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Planta biogás

Asociaciones de Utiel-Requena exigen una moratoria urgente para frenar las plantas de biometano y residuos

La Asociación Paisaje Cultural de la Vid y el Vino Territorio Bobal exige paralizar la implantación de instalaciones de biometano en la DO Utiel-Requena

Obras en una planta de biogás y fertilizantes en una imagen de archivo.

Obras en una planta de biogás y fertilizantes en una imagen de archivo. / Perales Iborra

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Laura Florentino

Laura Florentino

Utiel

El creciente número de proyectos vinculados a plantas de biometano y tratamiento de residuos en la comarca Utiel-Requena ha encendido las alarmas entre colectivos sociales, asociaciones vecinales y entidades vinculadas al sector vitivinícola. En los últimos días, tanto la Asociación Paisaje Cultural de la Vid y el Vino Territorio Bobal como la Asociación por la Defensa del Medio Rural de San Antonio y Comarca (PLAMARSA) han reclamado medidas urgentes para frenar o regular este tipo de instalaciones ante el impacto territorial, ambiental y económico que, aseguran, podrían provocar.

La Asociación Paisaje Cultural de la Vid y el Vino Territorio Bobal, impulsora de la candidatura del paisaje vitivinícola de la comarca a Patrimonio Mundial de la UNESCO, ha exigido una “moratoria urgente” que paralice la implantación de plantas de biometano y otras instalaciones de tratamiento de residuos dentro del territorio de la Denominación de Origen Utiel-Requena.

Los proyectos supondrían "un daño irreparable"

Desde la entidad consideran que los proyectos actualmente planteados supondrían “un daño irreparable” para la imagen y el desarrollo de la comarca, afectando directamente al paisaje agrícola y al modelo económico construido alrededor del vino y el enoturismo.

“La asociación considera que el desarrollo de los proyectos presentados hasta ahora ante la administración supondría un daño irreparable al proyecto, la destrucción irreparable del paisaje comarcal, un retroceso en los avances como destino turístico experimentado en los últimos años y el abandono de proyectos de bodegas y enoturismo ya consolidados, creadores de empleo y actividad económica”, señalan.

El colectivo advierte de que el debate no puede centrarse únicamente en el carácter renovable de la energía generada por estas plantas, ya que consideran que existen otros impactos relevantes asociados a este tipo de infraestructuras.

“Poner únicamente el acento en el carácter ‘renovable’ de la energía generada en estas instalaciones no puede esconder que incluso en las condiciones idóneas de funcionamiento las plantas de biometano generan olores indeseables, rompen el paisaje, demandan importantes recursos hídricos y requerirán el paso de centenares de camiones cargados de residuos”, denuncian.

Además, subrayan que muchos de estos proyectos se plantean cerca de bodegas, alojamientos rurales y complejos turísticos vinculados al vino, actividades que consideran estratégicas para el futuro económico de la comarca.

"Nadie en su sano juicio lo proyectaría junto a un hotel en la costa"

“Del mismo modo que nadie en su sano juicio proyectaría una de estas instalaciones junto a un hotel en la costa valenciana, no es admisible que se sitúen junto a casas rurales, complejos enoturísticos y bodegas de vinos y cavas que ahora mismo son el motor económico de la comarca y que quedarían arruinados”, afirman.

Actualmente, según recuerdan desde la asociación, los proyectos afectan ya a municipios como Caudete de las Fuentes, Requena y Utiel.

Utiel abre una fase de estudio urbanístico

En paralelo, la Asociación por la Defensa del Medio Rural de San Antonio y Comarca (PLAMARSA), nacida para oponerse a la construcción de una macroplanta de biometano en San Antonio, ha valorado la reciente suspensión de licencias acordada por el Ayuntamiento de Utiel para este tipo de instalaciones en suelo no urbanizable.

No obstante, la plataforma ha querido matizar el alcance real de la medida y evitar interpretaciones erróneas.

“La suspensión no implica una prohibición de este tipo de instalaciones, ni afecta, en principio, a los proyectos que ya pudieran encontrarse en tramitación administrativa”, explican desde el colectivo.

Según detallan, el acuerdo municipal abre ahora una fase de análisis urbanístico y territorial que podría derivar en una futura modificación del planeamiento municipal para regular dónde y cómo podrían implantarse este tipo de plantas.

Desde PLAMARSA consideran especialmente importante que el estudio tenga una visión global y no analice cada proyecto de manera aislada.

“Es imprescindible que el análisis no se limite a cada instalación de forma individual, sino que se valoren los efectos acumulativos y sinérgicos de la posible concentración de proyectos de biogás, biometano y valorización de residuos en toda la comarca Utiel-Requena”, señalan.

Entre los aspectos que consideran prioritarios figuran la delimitación de zonas aptas, las distancias respecto a núcleos urbanos, la capacidad de carga del territorio, el impacto paisajístico, el tráfico pesado asociado y la disponibilidad de recursos hídricos.

El debate sobre las plantas de biometano se ha convertido así en uno de los asuntos que más tensión social está generando actualmente en la comarca, numerosos colectivos reclaman una planificación territorial que compatibilice la transición energética con la protección del paisaje, el agua y la actividad vitivinícola que define la identidad y la economía de Utiel-Requena.

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