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El Consell solo exime a un 10% de los usuarios del C.O. de pagar la tasa

La alegría de la sentencia que anuló la inicial normativa del copago en 2014 ha durado poco en el centro ocupacional que Aspromivise gestiona en Xàtiva. La asociación se negó desde un principio a cobrar a los usuarios una cantidad adicional a la cuota que ya pagan las familias para ayudar a financiar el mantenimiento del servicio. Sin embargo, la Conselleria de Bienestar ha aprobado una nueva tasa y ha comenzado a cobrar directamente a los usuarios antes de notificarles si quiera las cantidades que debían abonar por el nuevo copago. Esta decisión se produce después de que Aspromivise rechazara facilitar al gobierno autonómico los números de cuenta de las familias para domiciliar el pago porque éstas aún no habían recibido las resoluciones correspondientes a la liquidación de la tasa. «Además de una injusticia es una indecencia que va a obligar a muchos de nuestros usuarios a estar en casa y a no tener vida propia», denuncia la entidad de apoyo a los discapacitados. «Nos estamos encontrando con situaciones muy desagradables», constata la directora del centro, Amor Amorós. Solo el 10% de los 75 usuarios de Xàtiva quedan exentos de abonar la nueva tasa, mientras que el resto tendrán que abonar cantidades que oscilan entre los 16 y los 495 euros mensuales. El coste de una plaza en el centro es de 550 euros, que en parte se sufraga con una subvención del Consell de cuya resolución Aspromivise aún no ha tenido noticia este año. El colectivo se ha sumado a las voces que piden un cambio en el modelo de financiación y ayuda a sus socios a combatir el copago en diversos frentes.

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