Prevención de incendios unida a la reducción de residuos en el marco de una economía circular que genera desarrollo rural. Esta ecuación está detrás de las actuaciones que la brigada forestal del Ayuntamiento de Bocairent subvencionada por Labora, de la Generalitat Valenciana, está realizando en el ámbito del parque natural de la sierra de Mariola y que el delegado del Consell en València, Francesc Molina, conoció ayer martes de primera mano.

De esta forma, los trabajos de ejecución de las franjas de seguridad contempladas en el plan local de prevención de incendios forestales en la zona dels Teulars, el Portell (incluyendo la parcela adquirida a finales de 2018 por el consistorio) y el camino viejo de Banyeres por la Malleta permiten gestionar un territorio quemado en el incendio de 1994 para ayudar a evitar que vuelva a arder y, sobretodo, pueda regenerarse «dado que la proliferación de pies de pino impedía que ninguno se desarrollara con las condiciones óptimas de crecimiento», según el concejal del Área de Espacios Públicos y Naturales, José M. Beneyto.

Paralelamente, los restos producidos están siendo triturados gracias a la empresa pública Tragsa de acuerdo con los criterios técnicos del catedrático de la Universidad Miguel Hernández Raúl Moral, y con la colaboración del consistorio quedarán almacenadas para destinarlas al programa de compostaje del Consorcio de residuos V5 (COR) como estructurante.

El objetivo «es demostrar que la gestión forestal con criterios de sostenibilidad medioambiental también puede ser una fuente de recursos para otras áreas como nos marca la lógica de la economía circular», en palabras de Beneyto, quien añade que «en este caso, para reaprovechar la materia orgánica de los residuos urbanos y destinarlos a compost en lugar de un vertedero», explica.