La Plataforma por la Reindustrialización Territorial, integrada por Coeval (Confederación Empresarial de la Vall d’Albaida), Fedac (Federación Empresarial de l’Alcoià y el Comtat) e Ibiae (Asociación de Empresarios de Ibi y Comarca), ha reclamado a las administraciones autonómica y estatal que adopten medidas de choque para incentivar la industrias de estas comarcas centrales. Los representantes de las patronales se reunieron ayer lunes por videoconferencia y mostraron su preocupación por las consecuencias que sobre las empresas del territorio acarreará la pandemia de la covid-19.

La Plataforma exige medidas de choque incentivadoras en todos los ámbitos, a nivel financiero, fiscal y laboral, que permitan «no solo que la industria del territorio pueda aportar todo su potencial a clusters como el de la industria sanitaria de la Comunitat Valenciana como ha hecho y seguirá haciendo, sino que también impulse progresivamente el resto de actividades industriales para que ejerza su fundamental papel tractor de la economía y estimulen urgentemente la demanda a nivel nacional y las posibilidades de actuación de las empresas en el mercado internacional», exponen en un comunicado.

En concreto, las patronales por la industria consideran «vital para el futuro, también cuando se supere la crisis, una política industrial que promueva la recuperación de capacidad productiva y la diversificación de los proveedores». Así, piden que se impulse la creación de empresas auxiliares de proveedores en el territorio, situación que «aseguraría la recuperación de capacidad productiva integral, pero que además serviría para generar riqueza y puestos de trabajo», recalcan.

La Patronal por la Redindustrialización Territorial pone de manifiesto el peso de la industria de las comarcas centrales. Señalan que el sector industrial «está teniendo un papel importante para luchar contra la pandemia y lo debe tener para recuperar la economía del territorio, que, como todos, va a sufrir las consecuencias de dicha pandemia. La industria de forma directa y por su efecto inducido en el sector servicios es el activo más sólido para mantener la actividad económica», afirman.

La industria española genera hoy el 13% del PIB y el 12% del empleo de forma directa, si bien sus efectos indirectos e inducidos alcanzan respectivamente, el 43% de la riqueza y el 30% del empleo. Los puestos de trabajo en la industria son de alta calidad en términos de salario, estabilidad y formación, y su contribución es proporcionalmente superior a la de otros sectores a las cuentas públicas en términos de cotizaciones, IRPF derivado, IVA, impuestos especiales y otras figuras tributarias.

La industria es también responsable del 92% de las exportaciones de mercancías y de más del 50% de la inversión privada en investigación, innovación y desarrollo tecnológico, área fundamental no sólo para impulsar la competitividad, sino también para facilitar el desarrollo de productos y tecnologías que garanticen la sostenibilidad y la lucha eficaz contra el cambio climático.

Estos datos, que son extrapolables al territorio de actuación de la Plataforma y le hacen ser uno de los territorios industriales más potentes de la Comunitat Valenciana al contar con un Eje Industrial Ontinyent-Alcoi-Ibi «diversificado, capaz de adaptarse y de ofrecer respuestas rápidas como ha demostrado siempre y especialmente ahora y con un saber hacer y talento consolidado a base de una larga trayectoria». «Su capacidad emprendedora, creativa y de innovación —continúan—le ha permitido superar dificultades y en esta ocasión también así será, pero la dimensión de la pandemia de la covid-19 ha puesto en evidencia la necesidad de que todas las administraciones (locales, autonómicas y nacionales) deben comprometerse al máximo dentro de las competencias que les corresponden para contar con un tejido industrial propio fuerte que sea capaz de tener músculo suficiente para hacer frente a retos tan complicados como este, ya que en ello va gran parte del futuro socioeconómico del territorio», concluyen.