Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

«La infraestructura del Alcanyís es buena, pero hacen falta reformas para dar un mejor trato al paciente»

«La infraestructura del Alcanyís es buena, pero hacen falta reformas para dar un mejor trato al paciente»

«La infraestructura del Alcanyís es buena, pero hacen falta reformas para dar un mejor trato al paciente»

Sergio García no es un gerente al uso. Renunció a su plaza reservada para enfrentarse cada día a la odisea de buscar un hueco en la jungla de aparcamientos del Lluís Alcanyís, como un mortal más. Ha hecho de «jefe infiltrado», probando la comida del hospital de Ontinyent durante días para constatar en sus carnes las quejas de los usuarios. Confiesa que ha tenido que quedarse a dormir en más de una ocasión en su despacho y gestiona personalmente los perfiles sociales del Área de Salud.

Aterrizó como director en un momento muy convulso, con protestas cada semana en el hospital. ¿Cómo lo ha llevado?

En la época socioeconómica en la que todavía estamos, con los recursos disponibles se intenta hacer la mejor gestión posible. Sobre todo hemos tratado de dar la cara tanto ante la ciudadanía como con los trabajadores. Desde el año pasado damos explicaciones sobre la gestión de los recursos en el Consejo de Salud. Hay un debate público con la participación de profesionales, ayuntamientos y pacientes de todos los municipios.

Sanidad planteó externalizaciones y luego se echó atrás. ¿Se acabaron los recortes?

Finalmente hubo cambios en la conselleria y no se ha vuelto a hablar de externalizar; todo lo contrario, ahora se habla de reincorporar determinadas actividades a la gestión directa de la administración. No me gusta hablar de recortes. En los dos últimos años, el presupuesto de Sanidad por habitante ha subido, aunque es cierto que no tanto como pudiéramos esperar. La población que atendemos, además, ha bajado, pero nos preciamos de no haber reducido plantilla. De todas las jubilaciones que hemos tenido no hemos perdido ninguna. Las plazas por cubrir las hemos cubierto, otras las hemos reconvertido y hemos conseguido que los cupos en atención primaria mejoren. Es posible que se diga que no es lo óptimo, pero mejor que hace dos años estamos. El reto es ampliar la atención en consulta.

La «optimización» era su gran reto. ¿En qué se ha plasmado?

Hemos intentado formar a los profesionales. Hace dos años se empezaron a revisar los almacenes de todos los centros de salud primaria. Los trabajadores tienen que estar atentos porque se pueden encontrar con equipos que están como reserva y que en otros centros hacen falta, con lo que te evitas comprarlos. Estas medidas están hechas: se chequeó cada centro de salud e intentamos tener un efecto llamada para que la gente, cuando necesite un medio, pregunte antes si lo tenemos disponible en otro centro. Puede parecer una medida simple, pero no lo es.

La gestión de la cocina hospitalaria ha sido motivo de polémica.

El año pasado hubo una reclamación con la comida que se servía en el hospital de Ontinyent. El equipo directivo acudió a probar comidas servidas de lunes a domingo, mañanas y noches. Preguntamos a los pacientes para mejorar la calidad. Se trata de una comunicación oral que la semana que viene expondremos en el Congreso Nacional de Hospitales. Es una oportunidad de mejora que queremos compartir de forma pública con otros profesionales: contaremos la experiencia con fotografías para que la gente se crea que hemos estado probando la comida de verdad. Recogimos 250 cuestionarios. Los resultados los trasladamos a la empresa adjudicataria.

¿Cómo fue la experiencia?

Me entrevisté en dos ocasiones por las plantas con los pacientes. Mi madre ha sido cocinera de hospital 30 años y conozco cómo se hacen cosas. Les tuve que pedir [a la empresa] que mejoraran el proceso de elaboración de hamburguesas y de cocinar la carne. También conseguimos que se reformara la cocina de forma íntegra en el hospital Ontinyent con antelación incluso al concurso. Se han renovado equipos y me consta que ha mejorado servicio y que la gente está más contenta.

