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Cambio climático

El bochorno vacía el centro de València: "Siempre tenemos las terrazas llenas, pero hoy no se ha sentado nadie"

Solo los turistas se han atrevido a pasear por un centro prácticamente vacío: "Cuando ayer vimos la predicción meteorológica nos asustamos"

Valencianos y turistas sobrellevan el calor a duras penas

Germán Caballero

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Calor y muy poca sombra. El día más caluroso del verano ha dejado una estampa que hacía tiempo que no se veía en el centro de València. Calles, plazas y terrazas prácticamente vacías. Los valencianos han optado por quedarse en casa o buscar refugio en locales climátizados. Solo los turistas se han atrevido a pisar la calle en una jornada que ha superado los 42,7 en la ciudad, según los datos de la Aemet. Con el termómetro marcando los 44 º C en la Plaza del Ayuntamiento de València, la explanada está desierta, a excepción de una mujer de unos 70 años que se refugia en la sombra de una de las floristerías de alrededor. Lleva un abanico en la mano y está pegada a la pared para abarcar toda la sombra del toldo posible. Espera a una amiga para ir a comer juntas, pero asegura que en cuanto terminen se irán a casa porque con su edad "es más difícil soportar el calor". Y por supuesto, la única condición a la hora de elegir restaurante es que tenga aire acondicionado.

Valencia. VLC. Calor extremo en Valencia con temperaturas de hasta 43 grados y térmometros que marcan hasta 48

Valencia. VLC. Terrazas vacías en València / Germán Caballero / LEV

Eso mismo parece pensar todo mundo, a juzgar por las terrazas vacías, incluso en los sitios más concurridos como la Plaza de la Virgen. La ciudad está irreconocible, lo que normalmente son bares llenos con cervezas y tapas, hoy son mesas desiertas con unos pocos valientes dispuestos a soportar el calor. "Normalmente, tenemos la terraza completa, pero lleva toda la mañana completamente vacía", afirma Patricia, una de las trabajadoras de una crepería de la zona. Sin embargo, hoy se ha convertido en una tienda exclusiva de agua y granizados, ya que es lo único que han vendido durante el día. "Ni siquiera tenemos encendida la plancha para hacer crepes", añade entre risas.

Valencia. VLC. Calor extremo en Valencia con temperaturas de hasta 43 grados y térmometros que marcan hasta 48

Valencia. VLC. Calor extremo en Valencia con temperaturas de hasta 43 grados y térmometros que marcan hasta 48 / Germán Caballero / LEV

Jornadas con pausas de hidratación

Mientras tanto, dos trabajadores de mantenimiento de fibra óptica trabajan a plena luz del día, uniformados con polo y pantalón largo y unas gafas de sol como única solución ante el aviso rojo de la Aemet. "Nos han avisado de que si hace mucho calor podemos parar para refrescarnos y descansar si es necesario", afirma uno de ellos. Llevan en su furgoneta una nevera con agua para esas pausas, además de gorras para proteger su cabeza del sol.

Valencia. VLC. Calor extremo en Valencia con temperaturas de hasta 43 grados y térmometros que marcan hasta 48

Valencia. VLC. Calor extremo en Valencia con temperaturas de hasta 43 grados y térmometros que marcan hasta 48 / Germán Caballero / LEV

No muy alejados de allí, otros dos obreros están equipados con palas y continúan su jornada a pesar de que aseguran que está siendo muy dura. Samir, el que parece más veterano, cuenta que deben parar a descansar 20 minutos cada media hora de trabajo para poder soportar las condiciones climáticas. Su arma contra las temperaturas es una nevera que conserva agua fresca y que beben en las pausas.

Valencia. VLC. Calor extremo en Valencia con temperaturas de hasta 43 grados y térmometros que marcan hasta 48

Valencia. VLC. Trabajadores bajo Aviso Rojo por la Aemet / Germán Caballero / LEV

"Cuando ayer vimos la predicción meteorológica nos asustamos"

Poco rastro queda ya de los vecinos de València en el centro urbano. El periodo vacacional y el calor hacen a los locales que pueden huir y refugiarse en lugares más frescos, dejando València a los turistas. Algunos de ellos, sin embargo, lamentan haber elegido estas fechas para visitar la ciudad. La fuente de enfrente de la plaza del ayuntamiento aglutina grupos de turistas que paran a refrescarse, rellenar botellas de agua e incluso meten su cabeza dentro. Mientras tanto, Cecilia espera paciente a que sus amigos acaben de beber. Ha venido desde Milán para pasar sus vacaciones aquí y, aunque esperaba que hiciese calor, insiste en que no imaginaba estas temperaturas extremas. "Es imposible estar bajo el sol, sientes que te quemas", se desespera. Y es cierto, ni siquiera las zonas preparadas para el aumento de temperaturas hacen efecto.

Valencia. VLC. Calor extremo en Valencia con temperaturas de hasta 43 grados y térmometros que marcan hasta 48

Valencia. VLC. Cecilia, desde Italia hasta València en Aviso Rojo / Germán Caballero / LEV

Stefano y su padre lo saben bien, a la sombra de los árboles de la plaza de la Reina y con los aspersores de agua sobre sus cabezas, están en uno de los refugios climáticos de la ciudad. Aunque no parecen saberlo, ni notarlo. "El agua se evapora instantáneamente y no llega hasta aquí", dice el joven. Mientras habla, sostiene en la mano un abanico que "es lo único que mejora la situación". Han venido desde Torino, y al igual que Cecilia, no esperaban este calor en la ciudad, "cuando ayer vimos la predicción meteorológica nos asustamos, 44 º C es mucho", afirma.

Valencia. VLC. Calor extremo en Valencia con temperaturas de hasta 43 grados y térmometros que marcan hasta 48

Valencia. VLC. Stefano y su padre en la Plaza de la Reina / Germán Caballero / LEV

Sin embargo, otros refugios climáticos dispuestos por el Ayuntamiento de València se presentan como la salvación contra el calor para algunos. Una señora que pasea por el centro de la ciudad afirma que ya ha visitado todos los museos de la ciudad, "solo me falta el del Carmen", afirma. Protegida con una pamela, gafas de sol y un granizado de café, parece completamente inmune a la situación meteorológica. "Hay sombrero y hay refresco, así que el calor me da igual", dice, aunque seguro que el aire acondicionado de los refugios también ha tenido algo que ver.

"A mi perra se le queman las patitas"

Las elevadas temperaturas, además de afectar a las personas, hacen insoportable el día a día de los animales. En el caso de los perros, por ejemplo, esta sensación de calor se acentúa debido al pelaje y es todavía peor en caninos con dificultades respiratorias.

Valencia. VLC. Calor extremo en Valencia con temperaturas de hasta 43 grados y térmometros que marcan hasta 48

Valencia. VLC. Stella junto a su perra Cota / Germán Caballero / LEV

En pleno asfalto de la zona peatonal del centro, camina a cuatro patas Cota. Sus patitas sensibles y desnudas se queman por la temperatura del suelo. Su dueña, Janette, pasa acelerada por las zonas de sol y solo se para a contestar cuando se asegura de que su perrita está pisando sobre la sombra de un árbol. Su máxima preocupación estos días de calor es ella. Va equipada con agua para mantenerla hidratada e intenta dejarla en casa con el aire lo máximo posible. "Normalmente, pasea cuatro veces durante el día, pero ahora solo la saco tres, y durante mucho menos tiempo", dice. Solamente alarga los paseos nocturnos, cuando el sol descansa, las temperaturas disminuyen y Cota puede volver a disfrutar de la calle sin terminar fatigada por el calor.

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