Los memorialistas alertan del avance en la construcción de viviendas sobre las trincheras y búnkeres de San Antonio de Benagéber

El consistorio saca a exposición pública el informe ambiental donde reduce de 500 a 400 metros cuadrados las parcelas, pero denuncian que se mantiene la idea de mantener a la vista solo el bunker central

En rojo, la parcela que se prevé urbanizar dentro de la Urbanización Colinas en San Antonio de Benagéber

En rojo, la parcela que se prevé urbanizar dentro de la Urbanización Colinas en San Antonio de Benagéber / L_EMV

Amparo Soria

Amparo Soria

Los historiadores están alerta en cada paso que se da en San Antonio de Benagéber, en el entorno de la Urbanización Colinas y la calle Falcó. Allí existe un centro de resistencia de la Guerra Civil con tres casamatas, nido de ametralladoras y pasillos de trincheras. Están catalogadas como Bien de Relevancia Local, pero en el primer informe que emitió la Dirección General de Patrimonio solo se hablaba de protegerlos, lo que abría la puerta a ser soterrados. Sin embargo, en un primer proyecto de la empresa promotora solo se concebía - y actualmente se mantiene este plan - el búnker más grande integrado en la urbanización como una zona verde y visitable. Del resto de vestigios, ni rastro.

Por eso, el pleno extraordinario del 30 de marzo de San Antonio de Benagéber no ha pasado desapercibido para los memorialistas ni ecologistas de asociaciones volcadas en este paraje. El pleno municipal dio cuenta de la 'Solicitud de modificación del planeamiento general en el PAI Unidad de Ejecución 7", que afecta a esta parcela donde están proyectadas una veintena de viviendas. El equipo de gobierno ha aprobado el informe ambiental y territorial estratégico de esta modificación del Plan General de Ordenación Urbana presentada por el promotor de las obras y lo saca a exposición pública, por lo que el proyecto para urbanizar sigue adelante.

Por eso, el nerviosismo e inquietud invade a asociaciones como el Centro de Estudios Locales de San Antonio de Benagéber, la Coordinadora en Defensa de los Bosques del Túria y el Grupo de Estudios Posición Defensiva Valencia, principales objetores de estas obras en pos de conservar y poner en valor este lugar. José Aleixandre, miembro de Posición Defensiva Valencia, asistió al pleno y explicó a este diario que aunque se han reducido la cantidad de parcelas, se ha aumentado la edificabilidad manteniendo como único elemento defensivo en exposición el búnker. Todo lo demás, soterrado. "No es esto a lo que insta la Conselleria de Cultura y la dirección general de Patrimonio. El ayuntamiento entiende el derecho individual del promotor para construir una urbanización, pero se omite el derecho colectivo de disfrutar de estos vestigios que son de todos", lamenta Aleixandre.

Así se lo hizo saber Aleixandre al alcalde, Enrique Santafosta, en el turno de ruegos y preguntas. El memorialista iba acompañado por Vicente Segarra, secretario de la Coordinadora de Defensa de Bosques del Túria.

Aleixandre recuerda que de los cinco búnkeres que había en el pasado, uno de ellos ya fue medio destruido cuando se edificó la calle Falcó.

El consistorio, ante el revuelo generado por esta polémica construcción también implementó en agosto una encuesta ciudadana para saber la opinión de la ciudadanía de San Antonio de Benagéber respecto a esta obra, pero ocho meses después nada se sabe de este cuestionario ni de sus resultados.

Reducción de parcelas

Precisamente el alcalde, Enrique Santafosta, contactado por este diario, insiste en lanzar un mensaje de calma porque no hay un proyecto en firme sobre la mesa y cuando se redacte, "se adaptará al informe de la dirección general de Patrimonio" y las indicaciones que de sobre estos vestigios. Santafosta también explicó que en la modificación puntual aprobada e ha reducido de 500 a 400 metros cuadrados una de las parcelas del sector precisamente para reducir su afección.

Documento estratégico

Nido de ametralladora con acceso en S del centro de resistencia de San Antonio de Benagéber

Nido de ametralladora con acceso en S del centro de resistencia de San Antonio de Benagéber / José Aleixandre

Sin embargo, en el último proyecto estratégico presentado, que data de 2020, se confirma este plan urbanístico. "En todo caso, se considera que las modificaciones que se pretenden introducir tendrán un impacto positivo. Por un lado, se prevé el incremento de suelos con destino a zonas verdes. Por otra, se preserva patrimonio cultural incluido en la unidad de ejecución (bunker) que no se tenía en cuenta ni incluía en la ordenación del Plan General", señala el estudio.

Además, el mismo estudio especifica de qué se trata estos vestigios incluidos en la parcela: “Bunker de grandes dimensiones semienterrado, sobre el que se ha construido y posteriormente derribado una estructura contemporánea. Por las dimensiones de la instalación pudo tener funciones logísticas de abastecimiento a la línea de puestos de tiro, trincheras y bunkers. Forma parte de las posiciones defensivas de Barranc Fondo - La Vallesa de la línea defensiva El Puig - Carassols, construida por el ejercito republicano en los últimos años de la guerra civil, para la defensa de la ciudad de Valencia.”. Además, añaden: "La modificación permite delimitar una zona verde en la que quedará incluido dicho elemento".