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Madrid estrena los nuevos trenes de Cercanías fabricados en Valencia

Las unidades construidas por Stadler en Albuixech que ya circulan por la C-7 madrileña tienen entre uno y dos pisos, más capacidad, wifi, enchufes y tomas USB

Las red de cercanías de Valencia empezará a recibir este año los Civia retirados en Madrid

Madrid estrena los nuevos trenes de Cercanías fabricados en Valencia

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València

Los primeros convoyes de última generación construidos por Stadler en Albuixech ya circulan por la C-7 madrileña con más capacidad, wifi, enchufes y tomas USB para cargar el móvil. Un estreno que recuerda la controversia surgida en la Comunitat Valenciana, donde PP, Compromís y Vox han criticado al ministro de Transportes, Óscar Puente, por renovar las saturadas Cercanías valencianas con unidades Civia procedentes principalmente de Madrid. Renfe replicaba por su parte que esos trenes aumentarán más de un 30% la capacidad y reducirán en diez años la edad media de la flota.

Los viajeros de Cercanías de Madrid ya pueden subirse a los nuevos trenes de Renfe fabricados en Valencia. Son convoyes de última generación, construidos por Stadler en su planta de Albuixech, con coches de uno y dos pisos, más espacio para pasajeros y bicicletas y comodidades poco habituales hasta ahora en este servicio, como wifi, enchufes convencionales y tomas USB en las que cargar el teléfono móvil durante el trayecto.

Las dos primeras unidades, una de 100 metros y otra de 200, han comenzado a transportar viajeros en la línea C-7 madrileña tras superar el proceso de homologación y varios meses de pruebas. Son la avanzadilla de los 79 trenes de gran capacidad encargados por Renfe a Stadler por más de 1.300 millones de euros y cuya fabricación ha tenido como uno de sus principales centros industriales la factoría valenciana de Albuixech. Renfe confirmó en su día que el contrato permitió generar unos 500 nuevos empleos en la planta valenciana.

El estreno tiene, sin embargo, una lectura mucho menos amable a unos 350 kilómetros de Madrid. Mientras los trenes nuevos que salen de Valencia comienzan a circular por la capital de España, la renovación anunciada para las Cercanías valencianas se realizará inicialmente con trenes que ya han prestado servicio, principalmente, en Madrid. La coincidencia ha alimentado durante las últimas semanas las críticas al ministro de Transportes, Óscar Puente, por parte de PP, Compromís y Vox, que cuestionan que València reciba material usado mientras las nuevas unidades se destinan al núcleo madrileño.

De Albuixech a Madrid: trenes con USB y capacidad para casi 1.900 viajeros

Los nuevos Stadler suponen un salto considerable respecto a buena parte de la flota actual.

Renfe ha adquirido dos configuraciones. Los denominados T100, de unos 100 metros, pueden transportar alrededor de 900 viajeros, mientras que los T200, de unos 200 metros, se acercan a las 1.900 plazas. En conjunto, ofrecen hasta un 20% más de capacidad que los Civia, hasta ahora los trenes más modernos y de mayor tamaño que circulaban de forma habitual por muchas líneas de Cercanías.

Su aspecto interior también marca diferencias. Incorporan coches de una y dos alturas, grandes vestíbulos y un elevado número de puertas para acelerar la entrada y salida de pasajeros. Cuentan además con espacios adaptados para personas con movilidad reducida, zonas para bicicletas, carritos y equipajes y sistemas de información en tiempo real.

Y añaden prestaciones cada vez más demandadas en el transporte cotidiano: wifi, tomas USB y enchufes de 220 voltios, de modo que el pasajero puede aprovechar el desplazamiento para trabajar o simplemente recargar el móvil. También disponen de iluminación LED, climatización de bajo consumo, videovigilancia integral y frenado eléctrico con recuperación de energía.

Los trenes alcanzan los 140 kilómetros por hora y, sobre todo, están concebidos para mover una cantidad muy elevada de pasajeros. Una necesidad especialmente importante para Madrid, cuya red de Cercanías transporta unos 730.000 viajeros diarios.

Los dos primeros convoyes comenzaron a circular con viajeros el pasado 24 de agosto por la C-7. El plan de Renfe contempla continuar incorporando unidades durante los próximos meses.

Y en València, los Civia que deja Madrid

Renfe prevé incorporar 41 trenes Civia 465 a las líneas electrificadas del núcleo de València —C-1, C-2 y C-6—. De ellos, 22 comenzarán a trasladarse durante 2026 y otros 19 llegarán a lo largo de 2027. Buena parte procede precisamente de Madrid, donde quedan liberados por la llegada de las nuevas unidades. Es decir, se produce una suerte de efecto cascada: Madrid recibe los trenes recién salidos de fábrica y los Civia que dejan de ser necesarios allí pasan a reforzar València. Algo que ha dado munición política.

