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El tiempo

"En esta época, la atmósfera es como dinamita"

Las altas temperaturas del mar y la inestabilidad son claves para el desarrollo de precipitaciones intensas y rápidas, como las sufridas en Bejís

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Ada Dasí

Ada Dasí

"En esta época, la atmósfera es como dinamita; una simple chispa puede desencadenar una tormenta", explica Rafael Armengot, de Avamet, para describir la facilidad con la que pueden desarrollarse los fenómenos meteorológicos como el que este sábado afectó a las provincias de València y Castellón, con especial incidencia en la comarca del Alto Palancia y a los que estamos más que acostumbrados cuando llegan estas fechas.

El mes de agosto se caracteriza por una elevada energía atmosférica, favorecida por las altas temperaturas del mar. Esta circunstancia, combinada con ondas a niveles altos disparan la inestabilidad local, con episodios de precipitaciones intensas en periodos muy cortos y muy focalizadas, como lo ocurrido en Bejís, donde cayeron 186,4 litros por metro cuadrado entre las 15 y las 17.30 horas, acumulándose 122, 8 litros en una hora, y unas rachas de viento que superan los 100 kilómetros por hora.

Los meteorólogos insisten en la necesidad de utilizar el término "dana" con precisión para evitar que se emplee para denominar cualquier episodio de tormentas intensas o cualquier otro fenómeno atmosférico. Dana es el acrónimo de Depresión Aislada en Niveles Altos y sustituyó progresivamente a la expresión "gota fría", de uso habitual desde la década de los ochenta. El pasado sábado se constató la formación de una dana muy débil en el suroeste de la península que afectó a la provincia de Castellón.

Situación inestable

El Alto Palancia experimentó las consecuencias de una situación atmosférica inestable que los vecinos de Bejís vivieron como una "dana", ya que provocó inundaciones de viviendas y la crecida del río Palancia, que absorvió el Pantano del Regajo. Las imágenes que dejó recordaron la tarde de aquel 29 de octubre de 2024.

Así ha sido la rápida crecida del río Palancia a su paso por Bejís

Redacción Levante-EMV

Según Armengot, uno de los principales problemas a la hora de anticipar estos episodios reside precisamente en su carácter localizado y su rápida evolución. "Se puede prever que pueda producirse un fenómeno de estas características, pero no se puede determinar con exactitud en qué punto concreto va a suceder", señala el experto.

De hecho, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) comenzó con el aviso amarillo en toda la provincia de Valencia y un aviso naranja por tormentas en el interior norte y sur de Castellón, y más tarde pasó al aviso naranja por lluvias en el interior sur de València y por tormentas en el interior sur y litoral de Castellón.

La playa del Perelló en el momento en el que el frente la cruzaba.

La playa del Perelló en el momento en el que el frente la cruzaba. / Pilar Olaya

La dificultad de la predicción

La Agencia Estatal de Meteorología dispone de modelos de predicción capaces de detectar situaciones atmosféricas potencialmente favorables para la formación de tormentas intensas. Sin embargo, determinar con precisión el lugar exacto donde se desencadenará una de estas tormentas sigue siendo una de las principales dificultades de la predicción meteorológica, como señala Armengot.

Estos fenómenos pueden desarrollarse en cuestión de minutos. "En menos de una hora, una situación aparentemente estable puede evolucionar hasta generar una tormenta de gran intensidad". De ahí que, aunque los meteorólogos puedan identificar con antelación un escenario atmosférico propicio, resulte mucho más complejo precisar dónde y cuándo exactamente se producirá la situación más intensa.

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