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Los estatutos de la Mancomunitat duplican el peso de Ontinyent y dejarían al PP sin mayoría

La adaptación de la entidad de la Vall a la ley reduce a la mitad los consellers con voto al limitar esa potestad a los 34 alcaldes

Los estatutos de la Mancomunitat duplican el peso de Ontinyent y dejarían al PP sin mayoría

Los estatutos de la Mancomunitat duplican el peso de Ontinyent y dejarían al PP sin mayoría

Con la abstención de Esquerra Unida y UCiD y el rechazo de los tres consellers de Aielo de Malferit (PP), la Mancomunitat de la Vall d'Albaida sacó adelante en la asamblea del lunes la propuesta que adapta sus estatutos al nuevo marco normativo y competencial definido por la Ley de Sostenibilidad. El principal cambio introducido en la arquitectura del ente es la constitución del Consell de la Vall d'Albaida denominación que se le dará al pleno como órgano supremo encargado de la toma de decisiones. Estará compuesto por los 34 alcaldes de la comarca. Mediante un sistema de voto ponderado, cada mandatario gozará de un grado de representatividad en función del número de habitantes y concejales.

El nuevo modelo, que no entrará en vigor hasta 2015, reduce a la mitad los consellers con voto (cada municipio elegirá un segundo vocal, pero solo tendrán voz) y responde a una reivindicación del Ayuntamiento de Ontinyent, que verá prácticamente duplicado su peso en el pleno. Si hasta ahora, y pese a representar al 41 % de la población de la comarca, la capital de la Vall solo contaba con 8 de los 68 consellers de la asamblea, valedores del 12% de los votos totales; los estatutos otorgan a Ontinyent 167 votos sobre 647, lo que equivale a una representatividad del 25,7% en el nuevo escenario. Aunque en un primer momento la localidad exigía elevar su peso de decisión hasta el 41% para equipararlo a la población y a su aportación económica al ente, para permitir el consistorio ha aceptado el porcentaje que marcan los nuevos estatutos, aprobados solo con el rechazo de los tres concejales populares de Aielo. El PP de la Vall tenía preparada una moción que pedía mantener la representatividad de Ontinyent en el 12%, pero la propuesta finalmente no salió adelante. El presidente de la Mancomunitat, Juan Puchades, opinó que el poder adquirido por la capital es excesivo, pero admitió que se trata de una pieza clave en el organigrama, que ha sacado a la entidad de más de un apuro económico. «Si Ontinyent no paga, la Mancomunitat se hunde», dijo. Los ayuntamientos morosos podrán ser castigados con la retención de impuestos del Gobierno.

El sistema entrará en vigor en 2015

Aunque el nuevo sistema de voto no entrará en vigor hasta las próximas elecciones, en un escenario como el actual propiciaría un nuevo equilibrio de fuerzas en el pleno, otorgando a los ayuntamientos bajo dominio de la izquierda en la comarca un peso equivalente al 54,65% de los votos. La representatividad del PP caería del 53% con el modelo actual al 45,35% con el nuevo, pese a contar con un mayor número de alcaldías, 19, frente a las 10 del PSPV y las 4 de Compromís.

Tanto Esquerra Unida como UCiD quedarían excluidas del Consell que adoptará las decisiones al no tener alcaldes en la Vall. Los estatutos contemplan la creación de un consejo consultivo que dé cabida todos los partidos con concejales en la Vall, aunque EU cuestiona el proceso.

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