Educación
Una huelga en suspensión y rechazo a la “policía educativa”: el curso 2026-2027 calienta motores con varios frentes polémicos
La negociación ha seguido este verano pero sin grandes avances en ninguno de los bloques
El día 12 se prepara una gran manifestación, la primera del curso

El centro de València, desbordado por una manifestación de profesores de la educación pública, valenciana, en huelga indefinida desde este lunes. Más de 35.000 personas, según Delegación del Gobierno VLC / JM LOPEZ / LEV

Con una huelga docente suspendida pero no desconvocada en el horizonte, con una manifestación para dar la bienvenida reivindicativa a las aulas y con el rechazo de directores, profesores y la propia inspección a la reforma del cuerpo de inspectores para que cuenten entre sus funciones perseguir el “adoctrinamiento”, el curso 2026-2027 comenzará con varios frentes polémicos abiertos. El malestar docente que cristalizó en una huelga indefinida de un mes sigue sin todas las respuestas a sus peticiones, aunque la negociación ha continuado parcialmente este verano. Y el día 12 se prepara una gran marcha para no dejar caer la reivindicación en este inicio de curso 2026-2027.
El curso escolar 2026-2027 en la Comunitat Valenciana comenzará el 9 de septiembre para Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato y Formación Profesional- incluidos los grados Básico, Medio y Superior- y finalizará el 18 de junio de 2027, con un total de 179 días lectivos. Los programas formativos de cualificación básica y FP de segunda oportunidad se desarrollarán del 14 de septiembre al 18 de junio, mientras que la Formación de Personas Adultas, las Enseñanzas Artísticas de Música y Danza y las Enseñanzas Profesionales de Artes Plásticas y Diseño comenzarán el 14 de septiembre y terminarán el 11 de junio. Por su parte, las Enseñanzas Deportivas de Régimen Especial se impartirán del 21 de septiembre al 18 de junio y las Escuelas Oficiales de Idiomas, del 28 de septiembre de 2026 al 18 de junio de 2027.
A falta de los datos oficiales de número de alumnos, que Educación presentará en rueda de prensa en los próximos días, lo que sí está claro es el número de unidades o aulas, si se atiende a la propuesta de arreglo escolar que elaboró hace meses la Conselleria de Educación. Tanto el primer como el segundo ciclo de Educación Infantil experimentan un crecimiento de unidades respecto al curso pasado. De hecho, la Educación Infantil es la etapa que registra el mayor crecimiento, 23 unidades más en el conjunto del territorio. También el segundo ciclo de Infantil aumenta su oferta. En total se pasa de 3.067 a 3.095 unidades, es decir, 28 más. Sin embargo, la etapa de Primaria pierde unidades: se pasa de 7.128 a 7.080 , lo que supone 48 menos.
Sin novedades en la negociación
Al final del curso anterior, marcado por la huelga, se llegó con un balance de cero unanimidades en la mesa de negociación pero con tres acuerdos parciales en materia de burocracia, valenciano y salarios. En la mesa se sentaron los representantes de la Administración y representantes de los cinco sindicatos -Stepv, ANPE, CSIF, CC OO y UGT- pero en ningún caso los cinco estamparon su firma conjunta en los “microacuerdos” o acuerdos parciales, como se los llegó a llamar.

