18 de junio de 2020
18.06.2020
Levante-emv
Opinió
La Ciudad de las Damas

HACERSE MAYOR EN XÀTIVA

18.06.2020 | 19:23
HACERSE MAYOR EN XÀTIVA

La Plataforma en Defensa del sistema público de pensiones Xàtiva-La Costera ha ocupado merecidos titulares esta semana con un posado que no era robado, ni casual. Fueron recibidos y presentaron a la concejala responsable, un completo informe que no se limitaba a informar, sino que proponía algunas medidas aptas para afrontar en clave de futuro las intolerables deficiencias de un sistema muy descuidado, pero responsable del cuidado de las personas mayores.

Los datos lo dicen alto y claro. Más del 85 % de las personas fallecidas en la pandemia tenían más de 85 años y ese único dato les hacía tener menos posibilidades de sobrevivir. Quizás tenían más puntos para sobrevivir si vivían en zonas de menor concentración poblacional donde se tomaron las medidas necesarias con rapidez, o se contaba con un sistema sanitario capaz de afrontar emergencias, pero en todo caso su fecha de nacimiento por sí misma, era un factor de riesgo.

Sin embargo, el factor más condicionante en relación a la capacidad de matar del virus ha sido el hecho de vivir en una residencia. Dice el informe presentado que en España, las personas mayores de 70 años tenían quince veces más posibilidades de morir si vivían en residencias y no en sus domicilios particulares.  Y ese es un dato muy preocupante que exige una seria reflexión por parte de toda una sociedad que no acaba de afrontar el fenómeno del  envejecimiento de la población, con las exigencias políticas, económicas y éticas que ello conlleva.

Éticamente, no hay coartada ni subterfugio que exima a la sociedad y a los poderes públicos de atender debidamente a quienes alcanzan una edad en la que tienen derecho a vivir en paz, no a modo de privilegio, sino porque apostamos por la solidaridad intergeneracional y el derecho de las personas a una vida digna hasta el final de sus días.

Su atención, es evidente, no sale gratis. Exige un desembolso que no debería ser ningún problema si los criterios para la inversión y distribución de los fondos públicos se fundan en la justicia, la igualdad y el bienestar social. Pagar las pensiones garantizando que sean dignas y gocen de la necesaria actualización, o invertir en medios materiales y humanos para la atención y cuidado de la gente mayor, no es una opción con la que se puedan hacer malabarismos, sino una señal inequívoca de nuestra identidad como sociedad.

Por todo ello, en el debate político, las políticas de atención a las personas mayores no deberían ser objeto de trueque, de falsos debates carentes de transparencia y de intencionalidad positiva. No es tolerable y debería ser penalizada electoralmente que haya tanta confluencia en el discurso y tanta reticencia en garantizar los recursos necesarios para garantizar una vejez digna.

Quienes integran la Plataforma de Xàtiva-La Costera en Defensa de las Pensiones, que no tienen color ni patrón, han dado una lección de responsabilidad social, presentando públicamente un trabajo que avala sus peticiones. Entre ellas, una fundamental que exige repensar el modelo de gestión pública y privada de las residencias, para sanear una oferta que no puede ser entendida como negocio sino como servicio público.

Afortunadamente, en Xàtiva ninguna de las dos residencias en activo, ni el CEEM ni el Centro Caixa Ontinyent, han padecido la crueldad del virus como en otras residencias de localidades cercanas. No obstante, desde la prudencia y la previsión, haría falta evaluar las necesidades de futuro en este terreno para que hacerse mayor en Xàtiva no conlleve incertidumbres, ni implique abandono en ningún caso. Algo que no será posible si se dan las respuestas oportunas a las preguntas hoy planteadas.

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