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LA CIUDAD DE LAS DAMAS

La moción de xàtiva

La moción de xàtiva

El Ayuntamiento de Xàtiva, dispuesto a hacer los deberes cuando toca, se reúne este sábado para aprobar la moción correspondiente al 8 de Marzo, Día de las Mujeres. Las mociones, como todo el mundo sabe, son mensajes que las instituciones lanzan al mundo para manifestar su adhesión a causas o su rechazo a realidades que intentan erradicar. Su operatividad es escasa, para qué vamos a engañarnos, pero su valor radica en el compromiso que explicita ante la sociedad, marcando una identidad que debería determinar las líneas de acción posteriores. Mucho peor sin duda, eran los tiempos en los que conmemoraciones, hoy muy señaladas en el calendario, obtenían respuesta cero, es decir, la total indiferencia como manifestación evidente del peor de los desprecios.

Por eso, al trasladarse la propuesta de moción al Consell de les Dones, para recabar su opinión como está previsto dentro de sus competencias, se propuso la adición de un par de líneas, poca cosa, pero importantes para convertir la palabra en acción, el mensaje en hecho, el compromiso en realidad. «Asimismo renovamos nuestro compromiso con la Xàtiva Violeta y todas las acciones suscritas para conseguir una ciudad igualitaria donde las mujeres vivirán con dignidad e igualdad de derechos», fue el párrafo sugerido.

La Xàtiva Violeta es un conjunto de acciones concretas, por las que se comprometieron a trabajar los gobernantes de la ciudad elegidos en 2015 y también en 2019. Algunas de ellas se han cumplido, en otras se ha avanzado pero sin rematar, y otras permanecen en el más cruel de los olvidos.

Es una realidad la existencia hoy en Xàtiva de una Casa de les Dones, dotada de presupuesto y un plan de gestión que aprueba el Consell de les Dones. Parece que está cerca, pero manteniéndose en el limbo de los anuncios repetidos e incumplidos, el Punto de Encuentro Familiar, recurso imprescindible para evitar situaciones difíciles relacionadas con menores, cuya apertura se lleva anunciando desde hace lustros pero que no acaba de hacerse realidad.

Y luego quedan, negro sobre blanco, más de una docena de acciones que siguen siendo palabras en un papel. Algunas se reiteran periódicamente sin encontrar respuesta, como ese informe que debería acompañar a los presupuestos municipales para certificar que no hay discriminación entre mujeres y hombres a la hora de utilizar los fondos. Informe que, por otra parte, es de existencia obligatoria por imperativo legal. Tampoco existe un plan local para luchar contra la violencia machista ni grupo especializado en esta materia en la Policía Local, ambas carencias que no se corresponden con las rotundas declaraciones que condenan sin fisuras las agresiones machistas.

Pero en las actuales circunstancias, el incumplimiento que resulta especialmente doloroso es la inexistencia de análisis que valoren el impacto de las ayudas y subvenciones impulsadas ante las urgencias de la pandemia sobre más de la mitad de la población que son las mujeres. Demuestra una desalentadora falta de interés que no se haga o no se conozca la evaluación de las diferentes líneas de ayudas y subvenciones que el ayuntamiento ha promovido. No se conocen porcentajes por sexo. No hay información sobre el número de mujeres y hombres beneficiarios de los numerosos planes de empleo promovidos.

Y ese dato no es en absoluto trivial, ni anecdótico sino que permitiría certificar que en esta ciudad mujeres y hombres son atendidos y protegidos de igual manera sin que nadie, por su sexo, reciba más atención o disponga de menos ayudas. Esa es la idea matriz de la moción, el principio de igualdad que salimos a pelear en la calle el 8 de Marzo.

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