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Casinos y Domeño en lucha contra la planta de biometano de Llíria

Los municipios de Camp de Túria y Los Serranos se manifiestan para pedir la paralización del proyecto

La Asociación Ciudadana Camp de Túria y Serranía fue la encargada de convocar la manifestación.

La Asociación Ciudadana Camp de Túria y Serranía fue la encargada de convocar la manifestación. / L-EMV

Sara García

Sara García

Llíria

Las reivindicaciones contra el proyecto de la planta de biometano en Llíria siguen su curso. Este sábado, la Asociación Ciudadana Camp de Túria y Serranía convocó una marcha en la capital edetana para pedir la paralización de la macroplanta, ubicada en el término municipal de Llíria, pero a escasos kilómetros de los municipios de Casinos (Camp de Túria) y Domeño (Los Serranos).

La plataforma denuncia que la construcción de esta planta podría traer consecuencias como "alta probabilidad de malos olores, emisión de gases perniciosos para la salud, tránsito continuado de camiones, riesgo de vertidos y accidentes, efecto llamada para atraer nuevas granjas y contaminación de pozos y acuíferos". Por estos motivos, los vecinos y vecinas de las localidades afectadas alzaron la voz para pedir la paralización del proyecto y su ubicación lejos de zonas habitadas y de alto valor natural.

El alcalde de Casinos, Miguel Navarré, expresó a través de sus redes sociales que esta iniciativa es una "amenaza directa a nuestro territorio y a nuestra salud" por su instalación a 2,4 kilómetros del núcleo urbano del pueblo y animó a sus vecinos a toda la comarca a participar en esta manifestación. "Este proyecto, que ha recibido los permisos de la Generalitat Valenciana, no ha contado en ningún momento con la participación de los municipios limítrofes ni con los vecinos afectados. Ni Casinos ni Domeño hemos sido considerados como poblaciones afectadas, tampoco las urbanizaciones de Llíria cercanas a la planta", reivindica el alcalde.

Navarré pone de ejemplo la planta de Noez, en Toledo, "donde los vecinos de Casasbuenas sufren olores insoportables de los gases nocivos, vómitos e irritaciones respiratorias". "¿Queremos eso para nuestra comarca?", se pregunta el alcalde, que expresa que no se han realizado los estudios suficientes sobre las consecuencias de la futura planta. Navarré pide la "unidad" de la población y afirma que recurrirá judicialmente este proyecto.

Más de 1.300 personas en la manifestación

Por todo ello, más de 1.300 personas recorrieron las calles de Llíria el 8 de noviembre, lo que la Asociación tilda de "éxito" y un "golpe sobre la mesa" de los vecinos y vecinas. "Gracias a cada uno de los que han entendido que este proyecto no es bueno ni para nosotros ni para ningún otro pueblo del estado español. Gracias a todos los que pusisteis el corazón y el alma asistiendo a la manifestación más multitudinaria hasta el momento en la historia de Llíria". Además, mandan un recado al alcalde de Llíria: "Paco Gorrea tiene en su mano que la palabra democracia no solo sea una palabra".

Por su parte, el Ayuntamiento de Llíria ya defendió "el potencial" de este proyecto en el marco del plan estratégico de economía circular de Llíria, y afirmó que "impulsará la transición energética, con beneficios económicos y ambientales para el municipio". Según el consistorio, se trata de un "proyecto seguro, autorizado por Conselleria y alineado con los objetivos de energía sostenible y con garantías medioambientales". 

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