La búsqueda incesante de encontrar nuevas vidas a los residuos ha abierto una nueva vía de aprovechamiento del plástico: convertirlo en combustible para barcos. Es a lo que se dedica la empresa noruega Astrumfuel, que el jueves realizó la segunda visita institucional a una de las plantas del Consorcio Valencia Interior: mientras el año pasado conocieron el trabajo que se desarrolla en la planta de tratamiento de Caudete de las Fuentes, ayer hicieron lo mismo en la de Llíria, localidad donde la empresa pretende asentarse.

Así lo anunció hace un año este diario. Los noruegos acababan de ratificar la compra de una parcela en el Polígono Industrial de Pla de Carrasses con 15.000 metros cuadrados y una inversión de 10 millones de euros entre la adquisición de la parcela y la construcción de las instalaciones, un diseño que todavía está en el tintero porque aún tienen que comprobar la cantidad de plástico que pueden obtener y su tipología. "Nosotros seleccionamos de entre los residuos los materiales plásticos que no tienen salida en el mercado de reciclado material y proveemos a Astrumfuel para transformarlos químicamente en nuevas materias primas", señala Ángel Rodríguez, gerente del Consorcio Valencia Interior.

Junto a él estuvo ayer el presidente, Robert Raga, para recibir a una delegación de esta empresa en la planta de Llíria que fue encabezada por el empresario e impulsor de la compañía Gerdt Holm Johnstad. En estos momentos, según explica Rodríguez, "se están ultimando las pruebas con los subproductos en la planta piloto que tiene Astrumfuel en Mallorca. Aquí, las plantas del consorcio y la futura compañía serán complementarias", explica a este diario.

La compañía está interesada en adquirir plásticos para generar nuevas materias primas y han mostrado su disposición en aprovechar las fracciones recuperadas ricas en plásticos que en la actualidad van a vertedero al no tener salida en el mercado. Con ello, pretenden generar de nuevo hidrocarburos simples con los que crear nuevos polímeros o bien combustible para barcos. De hecho, la intención es poner en marcha su plan de negocio con una prueba piloto en Llíria dada la cercanía con la planta del consorcio y que será uno de los proveedores principales de materia para su empresa. Con ello, el CVI vería reducida la cantidad de residuos que van a vertedero, aumentando así su vida útil, y dar vida a nuevos productos procedentes de residuos plásticos, además de cumplir con la normativa estatal en cuanto al porcentaje de desechos que terminan en vertedero.

Recibimiento por parte de la delegación del consorcio a los profesionales noruegos

Durante la visita, se ha mostrado al grupo los procesos de selección y separación de los residuos en el interior de la nave de triaje. Y es que para hacer posible el reciclado químico de polímeros plásticos es necesario seleccionar aquellos compuestos con mayor rendimiento en el posterior proceso de pirólisis (mezclas de polipropileno, poliestireno y polietileno), y recuperar previamente los materiales que tienen un aprovechamiento directo en el mercado de reciclado material. Los sistemas de selección del Consorcio a través de separadores ópticos automáticos programables, combinados con separadores balísticos, y electromagnéticos, permiten adaptar la separación a los requisitos necesarios en cada momento.

Los Fondos Europeos de Reconstrucción van a permitir mejorar algunos procesos dentro de la cadena de separación de plásticos

Además, la visita también sirvió para que la junta conociera las próximas inversiones que van a realizarse en las instalaciones para mejorar el rendimiento y capacidad de separación de subproductos, que irán destinados en parte al reciclado químico con Astrumfuel. La intención es convertir en circular el proceso de recuperación automático, de modo que hay varias ocasiones para recuperar determinado material; se dobla la capacidad de separación de las cabinas de triaje y se dota de una nueva prensa para subproductos. Se trata de mejoras financiadas con los Fondos de Recuperación europeos, que supondrán 10 puntos porcentuales menos de residuo a vertedero, pasando del 38% al 28%.

Para el presidente del Consorcio Valencia Interior, Robert Raga, “se trata de convertir el residuo, que aparentemente ya no vale nada, para dar vida a nuevos productos, como este caso nuevos polímeros o combustible para barcos sin necesidad de extraer nuevos materiales de la naturaleza”. Raga ha asegurado que se trata de una iniciativa “muy importante para el CVI dado que con este modelo de economía circular se utilizan los residuos para crear empleo, mejorar las cifras de valorización de residuos y acercarnos a los objetivos que nos marcan las instituciones europeas, estatales y autonómicas”.