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Zonas de baño

Entre obras tras la dana, cierres y reaperturas: así llegan las zonas de baño del interior valenciano al verano

Vilamarxant recupera La Pea, Sot de Chera vuelve a permitir el baño y Bugarra ultima su playa fluvial, mientras Buñol mantiene cerrada la Cueva del Turche y Pedralba y Riba-roja desaconsejan el baño por motivos de seguridad

Uno de los accesos a Sot de Chera, próximo a el Charco del Gruñidor.

Uno de los accesos a Sot de Chera, próximo a el Charco del Gruñidor. / Levante-EMV

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Laura Florentino

Laura Florentino

Riba-roja de Túria

La dana del 29 de octubre de 2024 cambió para siempre el paisaje de numerosos municipios de las comarcas de Camp de Túria, los Serranos y la Hoya de Buñol. Ríos desbordados, infraestructuras arrasadas y parajes naturales completamente transformados obligaron a cerrar algunas de las principales zonas de baño del interior de la provincia de Valencia. 20 meses después, la situación es desigual: mientras algunos enclaves vuelven a recibir visitantes tras intensos trabajos de recuperación, otros continúan cerrados o mantienen recomendaciones para evitar el baño por motivos de seguridad.

La reconstrucción de estos espacios no solo busca devolver a los vecinos sus lugares de ocio, sino también hacerlos más resilientes frente a futuros episodios de inundaciones mediante actuaciones hidráulicas, ambientales y de restauración del entorno.

Vilamarxant: La Pea vuelve a ser el referente turístico

Uno de los ejemplos más avanzados de recuperación es el paraje de La Pea, en Vilamarxant. La riada dejó completamente devastado este espacio natural situado en la ribera del río Túria, considerado el principal atractivo turístico del municipio y punto de encuentro habitual durante los meses de verano.

Gracias a la colaboración entre la Diputación de Valencia, Coca-Cola, el ayuntamiento y la asociación ambiental Chelonia Global Nature Conservation, el enclave ha recuperado su imagen tras los trabajos de limpieza, desbroce y control del cañaveral, una actuación que además reduce el riesgo de incendios al eliminar grandes acumulaciones de biomasa seca.

La recuperación no termina aquí. Está prevista una segunda fase centrada en la restauración ambiental mediante la plantación de vegetación de ribera autóctona para favorecer la biodiversidad y sustituir progresivamente las especies invasoras.

Con estas actuaciones, La Pea volverá a estar disponible este verano, recuperando el papel que históricamente ha desempeñado como principal espacio natural y de baño de Vilamarxant.

El presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, durante su visita al paraje de La Pea en Vilamarxant.

El presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, durante su visita al paraje de La Pea en Vilamarxant. / Diputación de Valencia

Buñol: la Cueva Turche seguirá cerrada hasta 2027

El caso más significativo es el de la Cueva Turche, uno de los parajes más emblemáticos del interior valenciano. Aunque la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ya ha finalizado las obras de emergencia en el río Juanes, el ayuntamiento mantiene cerrado el acceso al entorno por motivos de seguridad y conservación.

La prohibición de acceder al paraje y a sus inmediaciones seguirá vigente, al menos, hasta abril de 2027. También permanecen cerrados los accesos por carretera, por lo que el consistorio insiste en que vecinos y visitantes respeten la señalización.

Paralelamente, el municipio desarrolla una actuación específica dentro del Plan de Sostenibilidad Turística “Senda Verde” para reconstruir completamente el acceso al paraje. Los trabajos incluyen la estabilización de taludes, rehabilitación de escaleras y caminos, mejora del drenaje, refuerzo de muros deteriorados y soluciones de bioingeniería para minimizar la erosión.

En el entorno del río Juanes, la CHJ ha duplicado la capacidad hidráulica del cauce eliminando obstáculos que dificultaban el paso del agua, sustituyendo antiguos muros de hormigón por taludes naturales, retirando especies invasoras y plantando vegetación autóctona. Además, se han instalado nuevas pasarelas de madera y acondicionado un sendero peatonal que facilitará el acceso cuando el espacio pueda reabrirse.

Acceso actual de la Cueva Turche de Buñol.

Acceso actual de la Cueva Turche de Buñol. / CHJ

La Poza Paraíso, más preparada frente a futuras riadas

Otra de las actuaciones destacadas en Buñol se ha desarrollado en la Poza Paraíso, donde la riada alcanzó un caudal cercano a los 1.500 metros cúbicos por segundo.

Los trabajos han consistido en la demolición de edificaciones que obstaculizaban el paso del agua, la retirada de grandes bloques de roca que generaban remolinos peligrosos y la construcción de nuevos muros de escollera para proteger las edificaciones próximas.

Según los modelos hidráulicos elaborados por la Universitat Politècnica de València, estas intervenciones permitirán reducir significativamente la altura del agua en caso de una avenida similar, disminuyendo el riesgo para la población.

Los trabajos de recuperación del entorno en la Poza Paraíso de Buñol.

Los trabajos de recuperación del entorno en la Poza Paraíso de Buñol. / CHJ

Pedralba: baño desaconsejado y accesos restringidos

En Pedralba la situación continúa siendo de máxima prudencia. El ayuntamiento ha vuelto a emitir, como ya hizo el verano pasado, un decreto en el que desaconseja el baño en La Playeta.

