El Ayuntamiento de Villar del Arzobispo prefiere no posicionarse ni a favor ni en contra de la instalación de placas fotovoltaicas. Por ahora, con los proyectos encima de la mesa -la planta Godelleta 7 es la que se instalará de forma más inmediata- están centrados en verificar que los terrenos que ocuparán no afectan a corredores terrestres, fluviales y campos de regadío, el único condicionante para su instalación.

Lo explica el alcalde, Vicente Portolés, alcalde de Villar del Arzobispo por EUPV. Los campos de cultivo son el principal valor a proteger en el municipio y desde el principio Renovalia respetó la zona donde se encuentra la Comunidad de Regantes de El Llano, un área agrícola de alto valor. Sin embargo, en la Comunidad Regantes Tierras de la Hoya sí que hay previsto instalar placas solares sobre terrenos cultivados.

Por eso, Portolés asegura que las alegaciones presentadas van destinadas a corregir todas esas invasiones de zonas protegidas y con una negativa rotunda a tocar zonas de regadío, aunque el primer edil lamenta el escaso margen de maniobra que tienen desde los ayuntamientos para plantar cara a estas grandes empresas. "Eso recae en la Conselleria y la dirección general de Rosa Pardo, que debe poner el freno sobre los problemas en paisaje, nosotros desde aquí poco podemos hacer", dice Portolés. También hay una intención de que paisajísticamente tenga un impacto menor, aunque por la deposición en la que se han puesto las plantas, todo el municipio del Villar tendrá vistas a un campo de placas solares.

La planta Godelleta 7 se instalará junto a la carretera de acceso al municipio, que se encuentra en alto, por lo que todas las viviendas del casco urbano y de los chalés de alrededor se verán afectadas por un paisaje completamente distinto. Sí que se ha intentado proteger los árboles monumentales y centenarios de esta zona, así como mantener la distancia de seguridad con las viviendas.

Ante el proyecto de instalar estas plantas en las múltiples minas que hay en el término municipal, el alcalde señala que una de ellas sí que será utilizada para este fin, pero nada tiene que ver con el resto de parques del municipio, que dependen de Renovalia. "Aún quedan minas activas por lo que esta alternativa no es muy real todavía, en la que van a instalarse es en una que lleva años abandonada, la Mina de València", señala Portolés.