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«No he recibido la vacuna por represalias, no hay otra razón»

El centro evita responder

Ana Martínez frente a las puertas de la residencia de mayores de Navarrés, ayer por la tarde | PERALES IBORRA

«Esto son represalias, estamos seguros. Cuesta encontrar otra explicación». Ana Martínez, trabajadora de la residencia de mayores Gumersinda Martínez de Navarrés, acusa haber sido la única persona del centro de mayores, tanto de plantilla de empleados como de entre los usuarios, que no ha recibido la vacuna contra el coronavirus. Una excepción que la empleada achaca a una «venganza» contra ella, por la denuncia que realizó el año pasado —a través de las páginas de Levante-EMV— del acoso al que se le sometía por parte de la empresa y del incumplimiento del convenio laboral de los trabajadores. Martínez está de baja desde entonces diagnosticada con depresión pero, según afirma haber corroborado, los compañeros que están de baja sí que han recibido la vacuna contra el Covid-19. «Este jueves tengo cita con el médico para la revisión. Si me da de alta, el viernes iría ya a trabajar, siendo la única que no está inmunizada, con el peligro que ello conlleva para mí y los residentes», aseveraba.

Este periódico se puso en contacto ayer con la residencia de Navarrés para contrastar la denuncia de la trabajadora, pero la dirección declinó realizar cualquier tipo de valoración al respecto. Por su parte, la alcaldesa de Navarrés, Estela Darocas, que en el turno de ruegos y preguntas del pasado pleno municipal afirmó que el personal de la residencia de baja y de vacaciones también había recibido la vacuna, señaló ayer que esto no era cierto. «Lo reconozco, pero lo dije intencionadamente, sabiendo que la intención del marido de esta trabajadora era buscar problemas». Darocas indicó que solo dos empleados de los que no están acudiendo a su puesto —uno por un ERTE, y otro de baja médica— han recibido la vacuna; «el resto del personal de baja, aún no», afirmó, sin especificar el número de trabajadores sin inmunizar. Asimismo, señaló que es Salut Pública quien vertebra la vacunación, «ni la residencia ni el Ayuntamiento tenemos nada que ver», concluyó.

Así, el pasado 3 de febrero se dio por concluida la vacunación en la residencia de Navarrés. Ana Martínez afeaba no haber recibido comunicación alguna. De hecho, hubo de enterarse por una vecina de que se había realizado la vacunación en la residencia: «Yo no sabía que estaban poniendo inyecciones. Ha sido la única noticia que he recibido al respecto», afirmaba. Añadía que, con ello, la residencia se ha saltado «todo el protocolo, de forma muy grave».

Desde el Departamento de Salud Xàtiva-Ontinyent informaron ayer que, según el protocolo de vacunación de Salut Pública, solo a los trabajadores de baja a causa de un contagio de coronavirus no se les ha de administrar la vacuna; el resto ha de recibirla cuando acuda al trabajo. Señalaban, por otro lado, que quedan «muy pocos profesionales de residencias» por ser inmunizados.

Una residencia municipal rescatada por la insolvencia de la empresa gestora

La residencia Gumersinda Martínez es un centro público dependiente del Ayuntamiento de Navarrés, que rescató el servicio en 2011 después de que la empresa gestora se declarase insolvente, con deudas e impagos a los trabajadores. El consistorio asumió su gestión a través de una empresa pública municipal, Sogesna, e inyectó capital para garantizar su viabilidad.

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