El PP valenciano reprochó directamente a Puente que presentara como una solución para las Cercanías de València unos trenes que calificó de “viejos” y con más de 20 años en algunos casos. Su portavoz de Transportes en Les Corts, Joserra González de Zárate, criticó que el Gobierno recurriera al “reacondicionamiento” de material ya utilizado en lugar de destinar trenes de nueva fabricación al núcleo valenciano.

Compromís ha llevado el asunto incluso al Congreso. La diputada Àgueda Micó ha reclamado al Gobierno que explique los criterios empleados para decidir que las 41 unidades destinadas a València procedan principalmente de Madrid y, específicamente, por qué se ha elegido material con entre 14 y 23 años de antigüedad en lugar de convoyes nuevos.

Vox también se ha sumado a las críticas y ha cuestionado que la Comunitat vuelva a recibir material ferroviario usado mientras otras autonomías estrenan trenes. PP, Compromís y Vox han coincidido así, desde posiciones políticas muy diferentes, en convertir el origen madrileño de los Civia en un nuevo frente contra la gestión de Óscar Puente.

La controversia resulta especialmente sensible porque afecta a una red de Cercanías valenciana castigada durante años por las averías, retrasos, cancelaciones y episodios de saturación, especialmente en corredores como València-Gandia, València-Xàtiva-Moixent o la conexión con Castelló.

El ministro Puente (en el centro) con el presidente de Standler España Íñigo Parra

El ministro Puente (en el centro) con el presidente de Standler España Íñigo Parra / Ministerio de Fomento

Renfe: son usados, pero tienen más capacidad y son más jóvenes

Renfe rechaza, sin embargo, que el traslado pueda presentarse simplemente como el envío a València de “trenes viejos”. La compañía reconoce que se trata de convoyes ya utilizados, pero sostiene que los Civia 465 son claramente mejores que buena parte de los trenes de la serie 447 que sustituirán.

Según sus datos, cada Civia ofrece 748 plazas frente a las 549 de los modelos actuales, lo que permitirá incrementar más de un 30% la capacidad en las líneas C-1, C-2 y C-6. También aumentan los asientos: 277 frente a los entre 219 y 233 actuales.

Renfe asegura además que la edad media de los nuevos convoyes destinados a València es de 17,2 años, frente a los 27,8 años de los trenes a los que reemplazan. La operadora recuerda que la vida útil estimada de este tipo de material ferroviario ronda los 40 años.

Antes del traslado se ha realizado, además, una puesta a punto valorada en más de siete millones de euros, con revisiones técnicas y renovación de elementos interiores y exteriores.

La operadora aporta también un dato de fiabilidad: según cifras de mayo de 2026, los Civia 465 registraban una incidencia aproximadamente cada 487.934 kilómetros, frente a los 211.292 kilómetros de los 447 utilizados actualmente en València.

El argumento del Ministerio es, por tanto, que València no recibe trenes nuevos, pero sí trenes más modernos, más fiables y con mucha más capacidad que los actuales.

El Gobierno socialista valenciano ha salido igualmente en defensa de la operación. El ministro de Hacienda, Arcadi España, resumió su posición con una pregunta: si los valencianos van a disponer de mejores trenes. Su respuesta fue afirmativa y calificó el resto de la polémica como “conflicto y ruido”.

Interior de los trenes de gran capacidad de Cercanías que acaban de ponerse en circulación en Madrid

Interior de los trenes de gran capacidad de Cercanías que acaban de ponerse en circulación en Madrid / Ministerio de Fomento

¿Por qué Madrid se queda los nuevos?

Renfe justifica la diferencia de trato por la magnitud y las características de la red madrileña.

Madrid supera los 200 millones de viajes de Cercanías al año, aproximadamente diez veces más que València, y sus principales túneles urbanos, especialmente los de Sol y Recoletos, se encuentran próximos al límite de capacidad.

Como resulta difícil introducir más trenes por hora, la estrategia pasa por conseguir que cada convoy transporte a más pasajeros. De ahí que los nuevos Stadler, algunos próximos a las 1.900 plazas, se destinen inicialmente a Madrid.

Esa explicación técnica, sin embargo, no ha cerrado el debate político. Porque la imagen resulta difícil de esquivar: los trenes más modernos que comienzan ahora a circular por Madrid están fabricados en Valencia, mientras los usuarios valencianos reciben como renovación los convoyes que Madrid va dejando libres.

Y la comparación se vuelve todavía más visible cuando el viajero madrileño entra en uno de los nuevos Stadler y encuentra una red de Cercanías renovada no solo con más plazas y accesibilidad, sino con detalles tan cotidianos como poder enchufar el ordenador o cargar el móvil mediante una toma USB.

Para el Ministerio, son dos operaciones diferentes dentro de una misma reorganización nacional de la flota. Para sus críticos en la Comunitat, la situación simboliza una vieja queja: València fabrica los trenes nuevos, pero no es la primera en disfrutarlos.

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