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Un dron controla la calidad del agua de las playas al instante

La Generalitat pone en marcha un proyecto piloto que permite ampliar la superficie de estudio y reduce al mínimo el tiempo para obtener resultados y actuar en consecuencia

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Mónica Ros

Mónica Ros

Se llaman Ocean Watcher y Salvare y son las empresas valencianas encargadas de llevar a cabo un proyecto piloto que podría suponer un antes y un después en el control de la calidad del agua de las playas valencianas.

Y es que el gobierno valenciano ha decidido usar drones, sensores especiales e inteligencia artificial para medir la calidad del agua y buscar contaminación en seis puntos que suelen registrar mayores indicadores o quejas vecinales.

En concreto, los trabajos se realizan en las acequias Sangonera y Nova, en Meliana; la acequia Sant Vicente y el barranco del Carraixet, en Alboraya; las golas del Pujol y del Perellonet, en València, y la Gola del Rey, en Sueca. "En estos puntos se realizan campañas de muestreo de agua superficial y vuelos con drones equipados con cámaras hiperespectrales. Los trabajos incluyen el registro de parámetros básicos como la temperatura y la turbidez, además de la localización mediante GPS y las condiciones ambientales. La información obtenida permitirá relacionar los datos de los vuelos con los resultados de los análisis realizados sobre el terreno", afirman desde la conselleria de Medio Ambiente.

«Son más de 5.000 las muestras de agua que se toman como verano para medir la calidad del agua de las playas valencianas y un proyecto así implica poder mejorar el tiempo de respuesta, ya que los datos se obtienen de forma inmediata sin tener que esperar las 24 horas a las que ahora estamos obligados entre que se toma la muestra y llegar los resultados del laboratorio", ha explicado el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus.

La iniciativa se ha presentado en la Gola de Pujol de l’Albufera y se enmarca en la estrategia de la Generalitat para reforzar el control y seguimiento de las zonas de baño de la Comunitat Valenciana mediante la incorporación de nuevas tecnologías y una mayor capacidad de vigilancia. En el acto ha estado acompañado por la alcaldesa en funciones de València, María José Ferrer San Segundo, y el director general de Calidad y Educación Ambiental, Jorge Blanco.

¿Cómo funciona?

El sistema combina teledetección mediante drones, cámaras hiperespectrales, modelos de inteligencia artificial y muestreos de agua realizados sobre el terreno. La información obtenida mediante los vuelos se correlacionará con los resultados de las muestras para calibrar y validar modelos basados en el análisis espectral.

"El dron lleva una cámara que, mediante unas ondas de choque y la intervención de la Inteligencia Artificial, ofrece resultados inmediatos sobre la calidad del agua sobre la que está sobrevolando. La cámara actúa como si fuera un radar puro y duro. Según el choque y los hercios que nos genera vamos a saber, tras muchas interacciones que hemos realizado y tras diseñar un algoritmo, si ese choque de onda tiene o no contaminación. Luego, además, se toma la muestra que va al laboratorio para contrarrestar" ha explicado desde Salvare, Adrián Plazas.

Red de vigilancia

Además del control de las zonas de baño, la red de vigilancia incluye el seguimiento de efluentes que vierten al mar y que pueden incidir en la calidad del agua, como golas, acequias, aliviaderos de conducciones de vertidos y colectores de pluviales, afirman desd ela conselleria.

Así, la incorporación de nuevas herramientas de teledetección e inteligencia artificial "permitirá complementar estos sistemas de control con nuevas fuentes de información y avanzar en la detección temprana de posibles episodios de contaminación".

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