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Un experto propone en Ontinyent mayores relaciones de proximidad entre municipios

José Fariña alaba el modelo de participación ciudadana de la capital de la Vall d'Albaida en los procesos urbanísticos

Ontinyent es un «ejemplo a seguir» en el fomento de la participación en el desarrollo urbano de la ciudadanía. Así lo aseguraba ayer José Fariña, catedrático de Urbanismo y Ordenación del Territorio por la Universidad Politécnica de Madrid, que participaba a la reanudación del ciclo Ciutat Orgánica impulsado por el Ayuntamiento de Ontinyent para comenzar un proceso de reflexión para una nueva estrategia urbana en Ontinyent. La jornada, presentada en el Centro Cultural Caixa Ontinyent por los regidores Rebeca Torró (Territorio) y Fran Quesada (Sostenibilidad), se abría con la intervención de Fariña, quien destacaba que las ciudades del futuro tienen que apostar por un urbanismo más diversificado y un regreso «a lo local» para afrontar con más garantías los efectos del cambio climático y el encarecimiento de la energía, además de potenciar las relaciones de proximidad entre los municipios como las que se establecen en las mancomunidades.

Fariña explicaba que las ciudades de todo el planeta han sido creciendo a las últimas décadas con un patrón muy parecido. En este sentido, la tendencia imperante al monocultivo de los sectores puede tener resultados negativos en la productividad, «puesto que a una ciudad especialista en sólo una área, si le falla esta especialidad, le falla todo», explicaba. Frente este modelo, Fariña apuesta por ciudades con producción diversificada y que optimicen sus particularidades y singularidades, potenciando la generación de productos de proximidad y la interrelación con municipios cercanos. Este «regreso a aquello local» permitirá responder mejor a los retos derivados del encarecimiento de la energía y las consecuencias «todavía indefinidas, pero inevitables» del cambio climático o el envejecimiento de la población, potenciando la prisa de decisiones conjuntas por localidades que comparten espacios comunes, subrayó.

Más interrelación social

Para promover estas estrategias comunes entre «biorregiones», apuntó como «deseable» un modelo como el de las mancomunidades, «frente a las estrictas normativas autonómicas que no las favorecen». Para Fariña, la apuesta por las grandes ciudades tiene que dejar paso a un regreso a núcleos más pequeños que favorezcan la interrelación social.

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