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Carreteras

El alcalde de Vilamarxant envía una carta a la Generalitat exigiendo avances en la CV-50: "Sentimos abandono institucional"

El alcalde Héctor Troyano exige concreción sobre la financiación y el estado de los trámites de la Ronda Oeste ante la creciente tensión social en Vilamarxant

La carretera CV-50 a su paso por Vilamarxant.

La carretera CV-50 a su paso por Vilamarxant. / Google Maps

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Laura Florentino

Laura Florentino

Vilamarxant

La crisis de la CV-50 en Vilamarxant ha dado un nuevo paso institucional. El alcalde del municipio, Héctor Troyano, ha remitido una carta formal a la Generalitat Valenciana en la que exige explicaciones, concreción y un calendario real sobre el proyecto de la Ronda Oeste, una infraestructura considerada clave para desviar el tráfico pesado del casco urbano.

La misiva llega en un momento de máxima tensión en el municipio, tras el grave atropello del pasado 18 de mayo en la CV-50 y en pleno aumento de la presión vecinal por el tránsito constante de camiones, que atraviesan diariamente el núcleo urbano.

“Sensación de abandono institucional difícilmente justificable”

En la carta, el alcalde advierte de la “creciente preocupación” por la “paralización e indefinición” del proyecto de la Ronda Oeste, una actuación largamente demandada que, según el consistorio, es esencial para mejorar la seguridad vial, descongestionar el tráfico y favorecer el desarrollo del municipio.

Troyano denuncia que la falta de avances y de información clara está generando una “sensación de abandono institucional difícilmente justificable”, especialmente tratándose de una obra anunciada y comprometida en varias ocasiones.

Exigencia de datos concretos y transparencia

El documento enviado a la Generalitat reclama información detallada y verificable sobre varios puntos clave del proyecto: la situación real de la financiación, con desglose de dotación presupuestaria, anualidades y grado de ejecución; las causas concretas del retraso, ya sean administrativas, técnicas o políticas y el estado de todos los trámites pendientes, desde la redacción del proyecto hasta los informes ambientales o sectoriales.

Además, el alcalde exige la publicación de un calendario completo y realista que incluya plazos para la finalización de trámites, la licitación, el inicio de las obras y su duración estimada.

"No es aceptable la incertidumbre indefinida"

En la carta, Troyano subraya que no es aceptable que una infraestructura de esta relevancia continúa en una situación de incertidumbre prolongada. Según el alcalde, la ciudadanía tiene derecho a saber si existe un compromiso real o si el proyecto ha quedado paralizado.

El documento también advierte de que, si no se ofrecen respuestas claras ni avances en un plazo razonable, el consistorio interpretará una posible falta de voluntad política para ejecutar la obra, lo que podría derivar en la exigencia de responsabilidades.

Un conflicto que escala en plena tensión social

Esta comunicación institucional se suma al clima de creciente malestar en Vilamarxant, donde el tráfico de la CV-50 y la CV-370 sigue atravesando el casco urbano con más de 11.600 vehículos diarios, incluidos cientos de camiones.

El ayuntamiento ya había advertido de que la situación es “insostenible” y que, si no hay avances en septiembre, el municipio podría iniciar movilizaciones vecinales lideradas incluso por el propio consistorio.

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