También en Xàtiva hay quejas.

Aquí también se han cambiado equipos, pero parece que hay consideración de que no son como deberían. Para eso hay un servicio de prevención técnico en ergonomía que tiene que valorar la situación. Hablaremos con la empresa que gestiona la cocina para mejorarlos.

Hay una serie de obras en marcha. ¿Espera nuevos anuncios?

La reforma de la planta baja del hospital de Ontinyent está en marcha, aunque se está demorando por la parte del concurso público. También estamos acometiendo una pequeña reforma en el centro de salud de Ausiàs March para mejorar la atención de urgencias y las consultas de enfermería y estamos pendientes de trasladar al Espanyoleto la unidad de prevención del cáncer mama. No sé si habrá más anuncios. Lo importante es que se ejecuten estos proyectos en 2015.

¿Plantea ampliar más la atención en el Espanyoleto?

En enero volvimos a abrir los jueves por la tarde, dando salida a una reclamación de los profesionales del Centro de Especialidades. Si hace falta, estoy abierto a ampliar la atención. La idea es volcar las actividades quirúrgicas en el Espanyoleto y trasladar las médicas todo lo posible al hospital.

Los dos hospitales se han librado de las críticas sindicales por el colapso invernal.

Ha habido algún día punta, pero no hemos llegado a sufrir falta de camas. No hemos querido suspender quirófanos de tarde, aunque se demoró un poco en enero para dar la atención debida a la gente. Se ha conseguido gestionar bien e incluso hemos atendido a pacientes del área de la Safor.

¿Qué me dice de las listas de espera? En 2012 algunas especialidades llegaban al año de demora.

Las colonoscopias han mejorado mucho. Compramos un equipo nuevo en diciembre y desde hace dos semanas tenemos otro profesional en plantilla. También se mejoró la parte de ecocardio, porque hasta hace año y medio se enviaba a la población infantil a Valencia. Fichamos a una pediatra y compramos una sonda. Donde no está yendo tan bien es en traumatología. La espera ha empeorado: el año pasado estaba en dos meses y medio. Intentamos desdoblar agendas entre Xàtiva y Ontinyent, pero la inmensa mayoría de pacientes son muy fieles al hospital que les toca y no aceptan la invitación de ir a otro. De cada 5 personas, 1 como mucho te dice que sí.

¿Qué reivindica al Consell?

Esta semana se ha inaugurado el hospital de Llíria y en breve le tocará el turno a Gandia. Nosotros pedimos una infraestructura nueva en Ontinyent, una reivindicación histórica que no hemos dejado de solicitar. Ahora hay una polémica en cuanto a la ubicación en la que no entramos. En el caso del Alcanyís, para ser un hospital que tiene 30 años estoy convencido de que la estructura es muy buena y la construcción también, pero hacen falta mejoras para dar un mejor trato al paciente. Por ejemplo, ante las quejas estamos trasladando la petición de camas nuevas.

¿Qué destaca de estos dos años?

Hay dos hitos de los que nos sentimos muy contentos. Los dos hospitales del departamento participan en un proyecto europeo de seguridad del paciente, un gran reconocimiento Además, hemos conseguido la acreditación universitaria para Xàtiva y se ha solicitado también para Ontinyent al Ministerio, lo que nos permite optar a la formación de pregrado, que los profesionales puedan ser profesores y alcancemos proyectos tanto europeos como estatales. Esto lo complementamos con una unidad de investigación, que queremos ampliar con un médico.

¿Cómo ve su futuro?

Este cargo implica no apoltronarte y saber que no es para siempre, solo una etapa. Dentro de los 15 años que he estado gestionando hospitales, profesionalmente es la mejor labor que he hecho y la que más me ha gustado, pero la gestión directiva depende de la parte política y del calendario electoral. En junio veremos.

Compartir el artículo

stats