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Restos de fauna extinta emergen en el yacimiento paleolítico de l’Hedra

Las directoras de la excavación pronostican que la cueva de la Serra de la Solana de Ontinyent podría consolidarse como uno de los mejores puntos de estudio de la prehistoria valenciana

Alumnos de Arqueología de la UPV trabajan en la excavación del Abric de l’Hedra | LEVANTE-EMV

Alumnos de Arqueología de la UPV trabajan en la excavación del Abric de l’Hedra | LEVANTE-EMV

El sondeo del Abric ha sacado a la luz los restos de lo que podría ser un taller lítico. Se han encontrado buriles, raspadores, hojitas y puntas de dorso. «Aún no ha aparecido un fósil director, un útil asociado con una cronología concreta que nos ayude a contextualizar en el Paleolítico Superior el enclave», declaraba a este periódico Margarita Vadillo. Fósiles de uro, carnívoros, conejos o una cabra han sido los hallazgos en lo que a fauna extinta se refiere. «Pensamos que puede haber algún afloramiento de sílex, pero todo esto es preliminar», cuenta la arqueóloga.

«Empezamos este proyecto sin saber muy bien qué nos íbamos a encontrar y nos hemos encontrado con un yacimiento que puede ser clave dentro de lo que es la investigación y la definición del Paleolítico Superior en la historia valenciana», en palabras de la arqueóloga.

Una tarea divulgativa

Las doctoras en Prehistoria de la Universitat de València pretenden organizar alguna charla informativa sobre el asentamiento para los vecinos de Ontinyent de cara al futuro. «La investigación no debe quedarse únicamente para el ámbito científico. Es importante explicar qué son la arqueología y la prehistoria: si se conocen se respepetan mucho más», concluye Vadillo.

El asentamiento paleolítico del Abrigo de l’Hedra es una joya arqueológica. Las excavaciones multidisciplinares dirigidas por Margarita Vadillo han permitido descubrir restos de la industria lítica y de fauna extinta como el uro, el antepasado del toro. El yacimiento se encuentra en el margen de la Sierra de la Solana, al norte de Ontinyent. Se trata de un gran abrigo rocoso natural con buena potencia sedimentaria y que, tras numerosos hallazgos en sucesivas campañas de excavaciones, aspira a consolidarse como uno de los mayores enclaves del Paleolítico Superior de toda la geografía valenciana.

Se trata de un proyecto impulsado por el Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de Valencia que cuenta con la financiación del Ayuntamiento de Ontinyent. Según Margarita Vadillo, la arqueóloga especializada en material lítico de la expedición, en declaraciones a este periódico: «planteamos el proyecto en la universidad para ver si tenía potencial. Descubrir si el asentamiento era una zona de residencia o un refugio puntual, si se usaba de forma reiterada o intermitente».

Los trabajos de la expedición arqueológica, que finalizan este lunes, se han llevado a cabo en dos zonas diferenciadas: la cueva y el propio abrigo de l’Hedra. En este último, las excavaciones han sacado a la luz las primeras piezas que corresponderían a la época del Paleolítico Superior y que se hallaban in situ. En la cueva, la labor se ha centrado en localizar el sedimento original de las acumulaciones antiguas, dado que hasta el momento los hallazgos son de sedimento posterior como consecuencia de la actuación humana.

El hallazgo de útiles de piedra y, lo que resulta más importante, de restos de talla apuntalan la hipótesis de que se trataría de un antiguo taller. En cualquier caso todavía no se ha pasado del análisis preliminar. «Aún deben estudiarse los restos en el laboratorio para contextualizar el yacimiento», concreta la arqueóloga.

Es ahora, tras almacenar todo el material extraído del pequeño sondeo de 2x1 metros y 85 centímetros de profundidad, cuando llega el turno de los expertos en dataciones radiocarbónicas del laboratorio de la universidad, que determinarán con exactitud la cronología del asentamiento. «La datación absoluta marcará la investigación porque nos dirá exactamente en qué momento del Paleolítico Superior estamos», avanza Vadillo.

El paraje ya fue objeto de investigaciones cuando, en los años setenta, cuando se localizaron en la superfície restos de talla de sílex relacionados con este periodo prehistórico. El yacimiento había permanecido olvidado hasta que Agustí Ribera, arqueólogo municipal del Museu Arqueològic d’Ontinyent i la Vall d’Albaida (MAOVA), acompañado de las doctoras en prehistoria de la Universidad de Valencia, Margarita Vadillo y Cristina Real, se hicieron cargo de la dirección de una nueva excavación.

Del estrato del Homo Sapiens a la época Neandertal

Estos últimos días de excavación, la investigación se ha centrado en documentar los cortes estratigráficos o de sedimentos para analizar la formación de las distintas capas. Según la directora de la excavación, las primeras capas corresponden al Paleolítico Superior, habitado ya por los Homo Sapiens, pero existen niveles inferiores del Paleolítico Medio en los que pueden haber restos de ocupación Neandertal. «Después de estos 85 primeros centímetros, la cosa continúa».

El cronista ontinyentí, Alfred Bernabéu, huye de cualquier valoración definitiva: «No se puede concluir aún si la cultura prehistórica de los habitantes del Abrigo de l’Hedra era Auriñaciense, Gravetiense, Solutrense o Magdaleniense; las futuras investigaciones nos lo concretarán», aseveró.

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