13 de abril de 2019
13.04.2019

El PSPV amplía su ventaja en Xàtiva y podría jugar la baza de aliarse con Cs

La derecha seguiría sin opciones de gobernar y la izquierda podría reeditar el Pacte de Sant Domènec, aunque los socialistas tendrían alternativas para amarrar la alcaldía ? Compromís se hunde y Vox irrumpiría con dos concejales si se presentara

13.04.2019 | 04:15
El PSPV amplía su ventaja en Xàtiva y podría jugar la baza de aliarse con Cs

Toda encuesta encierra un universo casi infinito de lecturas y realidades posibles. Del resultado de la que ayer hizo pública el IES Josep de Ribera de Xàtiva, una predicción se impone por encima del resto: a falta de 43 días para las elecciones municipales, el PSPV de Xàtiva parte como favorito en las urnas y lleva camino de obtener una cómoda victoria que le permitiría ensanchar su ventaja respecto al resto de rivales políticos. Según el sondeo, el partido capitaneado por Roger Cerdà podría sumar dos concejales más que en 2015, lo que le dejaría a solo dos ediles de conseguir los 11 necesarios para la mayoría absoluta, una posición extremadamente ventajosa para afrontar la negociación de un pacto postelectoral de futuro incierto cuya negociación será más compleja que nunca, debido a la fragmentación y a la polarización del tablero político local.

El estudio del Ribera deja claro qué partido está capitalizando la labor del equipo de gobierno y por qué el PSPV monopoliza de forma cada vez más evidente los ataques no solo del PP, sino también del resto de formaciones. A tenor de los resultados, la que se ha erigido en principal adversaria de los socialistas, Xàtiva Unida, se mantendría como segunda fuerza en el ayuntamiento, pero perdería un regidor respecto a hace cuatro años. Compromís pagaría sus guerras y su escisión interna con el sacrificio de dos de sus tres actas de concejal, mientras que el PP de Mª José Pla también dejaría escapar un regidor. Ciudadanos sería el otro gran beneficiado de la merma de apoyos del resto de formaciones: crecería de uno a tres ediles.

El sondeo, que se ha ido consolidando con los años, no es obra de expertos demoscópicos, sino de un grupo de 90 alumnos de Bachillerato que, el viernes 22 de marzo, practicaron 446 entrevistas viales a vecinos de Xàtiva en un total de 31 puntos de la ciudad, coordinados por tres profesores del Departamento de Geografía e Historia. Quienes en 2015 dudaron de la fiabilidad de esta iniciativa se dieron con un canto en los dientes: el estudio logró predecir el resultado que acabaron obteniendo los tres partidos que han gobernado Xàtiva a lo largo de esta legislatura. De ahí la expectación que había ayer por conocer los resultados de la última edición, cuya presentación abarrotó el salón de actos del IES Ribera y reunió a todos los candidatos a las elecciones del 26M.

La incógnita de Vox

Ahora bien, un conjunto de factores distorsionadores condicionan los datos y obligan a no tomar el estudio como una verdad universal. Primero: apenas un centenar de votos podrían terminar decantando uno de los concejales asignados al PSPV —partido que podría estar sobrerrepresentado— hacia Xàtiva Unida. Segundo: la foto fija oficial no tiene en cuenta a Vox porque, a casi un mes de las elecciones municipales, todavía no ha cristalizado ninguna lista en Xàtiva bajo esta marca: su candidatura continúa siendo una incógnita. En todo caso, los encuestadores preguntaron a los vecinos si votarían a esta formación y el resultado sorprende. A pesar de no tener un cartel electoral definido, un 8,4% de los electores apoyaría a nivel municipal al partido de ultraderecha, que irrumpiría con dos ediles en el ayuntamiento. Su presencia beneficiaría más a la izquierda que a la derecha, puesto que podría llegar a restar dos concejales al PP (de donde procederían la mitad de los nuevos votantes de Vox) y uno a Ciudadanos, mientras que Xàtiva Unida sumaría cinco, uno más.

