneo, sobre todo porque las temperaturas nocturnas son muy elevadas y hay algunas con enfermedades previas que no soportan esta pérdida de confort.

¿A qué se debe esta afección al cuerpo humano?

El cuerpo no puede descansar bien por encima de 24-25 grados sin un medio de enfriamiento. No descansar provoca que el cuerpo sufra un estrés térmico continuado y estar cerca del mar hace que se sume el factor de la humedad, que también aumenta la sensación de calor. Con 25 grados y un 70 % de humedad, el cuerpo humano puede sentir casi 30 grados.

¿Cuándo se podrá hablar de una nueva normalidad y no de una situación puntual?

Ya se puede. Llevamos desde 2020 en una nueva normalidad climática que se caracteriza por el calor continuado, tanto por la mañana como por la noche. Llevamos años experimentando una subida progresiva de las noches muy calurosas, pero este año ya son excesivas.

¿Por qué en la Comunitat Valenciana se está notando tanto el aumento de temperatura?

Porque es un calor muy continuado. La temperatura no baja por la noche y eso hace que el calor sea cada vez menos soportable. Todo viene del mar Mediterráneo, que cada año se calienta más, permanece cálido durante más semanas al año y provoca que los termómetros no bajen de los 22 grados. Es diferente al valle del Guadalquivir, donde pueden llegar a 42 grados, pero por la noche las temperaturas bajan mucho más. Es una rueda de temperaturas que va al alza, que hace que el verano dure más y que los termómetros no bajen de 20 grados durante meses. También hay que sumar el aire sahariano, que genera olas de calor marinas.

¿Cómo serán las olas de calor en un futuro?

Serán más largas, frecuentes e intensas. Lo que estamos notando estos años va a aumentar. Mientras no logremos controlar el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, cada año serán mayores que el anterior. Serán olas de calor sahariano muy continuadas y muy calurosas, tanto de día como de noche. El calor que estamos viviendo ya no es algo puntual, sino que se va a mantener o intensificar en las próximas décadas. Los veranos también mantendrán esta tendencia.

¿Hasta qué punto se puede culpar al cambio climático del aumento de temperaturas?

Son dos factores los que lo originan. El proceso natural de calentamiento que experimenta el clima terrestre, desde que terminó la 'pequeña edad de hielo' en el siglo XIX, y el efecto que ha ejercido el ser humano, que ha intensificado el calentamiento, alteran el balance de energía del planeta. El ser humano tiene un papel importante, que es el que podríamos evitar, pero es el que más crece. Sin embargo, no depende únicamente de él.

Jorge Olcina durante una conferencia

Jorge Olcina durante una conferencia / Cedidas por Jorge Olcina

¿Cabe la posibilidad de redirigir o frenar la situación?

Debería. El problema es que se trata de un proceso global, no de regiones. El Mediterráneo es una de esas regiones del mundo donde más se está notando porque se está calentando mucho el agua del mar. Por eso aquí se nota más, pero las soluciones tienen que venir de todas partes. Debemos reducir progresivamente las emisiones y conseguir que la atmósfera se vaya naturalizando, pero llevamos unos años en los que sucede todo lo contrario. Cada año se emiten más gases de efecto invernadero y, lamentablemente, va a seguir siendo así.

¿Existe un punto de no retorno en el que ya no haya solución?

Estamos en los inicios de ese proceso. Es un momento poco agradable para el ser humano, ya que genera mucho calor, lluvias torrenciales en otoño y grandes temporales en invierno. Nuestro clima se está haciendo poco a poco menos agradable, ya no es tan tranquilo. Es el momento de empezar a trabajar para que no vaya a más porque, si no, a partir de 2050 será completamente irreversible. Si China, India, Estados Unidos y Rusia no bajan sus emisiones, será imposible encontrar una solución a corto plazo.

¿Está la Comunitat Valenciana preparada a nivel urbanístico para el aumento de temperaturas que se avecina?

Es verdad que la zona del Mediterráneo es un territorio de riesgo. Durante décadas hemos urbanizado muchos espacios de riesgo, tanto de inundación como de oleaje. Episodios como la dana han puesto de manifiesto que no estamos preparados para los cambios climatológicos. Tenemos que actuar para ir preparando el territorio para esta nueva realidad climática, pero vamos actuando a golpe de desastre: si no ocurre algo, no empezamos a trabajar. Se debería tener un programa de actuación a medio y largo plazo para actuar. El ser humano es capaz de hacerlo; otra cosa es que no se quiera dedicar dinero a ello.

¿Hay algo en especial que le preocupe en exceso o que le llame más la atención que el resto?

Me preocupa que el proceso vaya más rápido de lo que parecía hace 15 o 20 años. Los primeros modelos de cambio climático, a principios de siglo, marcaban horizontes en la segunda mitad del siglo. Ahora estamos viendo que hay umbrales que estaban previstos para finales de siglo que se van a dar en menos de 10 años. El proceso va mucho más rápido que las acciones que se llevan a cabo para reducir su impacto.

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