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Urgen a incentivar la iniciativa privada para salvar el rico patrimonio cerámico de Xàtiva

Los expertos ponen en valor la relevancia de los paneles de la ciudad en el Congreso de Ceramología

Xàtiva acogió durante el pasado fin de semana la XVIII edición del Congreso que la Asociación de Ceramología celebra anualmente en diversas localidades de España con tradición cerámica. En esta ocasión la ciudad elegida fue la capital de la Costera, a petición de la socia Mercedes González, ceramista local, que presentó la candidatura para poner en valor y llamar la atención sobre la relevancia de este bien de interés cultural en Xàtiva, un patrimonio totalmente ignorado por su cotidianidad al encontrarse presente por infinidad de rincones urbanos del casco antiguo.

Xàtiva se puede considerar cuna de la tradición cerámica valenciana desde tiempos de Jaume I, que llegó a su máximo apogeo en el siglo XVIII, con el personaje Marcos Dislier, nacido en Xàtiva pero de origen francés, que se formó como gestor de rentas de la Colegiata, el Hospital, para luego administrar una fábrica de azulejos artesanos que servían de decoración a todo tipo de inmuebles del ámbito público y privado. Esta familia explicaría la existencia de tantos elementos cerámicos esparcidos por el casco antiguo de la capital de la Costera.

Innumerables los ejemplos del patrimonio cerámico que se citaron y estudiaron a lo largo del Congreso. El mural de la Botica de Artigues, los zócalos de la Seu, los azulejos de la capilla de Sant Onofre, los retablos con pavimentos de Sant Pere, los innumerables balcones y ventanas con remates cerámicos esparcidos a lo largo y ancho del casco antiguo, muchos en peligro de desaparición si la iniciativa privada no compra muchos de esos caserones hoy en venta, y que en algunos casos conservan pavimentos y baldosas en perfecto estado de conservación. Se estudiaron los paneles devocionales que se reparten por Xàtiva, se analizaron los rótulos de las calles cuando se señalaban con azulejos, o los elementos cerámicos que revelan la identidad de las sepulturas de la ermita de Sant Feliu, de la recuperación de carteles publicitarios como el de la antigua gasolinera de la Fuente del León, o los remates cerámicos que coronan el templete del jardín del Beso, o de los bancos del Palasiet.

Toda una enorme diversidad de cerámica que a lo largo de varias centurias sirvió para decorar las diferentes creaciones arquitectónicas realizadas desde el ámbito público y privado. Acompañando a las salidas para contemplar tanta riqueza cerámica, se analizaron otros enclaves arquitectónicos del ámbito nacional a través de eruditas comunicaciones a cargo de expertos internacionales.

Protección del casco antiguo

La organización del Congreso insistió en que la iniciativa privada será la única que podrá salvar el patrimonio cerámico a través de la compra de casas antiguas, circunstancia que está estrechamente vinculada a la conservación del casco histórico de Xàtiva. Sólo evitando la huida de propietarios e incentivando el mantenimiento de los comerciantes se podrá evitar la degradación y derrumbe de casas, concluyeron las jornadas. Mercedes González relató cómo su taller cerámico de la calle Vallés, 13, situado en pleno corazón de la zona antigua, ha asistido a la desaparición de todo el comercio de su zona en sus treinta años de vida.

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