Además, se han cerrado al tráfico los principales accesos a las zonas recreativas junto al río, permitiendo únicamente el paso a pie y en bicicleta, siempre extremando la precaución. También existen limitaciones horarias para los pescadores, según informaciones del consistorio a este diario.

Desde el consistorio recuerdan que el río ya no presenta las condiciones de seguridad anteriores a la dana y que continúan desarrollándose trabajos de limpieza, reconstrucción y adecuación tanto del cauce como de parcelas próximas.

Zona de La Playeta en Pedralba.

Zona de La Playeta en Pedralba. / A. Pedralba

Bugarra: una playa fluvial reconstruida, pero pendiente del dragado

En Bugarra, la playa fluvial presenta una situación intermedia. La reconstrucción de la plataforma principal ya ha finalizado, pero el espacio todavía no puede considerarse completamente recuperado. El principal problema es que el cauce aún no ha sido dragado, una actuación que depende de la Confederación Hidrográfica del Júcar y no del ayuntamiento.

Desde el consistorio explican que, al no ser una competencia municipal, no pueden prohibir el baño, aunque sí recomiendan evitarlo hasta que concluyan los trabajos pendientes. “Nosotros como ayuntamiento no podemos prohibir el baño porque la competencia es de la Confederación. Lo que hacemos es recomendar que no se bañen porque la playa fluvial todavía no está dragada”.

Además del dragado, "todavía quedan actuaciones por ejecutar para devolver el paraje a su estado anterior a la dana, como la instalación de zonas de sombra, la reposición de bancos y mesas de pícnic y la mejora del equipamiento del área recreativa", comentaba la alcaldesa Teresa Cervera en declaraciones a Levante-EMV. Hasta que esos trabajos concluyan, el municipio considera que la recuperación de uno de sus principales espacios de ocio sigue incompleta.

Zona de obras en la playa fluvial de Bugarra.

Zona de obras en la playa fluvial de Bugarra. / A. Bugarra

Riba-roja de Túria: reconstrucción en marcha y máxima precaución

El Parque Natural del Túria, a su paso por Riba-roja, continúa inmerso en un largo proceso de reconstrucción. El ayuntamiento mantiene señalizadas las zonas afectadas por las obras y recomienda evitar tanto el baño como el tránsito por determinados sectores del parque debido a la inestabilidad del terreno y a la presencia de maquinaria pesada.

Aunque no existe una prohibición expresa para bañarse, el consistorio desaconseja hacerlo porque el lecho del río ha cambiado completamente tras la dana. Bajo los sedimentos pueden permanecer ocultos restos de arrastres, troncos, hierros u otros elementos que convierten el baño en una actividad de riesgo, según fuentes consistoriales a este periódico.

Como alternativa, el consistorio anima a utilizar la piscina municipal de verano, que este año amplía su oferta con apertura nocturna los viernes y sábado durante julio y agosto.

Una de las zonas de baño desaconsejadas del río Túria a su paso por Riba-roja.

Una de las zonas de baño desaconsejadas del río Túria a su paso por Riba-roja. / A. Riba-roja de Túria

Sot de Chera: una recuperación pensada para los vecinos

En Sot de Chera, la Confederación Hidrográfica del Júcar ha acondicionado durante los últimos meses la principal zona de baño del río, permitiendo nuevamente su utilización.

Sin embargo, el ayuntamiento insiste en declaraciones a Levante-EMV en que todavía quedan actuaciones pendientes, especialmente en materia de accesos y aparcamiento, que "continúa siendo muy precario".

El objetivo municipal no pasa por recuperar inmediatamente un turismo masivo, sino ofrecer un espacio seguro para el uso cotidiano de los propios vecinos y visitantes habituales, evitando una afluencia que las infraestructuras actuales todavía no pueden asumir.

Una de las zonas de baño del río a su paso por Sot de Chera.

Una de las zonas de baño del río a su paso por Sot de Chera. / A. Sot de Chera

Un verano marcado por la reconstrucción

La situación de las principales zonas de baño del interior valenciano es muy dispar este verano. Mientras La Pea, en Vilamarxant, vuelve a abrir al público tras su recuperación, y la zona de baño de Sot de Chera ya está acondicionada para un uso limitado, otros enclaves mantienen importantes restricciones. En Bugarra, la playa fluvial ha recuperado su plataforma, pero el Ayuntamiento recomienda no bañarse hasta que la Confederación Hidrográfica del Júcar complete el dragado del cauce. La Cueva Turche, en Buñol, seguirá completamente cerrada al menos hasta abril de 2027, mientras que en Pedralba y Riba-roja de Túria los ayuntamientos desaconsejan el baño por motivos de seguridad ante un lecho todavía alterado por la dana y la presencia de sedimentos, obstáculos y trabajos de reconstrucción en marcha. Un escenario que refleja que, aunque la recuperación avanza, la prudencia sigue marcando el verano en buena parte de los espacios naturales afectados por la riada.

Uno de los carteles de precaución en la zona de baño del río Túria a su paso por Riba-roja.

Uno de los carteles de precaución en la zona de baño del río Túria a su paso por Riba-roja. / A. Riba-roja de Túria

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