El Ayuntamiento de Loriguilla, a través de las concejalías de Sanidad Pública y Bienestar Comunitario, ha llevado a cabo un análisis de las aguas residuales del municipio para detectar posibles trazas de COVID-19 y adelantarse así a futuros brotes. El estudio, realizado por el laboratorio Analaqua el pasado 6 de octubre, ha determinado que no existe presencia del virus en estas aguas.

Para la detección de trazas del SARS-CoV-2 (COVID-19) se tomaron muestras en los colectores de la calle Ángel Custodio, los de la rotonda que sube al depósito y en el del final de la estación, entre las 9:25 y 9:40 horas de ese día. Posteriormente, se sometieron a pruebas de PCR para determinar la presencia o no del virus en el municipio.

La técnica que ha empleado el laboratorio se conoce como “RT q-PCR”, un procedimiento muy sensible y específico que es capaz de amplificar el material genético permitiendo conocer cuantitativamente la presencia de virus en las muestras. Este método ya se ha usado con éxito en poblaciones como Valencia y es un indicativo precoz de rebrotes.

El concejal de Sanidad Carlos Rodado ha explicado que este estudio es “un sistema de alerta temprana, ya que hay una correlación evidente entre el aumento de ARN vírico en aguas residuales y un aumento de casos y PCR positivas en días sucesivos”. “Este tipo de ensayos se llevan a cabo para evitar tener que hacer PCR masivas cada pocos días, siendo un método mucho más seguro y eficaz para mantener a raya brotes en función de la localización geográfica", ha concluido.

Además, según la última actualización de datos por parte de la Conselleria de Sanitat, Loriguilla sigue registrando 0 casos de coronavirus en los últimos 14 días.