Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Rus dice que mientras él sea alcalde el ayuntamiento no comprará Santa Clara

La oposición reclama la propiedad pública del monasterio, objeto de una ejecución hipotecaria

Rus dice que mientras él sea alcalde el ayuntamiento no comprará Santa Clara

Rus dice que mientras él sea alcalde el ayuntamiento no comprará Santa Clara

El «desahucio» de la empresa que en 2006 se hizo con la propiedad de Santa Clara ha vuelto a poner sobre el tablero el debate en torno al futuro del convento del siglo XV. El alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus, dejó claro ayer que, pese al nuevo escenario, su postura no se ha movido ni un ápice desde entonces, cuando rehusó interceder en la adquisición del inmueble para evitar que pasara a manos privadas. Así lo manifestó en el pleno, en respuesta a las demandas de la oposición. «Ya demostramos en su día que no queríamos comprarlo. Lo digo y lo mantengo. Mientras esté yo en el ayuntamiento no voy a comprarlo», señaló el también presidente de la diputación.

El portavoz del PSPV, Roger Cerdà, planteó una moción in voce durante el tramo final de la sesión, suscrita al alimón por todas las fuerzas de la oposición, con el propósito de arrancar al equipo de gobierno el compromiso de intentar que el monasterio declarado Bien de Interés Cultural (BIC) pase a formar parte del patrimonio público después de la «oportunidad perdida» de hace 9 años, cuando la orden franciscana de las clarisas vendió Santa Clara a una promotora zaragozana que proyectó la construcción de un hotel de lujo en su seno.

El plan de rehabilitación del edificio, sin embargo, quedó frustrado por la crisis económica y no ha llegado ni a iniciarse. Las dificultades de la empresa propietaria para asumir el préstamo de adquisición del convento han terminado desembocando en una demanda de ejecución hipotecaria interpuesta por el Banco Santander que los juzgados de Xàtiva han admitido a trámite, como informó Levante-EMV el miércoles. La entidad financiera quiere cobrarse las deudas contraídas por la promotora, valoradas en 8,2 millones de euros, con lo que el futuro de Santa Clara queda a expensas de lo que decida el banco, que podría poner a la venta el inmueble o sacarlo a subasta para recuperar la mayor cantidad posible del dinero.

El PP elude debatir la moción

La oposición reclamó ayer que el ayuntamiento medie en la adquisición del convento o que se persone en una hipotética subasta, en caso de que se produzca. El ejecutivo de Alfonso Rus, sin embargo, rechazó la urgencia de la moción, que no figuraba en el orden del día, de modo que ni siquiera se llegó a debatir. Durante la votación se encontraba ausente el concejal de Urbanismo, Vicente Parra, por lo que Rus tuvo que hacer uso de su voto de calidad. Cerdà censuró que la ejecución hipotecaria de la que ha sido objeto la propietaria de Santa Clara constituye un «triste final para una operación urbanística dudosa», en referencia al plan para rehabiliar el inmueble. Rus replicó con sorna: «El que lo llevaba (la promotora) según vosotros iba a especular y ahora resulta que ha quebrado», ironizó. La oposición alertó de que el abandono y la ruina se ciñen sobre el convento si no se interviene a tiempo.

Compartir el artículo

stats