Mientras las miras del gobierno y la opinión pública se centran en la evolución de la pandemia de coronavirus en la Comunidad de Madrid, con la incidencia de contagios disparada, la situación sanitaria en otras latitudes del estado español es un tanto más halagüeña. Es el caso de las comarcas de la Costera, la Canal de Navarrés y la Vall d’Albaida, el territorio encuadrado bajo el amparo sanitario del Departamento de Salud Xàtiva-Ontinyent. Superado el temporal que sacudió Benigànim a finales de agosto, y que obligó a confinar la localidad por tres semanas por la pérdida del control sobre los brotes del virus y su trazabilidad, el panorama en las tres comarcas es casi tranquilizador. Las cifras de Sanitat de esta semana son reveladoras: solo en 24 de los 61 municipios de las tres comarcas (el 39,3 %, alrededor de dos de cada cinco) siguen a día de hoy contagios de coronavirus activos, según las detecciones de las pruebas PCR en los últimos catorce días.

Pueden parecer cifras más negativas que en el global de la Comunitat Valenciana. El porcentaje de municipios afectados en las tres comarcas es ligeramente superior al de la media del territorio valenciano (del 35.23 %). También el del número de contagios en la tasa por 100.000 habitantes: 115 en el ámbito de las tres comarcas (201 infecciones en total sobre 175.000 habitantes), siete más que la media de la Comunitat, de 108 contagios por 100.000 habitantes.

No obstante, si se observa el detalle más allá de la primera línea de la estadística, se descubre un escenario más favorable. Y es que el peso del coronavirus en las tres comarcas recae mayormente sobre unas pocas localidades que concentran un porcentaje muy elevado del total de contagios: solo siete de las veinticuatro localidades con casos de coronavirus cuentan en estos momentos con más de diez contagios. Entre Ontinyent —localidad que ha sufrido la aparición de hasta nueve brotes en las últimas dos semanas—, con 58 contagios activos y una incidencia de 164,09 por 100.000 habitantes; y Xàtiva, con 30 contagios y una tasa de 102,63, concentran gran parte del total de infecciones por coronavirus del territorio. Luego aparecen Benigànim (21 casos activos y 359,3 de incidencia); Enguera (17 casos y una incidencia de 351,74); Moixent (16 casos y 371,92 de incidencia); Canals (14 casos y 103,04) y El Genovés (10 casos y 351,86 de incidencia).

Tras estas localidades, aparece Navarrés, con seis contagios activos según las cifras de ayer de Sanitat; el resto de los municipios con casos, diecisiete entre las tres comarcas, cuentan en la actualidad solo con tres casos o menos. Son Chella, la Font de la Figuera, Bocairent y l’Olleria, con tres casos cada una; Quesa, Vallada, la Llosa de Ranes, Aielo de Malferit y l’Alcúdia de Crespins, con dos infecciones activas en cada localidad; y Cerdà, Millares, Montesa, Barxeta, Quatretonda, Llutxent y la Pobla del Duc, que tienen ahora mismo un contagio activo, detectado por PCR en algún momento de los últimos catorce días.

Por comarcas, la Vall d’Albaida es la que presenta un mayor número de localidades sin contagios: solo 8 de los 34 municipios, el 23,52 %, cuentan en estos momentos con algún caso activo de coronavirus. En la Costera, la cifra sube a 11 de las 19 localidades de la comarca (el 57,9 %). En la Canal de Navarrés, solo se libran Bicorp, Bolbaite y Anna; las otras cinco poblaciones (Enguera, Navarrés, Chella, Quesa y Millares) tienen en estos momentos algún caso activo.

El uso estandarizado de la tasa por 100.000 habitantes, por otro lado, deja algunos casos de localidades en las que pudiese parecer que la incidencia de la enfermedad está desbocada. Las ya citadas Moixent, Benigànim, Enguera y El Genovés son las que presentan una incidencia más alta de las tres comarcas. A continuación en este ranking aparecen Cerdà, con una incidencia de 302,11 contagios por 100.000 habitantes; Quesa, con 298,51 contagios de tasa; y Millares, con 289,86. En realidad, empero, tan solo cuentan, como se ha citado antes, con una infección activa en el caso de Cerdà y Millares, y dos en Quesa.

El Hospital General de Ontinyent ha instalado unos módulos prefabricados a la entrada del centro, pensados para los acompañantes de los pacientes, a modo de sala de espera para procurar el cumplimiento de las restricciones de aforo de cara al invierno. Próximamente se instalará un segundo módulo para los profesionales del centro.