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Un vecino de Moixent con una úlcera corneal se queja de la «odisea» para obtener el tratamiento

Víctor Mas denuncia el trato recibido en el hospital de Xàtiva y las dificultades para encontrar los medicamentos

Un vecino de Moixent con una úlcera corneal se queja de la «odisea» para obtener el tratamiento

Un vecino de Moixent con una úlcera corneal se queja de la «odisea» para obtener el tratamiento s. g.

Víctor Mas acudió el viernes por la mañana a los servicios de urgencias del hospital Lluís Alcanyís de Xàtiva con fuertes molestias derivadas de una úlcera corneal en el ojo derecho. En ese momento, este vecino de Moixent dedicado a los seguros inició un peregrinaje de ires y venires por centros sanitarios y farmacias que ha querido denunciar en Levante-EMV. Mas dice encontrarse «muy dolido» por el trato recibido en el hospital, donde el sábado fue citado a las 11 de la mañana para que el oftalmólogo examinara la evolución de su lesión. «Al término de la consulta me recetaron tres medicamentos: uno de ellos está descatalogado, según los farmacéuticos a los que he preguntado», observa. Los otros dos tampoco los encontró en ninguna de las farmacias de Xàtiva que se recorrió a lo largo de esa misma mañana. «Me dijeron que hasta el lunes no los podían traer», relata Víctor. Ante esa tesitura, decidió regresar al oftalmólogo para tratar de buscar una solución. «Volví al hospital y le comenté el caso al doctor, que me dijo que debía conseguir la medicación sino en Xàtiva en Valencia o donde fuera, porque en el hospital no había ningún medicamento que me pudieran facilitar», expone.

La contestación, unida al coste de los fármacos, que no están cubiertos por la Seguridad Social, agravó la frustración del vecino de Moixent. «He sido autónomo 35 años. Ahora estoy en el régimen general de la S. Social y esto es una vergüenza», explota. «En la consulta ni siquiera quisieron taparme el ojo con una venda y esparadrapo: me dijeron que lo hiciera yo en mi casa». Víctor se queja de que el fin de semana fue un auténtico calvario, entre visitas infructuosas y dificultades para dormir y para cualquier actividad.

Finalmente, el vecino de Moixent ha podido encontrar dos de los medicamentos recetados tras «patearse toda Xàtiva»: uno costaba 15 euros y otro 20. El tercero en discordia, una pomada específica para su tipo de lesión, no ha habido forma de hallarlo: no se fabrica en los laboratorios. En su lugar, el martes le dieron unas gotas en otra revisión, que ha tenido que pedir en Teruel. «Lo que me pasa a mí no es grave, pero a otro ya lo hubieran enterrado. Si fuera un alto cargo me hubieran conseguido la medicación en el acto», zanja.

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