Los 600 metros de carretera que unen la Partida Caña Cerveres con la urbanización Corral Nou están causando un problema de seguridad para la decena de vecinos y vecinas que residen allí, tanto de manera permanente como de segunda residencia. En la primavera de 2019, una fuerte tromba de agua destruyó parte del camino de acceso, dejando la carretera que discurre por un pequeño precipicio casi al aire. Un año y medio después, las únicas obras acometidas para su reparación son las que han llevado a cabo los residentes de la zona.

Los denunciantes de la situación, Inma González y Ramón Roig, explican que se ha contactado varias veces con el ayuntamiento, pero no ha habido ningún avance. Ante este bloqueo, ellos mismos se pusieron manos a la obra y colocaron unas grandes tuberías de plástico que rellenaron con cemento para falcar la pared de tierra que sostiene la carretera. Este fin de semana comenzaron a superponer bloques de hormigón para fijar la pared y evitar nuevos derrumbes, ya que podría haber corrimientos de tierra.

La preocupación de los residentes en la partida es total. El problema, como reconoce González, es que la carretera es un terreno cedido en el pasado por un particular para que los residentes pudieran acceder a sus viviendas. Esa catalogación no ha cambiado, por lo que el ayuntamiento no puede hacerse cargo de sus reparaciones. Es el argumento que han recibido tanto Inma como Ramón por parte del ayuntamiento y el mismo que esgrimió ayer el propio alcalde de Nàquera, Damián Ibáñez (UPDN), a este diario.

«La concejalía de Urbanismo, los técnicos y el topógrafo aseguran que el camino no es catastral», señala Ibáñez. Lamenta no poder intervenir, pero asegura de que se trata de una zona diseminada que los propios vecinos y residentes se arreglaron para poder acceder, donde no intervino el ayuntamiento. «Tengo que cumplir las leyes y cada euro del consistorio está fiscalizado, hay que explicar a qué va destinado, y no puede ir a reparar una propiedad privada porque en ese caso Intervención me pediría explicaciones», señala. En cualquier caso, pidió paciencia para tratar de encontrar una solución, sin poder garantizar su reparación a costa de las arcas públicas.