La magnífica actuación de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, con Javier Perianes al piano y la dirección, sirvió para poner un brillante final al I Festival de Llíria.

Llíria, Ciudad Creativa de la Música por la UNESCO, ha celebrado este evento musical, con la dirección artística de Justo Romero, y donde se han reunido por primera vez las cuatro grandes orquestas de la Comunitat Valenciana.

En el concierto de clausura, el Ayuntamiento de la localidad rindió un homenaje a Alfonso Aijón, promotor musical y fundador de Ibermúsica, una figura indispensable en la vida de la música sinfónica española en los últimos sesenta años.

Además, Alfonso Aijón ha tenido una especial vinculación con el municipio edetano, pues fue uno de los principales responsables de que en los años 70 y 80 actuaran grandes orquestas internacionales en sus teatros, cuando sus giras en España se limitaban prácticamente a Madrid y Barcelona, e incluso València se quedaba fuera de estas actuaciones.

El presidente de Les Corts Valencianes, Enric Morera, y el alcalde Joanma Miguel entregaron a Aijón la medalla del I Festival de Llíria.

Ocho grandes conciertos

La capital del Camp de Túria ha ofrecido, del 21 al 24 de julio, la programación de este evento con un total de ocho conciertos marcados por la excelencia, que tuvieron lugar en el teatro de la Unió Musical, el de la Banda Primitiva y en la iglesia de la Sang.

El Festival arrancó el pasado jueves con la Orquestra de València en el teatro de la Unió Musical, con Nuno Coelho como director y Marta Menezes al piano.

Homenaje Alfonso Aijón

En la segunda jornada el escenario se trasladó a la iglesia de la Sang, con el Cor de la Generalitat Valenciana y su director Francesc Perales. De nuevo en el teatro de la Unió, el público se deleitó con la Jove Orquestra de la Generalitat Valenciana, dirigida por Álvaro Albiach y con Vicent Huerta al violín.

El Centre de Perfeccionament del Palau de les Arts ofreció un selecto repertorio al público asistente a la iglesia de la Sang en el tercer día de la programación. Una jornada que cerró la ADDA Simfònica en el teatro de la Banda Primitiva, con Josep Vicent como director y Carlos Apellániz al piano.

La jornada de clausura tuvo un triple concierto. Por la mañana, el Orfeó Valencià y Maestros de Vent de Llíria, dirigidos por Cristóbal Soler. Esta formación de viento de selectos instrumentistas de la localidad volvió a actuar por la tarde, antes de dar paso al último de los conciertos en el teatro de la Banda Primitiva, protagonizado por la Orquestra de la Comunitat Valenciana.

Fórum de Dirección

De forma paralela al festival se celebró el primer Fórum Internacional de Dirección Musical, que reunió durante dos jornadas a un gran elenco de figuras referentes de la batuta nacional e internacional, generando así un nuevo espacio para el diálogo e intercambio de conocimientos. El programa de ponencias y mesas redondas se puede visionar en el canal de Youtube del Ayuntamiento de Llíria.


Concluye el I Festival de Llíria con Javier Perianes y un homenaje a Alfonso Aijón.

Por Justo Romero, director artístico del festival

Beethoven, de la mano del pianista y director de orquesta Javier Perianes y de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, cerró el domingo con resonante éxito la primera edición del Festival de Llíria. Fue una jornada cálida y de alta calidad musical, celebrada bajo la acústica propicia del espacioso teatro de la Banda Primitiva y que contó con destacada presencia de músicos y personajes de la cultura y la política. También de calado afectivo: en la pausa del concierto de clausura, entre los conciertos para piano y orquesta primero y tercero de Beethoven, el alcalde de Llíria, Joanma Miguel León, y Enric Morera, President de las Corts Valencianes, distinguieron e hicieron entrega sobre el escenario de la Banda Primitiva al legendario promotor musical Alfonso Aijón la primera medalla del nuevo Festival.

Aijón, de 91 años y figura esencial de la música española durante los últimos setenta años, fundador de Ibermúsica y promotor de los grandes conciertos sinfónicos que se celebraron en Llíria entre 1976 y 1982, recordó aquellas actuaciones en la capital edetana de las mejores orquestas, directores y solistas del planeta. “Se quedaban todos asombrados, boquiabiertos al comprobar que en la España de los años setenta hubiera un lugar único en el mundo en el que se hablaba más de música y músicos que de política o fútbol”. “Ésa es precisamente”, remató el homenajeado, “la Llíria que encandiló a figuras como Celibidache, Giulini o Barenboim”. Una Llíria que el domingo quiso reconocer, con esta primera medalla y el aplauso vivo del público congregado en el Teatro de La Primitiva, su labor, trayectoria y cercanía. “Un reconocimiento tan merecido como emocionante”, resumió un melómano al final del acto.

Llíria y su primer festival de música han acaparado así la agenda musical de la Comunitat Valenciana y nacional durante la última semana. De hecho, ha sido la primera vez que las cuatro grandes formaciones sinfónicas de la Comunitat -Orquestra de València, Palau de les Arts, ADDA Simfònica y Jove Orquestra- actuaban en un mismo lugar y en cuatro días consecutivos. Una cita de poderoso contenido sinfónico, en el que bajo la dirección de maestros como Nuno Coelho, Josep Vicent, el edetano Álvaro Albiach, Cristóbal Soler y el propio Javier Perianes -que desde el teclado dirigió los conciertos de Beethoven- se han escuchado en las favorables acústicas de La Unión y La Primitiva, impactantes versiones de grandes composiciones sinfónicas, como la Segunda sinfonía de Sibelius o la Obertura Festiva de Shostakóvich, o los ballets Romeo y Julieta de Prokófiev y El pájaro de fuego de Stravinski, dirigido “magistralmente” por Álvaro Albiach.

Entre los solistas, además de Javier Perianes, han actuado los pianistas Carlos Apellániz y la portuguesa Marta Menezes; el violinista edetano Vicent Huertas, y un nutrido conjunto de “Mestres de Vent de Llíria”, que fue artífice de una jornada camerística en la que se escucharon serenatas y divertimentos de Mozart y de su coetáneo y rival el valenciano Vicent Martín i Soler. La música contemporánea, española y valenciana, ha ocupado también particular relieve, con obras tan novedosas como Aqua cinérea, de Francisco Coll, que abrió el Festival el pasado 21 de julio, y dos composiciones del también valenciano Óscar Colomina, igualmente dirigidas por Albiach.

Punto y aparte merece la interpretación de la monumental Misa número 2, en mi menor, de Anton Bruckner, que el domingo se escuchó en la incomparable Iglesia de la Sangre, en un versión matinal de intenso calado religioso y musical, protagonizada por el Orfeó Valencià y los virtuosos “Mestres de Vent de Llíria”, dirigida con intensa efusividad por Cristóbal Soler

El contenido de este primer festival se ha enriquecido también por la presencia en sendos conciertos de conjuntos como el Cor de la Generalitat -que el viernes abarrotó la Iglesia de la Sangre con un concierto de coros de ópera y zarzuela-, cantantes del Centre del Perfeccionament del Palau de les Arts, y con la celebración, en paralelo, del I Forum Internacional de dirección de orquesta, promovido igualmente por el ayuntamiento de “la ciudad de la música”. Quizá nunca Llíria fue tan “Ciutat de la Música”, como en estos días festivaleros en los que la mejor música ha recalado de la mano de sus mejores intérpretes.


ADDA Simfònica