El tercer factor a tener en cuenta es que el sondeo se efectuó apenas unos días después de que la Plataforma Per Xàtiva —formada por exmilitantes de Compromís y encabezada por la edil Empar Penadés— se presentara públicamente, por lo que esta opción no era conocida por los vecinos. Por último, la proximidad de las elecciones generales y autonómicas también podrían derivar en fluctuaciones.

Con todas estas precauciones tomadas, la pregunta resulta inevitable: ¿se reeditará el actual Pacte de Sant Domènec en Xàtiva? Los números ofrecen una mayoría clarísima a favor de la izquierda y cortan de raíz las aspiraciones de un gobierno exclusivamente formado por fuerzas de centroderecha, a pesar de que éstas sumarían un edil más que en 2015. A partir de ahí, se abren diversos escenarios posibles, puesto que la sintonía entre los socios de gobierno no es ni mucho menos la misma que hace cuatro años. La disputa entre el PSPV y Xàtiva Unida por la hegemonía de la izquierda se ha ido acrecentando hasta el punto de que ambas fuerzas ya ven en la otra a su principal adversaria y miran hacia otros posibles aliados para tratar de amarrar la alcaldía. El termómetro electoral pergeñado por el Ribera ofrece al PSPV una baza que podrían jugar los socialistas en la agenda de pactos: prescindir del partido de Miquel Lorente y aliarse con Ciudadanos para gobernar, bien en coalición o con una mayoría simple.

En cambio, de cumplirse el pronóstico, tanto Xàtiva Unida como Compromís lo tendrían muy crudo para continuar en el ejecutivo sin el PSPV. Aún así, el candidato de esta formación, Miquel Lorente, quiso lanzar ayer un mensaje de que no hay nada decidido, con una campaña electoral por delante en la que, eso sí, será necesaria «mucha intensidad y mucha calle», dijo. «Hay partido entre dos opciones», manifestó el candidato de Xàtiva Unida, dejando claro que su rival a batir es el PSPV. Por su parte, Roger Cerdà hizo una lectura «positiva» de los resultados, que enmarcó dentro de una tendencia de incremento para el PSOE también a nivel general (por el efecto Sánchez) y autonómico. En todo caso, Cerdà fue cauto porque « está todo por hacer. Hay que llegar al 26M y conseguir que sea éste el resultado o incluso mejor si puede ser».
El alcalde continúa siendo, según la encuesta del Ribera, el líder político mejor valorado en el Ayuntamiento de Xàtiva, con un 6,5, la misma nota que le dieron los encuestados en 2016 y seis décimas por encima del último sondeo de 2018. Le sigue Miquel Lorente, que mejora dos décimas y obtiene un 5,6, mientras que Cristina Suñer saca un aprobado raspado (5). Los dos portavoces de la oposición, María José Pla (PP) y Juan Giner (Ciudadanos), suspenden ambos con un 4,2.

El tripartito aprueba con un 5,8

La gestión del gobierno municipal de Xàtiva es aprobada con un 6,4, la nota más alta de los últimos cuatro años. En 2018, el tripartito cosechó la marca más baja: un 5,8. Ignacio Reig sigue siendo el concejal más conocido con diferencia. Los entrevistados podían citar hasta tres nombres, aunque «la inmensa mayoría» no supo nombrar a ningún edil, lo que evidencia el grado de desconocimiento respecto a la gestión municipal. Por detrás de Reig, Alfred Boluda, Pedro Aldavero y Amor Amorós son los más nombrados. Según el estudio de intención de voto, el PSPV obtendría un 38,5% de apoyos en las urnas el 26M, —un 11% más que en 2015—frente al 21,2% de Xàtiva Unida —un 1% menos—, el 18,4% del PP —un 3,5% menos—, el 13,4 % Ciudadanos —un 6,3% más— y el 7% de Compromís, que bajaría un 6,7% y se quedaría a las puertas de no obtener representación municipal esta vez.

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