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"Solo conocemos el 5 % de todo lo que compone nuestro universo"

Emma Torró (Ontinyent, 1981) es una de las diez nuevas incorporaciones de la Academia Joven de España, que cuenta con expertos de diferentes disciplinas y países de todo el planeta

Emma Torró. | LEVANTE-EMV

Emma Torró. | LEVANTE-EMV

La ciencia valenciana está de enhorabuena. Emma Torró (Ontinyent, 1981) ha sido confirmada esta semana como una de las diez nuevas incorporaciones de la Academia Joven de España, una entidad creada en 2019 que depende del Ministerio de Ciencia e Innovación y actualmente cuenta entre sus filas con treinta investigadores procedentes de cualquier país del planeta y pertenecientes a diferentes campos. Todos son jóvenes. Todos han acreditado experiencia suficiente para forma parte.

El objetivo es estabilizar una nómina de 50 expertos, que se irán renovando para que la media de edad no se dispare. Torró será una de las representantes de este organismo durante los próximos 5 años y afronta la experiencia como un reto más en su ya dilatada carrera profesional: «Cada año se abre la convocatoria y somos los investigadores quienes decidimos presentarnos. Creo que una entidad de este tipo es necesaria. Sino ando equivocada, creo que soy la primera física que entra. La Academia ayuda a promover la ciencia, a demostrar que es una profesión que puede ser muy interesante para los jóvenes. Estudiar física no se tiene que traducir en trabajar confeccionando estadísticas en un banco, también se puede pensar en ser investigador en un instituto oficial. Es apasionante».

Muchas han sido las voces que durante los últimos años han lanzado alertas sobre la «fuga de cerebros» que sufre España. La investigadora valenciana cree que la problemática no se ha revertido del todo: «Yo he trabajado durante varios años fuera y la verdad es que es una experiencia vital que recomiendo. Sin embargo, he podido volver a mi tierra gracias al plan GentT de la Generalitat y la verdad es que las condiciones son muy buenas, aunque la estabilidad no es plena. Ojalá se hiciera algo parecido a nivel nacional».

Actualmente forma parte del Instituto de Física Corpuscular (IFIC), de la Universitat de València y el CSIC. Definir su actual proyecto no es fácil: «Buscamos entender la física más fundamental a través del acelerador de partículas del CERN. Estudiamos los componentes más básicos y fundamentales de la materia -quarks, protones- y nos centramos en las relaciones que comparten cuando colisionan. Analizamos las partículas que desprenden, concretamente las de vida media-larga».

Consultada sobre si al ser humano le queda mucho por investigar, su respuesta es contundente: «Se podría decir que conocemos el 5 % de todo lo que compone el universo. Hay otro 25 % que llamamos materia oscura porque se comporta como materia pero no lo controlamos, no sabemos lo que es y otro 70 % que es energía oscura, cuya definición se basa en términos similares».

Los resultados de sus investigaciones se pueden aplicar en campos como la ciencia, ayudando —por ejemplo— a mejorar los métodos de detección radiológica de enfermedades como el cáncer.

«El ‘www’ nació en las instalaciones del CERN»

Los estudios que se desarrollan en laboratorios como el del CERN en Suiza parecen muy alejados del día a día del ciudadano medio. Sin embargo, Torró defiende que los trabajos que se realizan en esas instalaciones sí están relacionados con nuestra vida diaria. Y pone un ejemplo claro: el protocolo ‘www’ usado para las conexiones de internet: «Nació en el seno del CERN. El acelerador genera tal cantidad de datos que ahora se utiliza para compartirlos entre diferentes países. Y día a día es una herramienta indispensable para todos».

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