Un juzgado de Xàtiva ha interpuesto la primera condena de 2021 por intrusismo profesional en el ámbito de la Podología en la Comunitat Valenciana y la cuarta en el último año y medio, según ha informado el Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunitat Valenciana (ICOPCV), que interpuso una querella contra la ahora condenada. La mujer condenada pagará una multa de 3.650 euros. La entidad ha explicado que la acusada, que insistía en que únicamente hacía labores de estética en los pies, efectuó la eliminación de durezas y de un «heloma» mediante el uso de un micromotor con fresa y un bisturí, de modo que realizó un diagnóstico y tratamiento tras la oportuna exploración de los pies y anamnesis del paciente.

♥El Colegio de Podólogos asegura que el local donde la acusada desarrolló tales actuaciones «carecía de cualquier tipo de autorización sanitaria, gestión de residuos, protocolo o medios de esterilización de material y utensilios empleados», tal como se exige para este tipo de actividad. La mujer, que ejercía en el salón de su casa, en Xàtiva, servicios propios de la profesión de podología, no disponía del título académico que le habilitara para ello y deberá pagar una multa de 3.650 euros, así como los costes procesales. El ICOPCV contrató detectives que acreditaron la actividad ilícita desde 2017.

Con esta son cuatro las condenas por intrusismo en la Podología en el último año y medio, en el que se resaltan dos en Ontinyent y una en Alfafar, además de la de Xàtiva. El año pasado ya fue condenado un hombre que ejercía de podólogo en Ontinyent sin serlo. Abonó una multa de 2.160 euros. En la capital de la Vall d’Albaida también fue condenado en diciembre pasado otro hombre por desarrollar tareas de podólogo en su centro de pedicura, pese a no contar con el título. La multa fue de 2.340 euros.

Práctica «inadmisible»

La presidenta del Colegio de Podólogos, Maite García, ha explicado que «la proliferación de esta práctica en este ámbito sanitario es inadmisible», y afirma que «nadie podría pensar que algo así pudiera ser tan frecuente en otras profesiones relacionadas con la sanidad. Esto pone de manifiesto la falta de apoyo de la Conselleria de Sanidad para combatir una práctica que pone en jaque la salud de muchas personas», lamenta García. El ICOPCV asegura que seguirá con las denuncias de los casos de los que sean conocedores para proteger a los pacientes y la profesión.