Imagen de archivo de negociación en la Conselleria de Educación / Germán Caballero / LEV
El primero de ellos fue el firmado por la Conselleria, CSIF y ANPE en materia salarial: la subida de 200 euros mensuales a los docentes en tres tandas, unas cantidades que desde las tres fuerzas de la mayoría sindical se consideraron insuficientes.
En cuanto a los dos otros acuerdos parciales, en el bloque de valenciano, firmó solo CSIF y no lo hicieron el resto de sindicatos. Es el único punto que no ha sufrido cambios en la propuesta de la Conselleria desde que se inició la negociación. Por su parte, el punto que desde el principio parecía despertar mayor consenso era el de la simplificación burocrática, y en la consulta de la mayoría sindical, fue el único punto que una mayoría de votantes pedía aprobar. Y así lo hicieron Stepv, CC OO y UGT, a los que se sumó CSIF, mientras que ANPE seguía viéndolo insuficiente y votó en contra.
La negociación ha continuado durante el verano aunque con perfil bajo y mezclando aspectos ordinarios relativos al final de curso y el inicio del curso próximo con los bloques reivindicativos. Ha habido reuniones, aunque sin presencia de la consellera ni en secretario autonómico en la mayor parte de casos: solo responsables sindicales con directores generales de las diferentes áreas a tratar.
Quedan por tanto pendientes los bloques centrales, con cero firmas: Formación Profesional, inclusión educativa, plantillas, ratios e infraestructuras. Eso, si se cuentan como cerrados los bloques en los que sí ha habido acuerdos con algunas fuerzas sindicales, aunque las no firmantes apuestan por reabrirlos. Es decir, que completamente cerrado no hay nada, aunque la subida salarial, en teoría, debe empezar a aplicarse en septiembre, y lo mismo con las medidas de reducción de la burocracia o en valenciano.
El futuro de la movilización
Quedan tantas carpetas abiertas en la negociación que parece improbable que el curso empiece en condiciones de normalidad plena. De momento, los sindicatos convocantes de la huelga -Stepv, CC OO y UGT- y las asambleas de docentes han convocado una manifestación unitaria que se realizará de forma conjunta en varias ciudades el 12 de septiembre, recién comenzado el curso.
El verano ha bajado la intensidad de la movilización pero no la ha detenido por completo. En junio ya se habló entre las organizaciones de llevar la reivindicación a las fiestas locales, así como de visibilizar esas peticiones en la Vuelta ciclista, cosa que se hizo este mismo jueves con una pancarta. Otras de las propuestas incluían acciones de protesta el día 11 de cada mes, en recuerdo del 11 de mayo, día de inicio del paro indefinido, además de bienvenidas reivindicativas para el profesorado recién incorporado a los centros y las familias.
Pero las concentraciones, manifestaciones y piquetes del pasado curso han seguido generando debate este verano. En concreto, por las once sanciones contra docentes en huelga, dos más contra un sindicato convocante que han recibido, hasta ahora, más de una decena de profesores que participaron en las movilizaciones convocadas en el marco de la huelga indefinida. En total, por esas trece sanciones, deben hacer frente al pago de 8.000 euros. Todas las infracciones tienen la consideración de “graves” o “muy graves” según la Ley de Seguridad Ciudadana, y por eso doce de las multas son de 601 euros y una de 800. Fuentes de la Coordinadora explican que los motivos de las sanciones incluyen, por ejemplo, cortes de calles pero en pasos de peatones y solo durante el tiempo en que un semáforo estaba en rojo, llegar antes de tiempo a una concentración autorizada o marcharse después de su hora de finalización oficial. Desde las asambleas hablan de “represión” por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
La sombra de la “policía educativa”
No es, creen, el único intento represor. Antes del verano, en las últimas sesiones de las Corts Valencianes se aprobó la Ley de medidas fiscales que, vía enmiendas de Vox, modificó normas educativas para añadir nuevas funciones a la inspección. En concreto, para perseguir el “adoctrinamiento” y velar por la “neutralidad”, algo contra lo que se han plantado profesores, directores de centros, familias e incluso inspectores.

Imagen de archivo de una manifestación de profesores de la educación pública durante la huelga / JM LOPEZ / LEV
Para varios docentes de diferentes especialidades, es “evidente” que se persigue que los profesores se “autocensuren” y hablan de "policía educativa". Y no parece que desde el cuerpo estén encantados con la reforma, que se han hecho, según las diversas asociaciones de estos profesionales, sin consultarles y sin que haya sido idea suya. La Asociación de Inspectoras e Inspectores de Educación del País Valencià (ADIDE-PV) cree que “esa sospecha no fortalece la neutralidad, la pluralidad ni la independencia de la escuela, sino que puede debilitarlas, generando autocensura, inseguridad profesional, empobrecimiento curricular y temor”. Desde la Asociación de Inspectoras e Inspectores para una nueva educación (INSNOVAE) creen, por su parte, que “no hacía falta explicitar esta nueva función, pues ya existe, y crear nuevos canales de comunicación solo hace que haya más burocracia”.
El currículum escolar es otro de los puntos en los que se percibe el cambio de enfoque: elimina referencias al valenciano como lengua propia, suprime la conveniencia de “fomentar actitudes de curiosidad y respeto hacia las lenguas oficiales” o quita referencias a la identidad de género, a la sexualidad y a la perspectiva de igualdad de género. En cuanto a la sección de “convivencia escolar”, se añade como “falta grave” el incumplimiento de “la obligación de mantener el rostro sustancialmente descubierto”.
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