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Vall d'Albaida

Agricultura desatasca la modernización del regadío en la Vall d'Albaida con una inversión de 700.000 euros

La actuación permitirá completar la nueva red de distribución en 98 hectáreas de 7 municipios tras un parón de dos años desde que se inauguró el sistema

La gran balsa de riego construida en Montaverner con una capacidad de casi 1 millón de m3. perales iborra

La Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente ha sacado a concurso las obras que permitirán completar y consolidar en 2018 la moderna red de regadío comunitario que comenzó a funcionar hace dos años en una superficie de 183 hectáreas de los términos de Montaverner, Alfarrasí, Albaida, Bufali, Bèlgida, Otos y El Palomar, aprovechando las aguas recicladas de la depuradora cuya gestión comparten estos municipios.

El proyecto demandado por la Comunidad Foia del Pou para implantar el riego localizado en una zona tradicionalmente de secano se remonta a 2006, aunque la puesta en marcha del nuevo sistema -que incorpora avanzados dispositivos informatizados de control- se retrasó hasta 2015, fruto de un convenio sellado cuatro años atrás con un desembolso de 4 millones de euros, costeado en un 45% por el Gobierno Central.

La instalación, dirigida a optimizar el uso del agua y a maximizar la rentabilidad de los cultivos de frutales de la comarca, se inauguró incompleta por los problemas de financiación, los imprevistos y los atrasos. El contrato que la conselleria acaba de licitar -las empresas pueden presentar su ofertas hasta el 27 de noviembre- pretende extender la red hídrica de distribución a 98 hectáreas de parcelas agrícolas que se quedaron fuera de la primera fase a pesar de estar contempladas en el plan.

Las obras cuentan con un presupuesto de 700.000 euros y se prolongarán durante 10 meses, centradas en los términos de Alfarrasí, Albaida y Montaverner. Esta última localidad constituye el eje neurálgico del proyecto: alberga una inmensa balsa de regulación con capacidad para 169.000 m3 de agua que se abrió hace dos años y es la más grande de la provincia sufragada por la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias.

El 80% de la superficie agrícola que va a incluirse en la nueva red se dedica al cultivo de caqui, el melocotón y el albaricoque. El resto son viveros de vid, olivos y cítricos. La Comunidad de Regantes dispone de una concesión para aprovechar 966.464 metros cúbicos de agua al año de la depuradora. Aunque la balsa reserva recursos en la época de invierno y primavera para su posterior uso en verano, no es suficiente si quiera para cubrir las necesidades de riego del mes de junio, por lo que los consumos de agua de los usuarios se examinan al milímetro para evitar excesos. El sistema informatizado con control remoto implantado permite llevar un seguimiento y un mantenimiento continuo de las instalaciones, así como revisar la calidad del agua y monitorizar a tiempo real los datos de bombeo.

Ampliación del sistema automático

Los trabajos contemplan la ejecución de tres ramales para extender la red de distribución hasta las parcelas a las que ahora no llega el agua, con nuevos hidrantes y 15 acometidas que tendrán que salvar el trazado de la CV-60 con una galería subterránea. También se proyecta la ampliación del sistema de automatización que regula las instalaciones de captación, impulsión, regulación y rebombeo del agua para integrar en su seno las nuevas infraestructuras: nueve hidrantes -pioneros por su diseño antirrobos- y 38 nuevas tomas con sus correspondientes contadores y electroválvulas.

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