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Un consorcio que no nos convence

El pasado día 4 tuvimos asamblea general en Xàtiva los representantes legales de los municipios que formamos el Consorcio del Plan Zonal de Residuos, de las zonas X, XI y XII, del Área de Gestión 2. Como representante de los ciudadanos de Canals y miembro de este órgano de decisión del COR, me siento en la obligación de hacer estas manifestaciones públicas.

Lamento mucho la sensación que tengo de que desde el consorcio hacemos las cosas de espaldas al ciudadano. Me importa mucho explicar, una vez más, por qué en el Ayuntamiento de Canals ponemos tanto empeño en que se nos devuelva el ecoparque. Es muy simple: hasta el 31 de diciembre del 2012 lo gestionábamos desde el ayuntamiento y pagábamos 60.000 euros al año por todos los gastos. Nos insistieron, desde el consorcio y en varias ocasiones, que teníamos que cederlo porque legalmente tenían que gestionarlo ellos y a partir del 1 de enero del 2013 (según dice el consorcio) los gastos por el mismo servicio son de 142.691,30 euros. Ojo, sin cambiar nada: absolutamente nada. Que nos lo devuelvan ¿No os parece? Pues bien, le pregunté, en esa sesión, directamente al presidente cuándo se nos devolverá y no obtuve respuesta satisfactoria.

Otro de los temas más importantes que se proponía a la asamblea era la aprobación de 19 documentos del Plan Especial de la Planta de Llanera de Ranes, es decir sustancialmente los proyectos, informes, planes, estudios, etcétera, que redefinen, a las dimensiones de las actuales necesidades, el proyecto original. Ningún representante de los municipios pudimos disponer de esos 19 documentos para analizarlos o estudiarlos, como legalmente está previsto desde la convocatoria de la reunión. Solamente conocíamos un informe técnico de 25 páginas indicando todos aquellos defectos que se habían encontrado en la documentación analizada, modificando, corrigiendo, suprimiendo o justificando, subsanando en definitiva todo lo comentado en el informe. Y, saltándose las más elementales normas de procedimiento, por sorpresa, el martes día 3, (el día anterior a la asamblea) se incorporó a la documentación un nuevo informe técnico de tres páginas donde sustancialmente se dice: «se han subsanado las consideraciones del informe anterior». Por mi parte, me gusta saber lo que se me propone que apruebe o desestime, por lo tanto, propuse que este tema quedase sobre la mesa para poder conocer esa grandísima cantidad de documentación que tanto nos importa a algunos y que tan importante es para nuestras vidas y para nuestro futuro y el futuro de la vida en nuestra comarca. Pero incomprensiblemente no se aceptó mi propuesta y además se aprobó íntegramente toda la documentación que dicen que ha aportado el concesionario, sin conocerla ningún miembro de la asamblea. Algunos votamos en contra, pero somos minoría.

Otra cuestión interesante de lo tratado en la asamblea fue conocer la liquidación del ejercicio de 2013. En derechos reconocidos netos, 11.227.303 euros; en obligaciones reconocidas netas, 9.850.009 euros. Resultado presupuestario: 1.377.294 euros. El principal ingreso que tiene el Consorcio es la tasa que pagamos todos los ciudadanos por el servicio, el principal gasto es lo que el consorcio paga al concesionario por los trabajos que éste realiza (coste del servicio). Es momento de recordar que el principio básico de cualquier tasa equivale a un servicio. Esta NO puede superar el coste de aquel, por tanto. Pero sobre todo es momento de proclamar una y mil veces que: «ací no hem vingut a guanyar diners»; que las administraciones públicas (el consorcio) se justifica solamente por prestar el mejor servicio al ciudadano y hacerlo lo más económico posible. Si no es así, ya estábamos bien como estábamos.

De los famosos siete millones para información, publicidad e imagen del consorcio, ya en varias ocasiones hemos quedado en que no deberíamos gastarlos o al menos debemos reducirlos al mínimo posible. Pues bien, en varias resoluciones de presidencia se observa que se van disponiendo de gastos con cargo a esta partida que deberían justificarse mejor mientras que parece como si no dispusiéramos de medios para cumplir obligaciones que tenemos desde el consorcio, como por ejemplo contestar individualmente a cada uno de los recursos de reposición que se presentaron en su momento. Y viene a cuento porque es muy incoherente que mientras "pasamos" de contestar como se merecen a aquellos ciudadanos que haciendo uso de sus derechos alegaron contra la imposición de la tasa, explicando los motivos por los que se les desestimó su petición, intentamos por otro lado decirles lo buenos que somos y lo bien que hacemos las cosas.

Queridos compañeros del consorcio, reflexionemos y pensemos más en aquellas personas a quienes representamos.

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