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Una profesora de Llutxent biografía a la fundadora de Auxilio Social

Reseña de ‘Mercedes Sanz-Bachiller. Biografía política’, presentada en Xàtiva

Portada del trabajo | PUV

Portada del trabajo | PUV

María Jesús Pérez Espí, historiadora natural de Llutxent y profesora del Instituto Josep de Ribera de Xàtiva, ha reconstruido la biografía política de Mercedes Sanz-Bachiller Izquierdo tras una minuciosa investigación con la que consiguió doctorarse en la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona. Fue leída en el mes de septiembre de 2017, con la que obtuvo la máxima calificación de cum laude. El pasado jueves presentó al gran público en el Saló de la Mancomunitat de Municipis del antiguo hospital de Xàtiva, una versión divulgativa de su tesis publicada por la Universitat de Valencia, dentro de la serie historia y memoria del franquismo, codirigida por Ismael Sanz y Julián Sanz.

Mercedes Sanz Bachiller nació el 17 de junio de 1911 en la pequeña localidad madrileña de Montemayor de Pinilla, aunque pasara también largas temporadas en Valladolid, lugar donde aún perdura la memoria histórica de una mujer bastante querida por aquellas tierras castellanas. Procedente de una familia agraria acomodada tuvo una infancia difícil al quedar pronto huérfana de padres y ser educada en internados donde vivió la época de la crisis de la Restauración y de la inestabilidad de un bipartidismo, que la llevó a no creer en la democracia, y en consecuencia, a sentir cierta admiración hacia la autoridad militar tras el advenimiento de la dictadura de Primo de Rivera, defensora del orden y de los valores tradicionales, que hicieron mella en su conciencia política, y que le llevaron a enamorarse de Onésimo Redondo, relación fundamental para entender el porqué Mercedes se convirtió en una mujer política del franquismo.

Y ayuda a entender la aportación fundamental del trabajo, donde más allá de Pilar Primo de Rivera, existe un profundo desconocimiento sobre el desempeño de cargos públicos por parte de féminas, a las que el régimen en teoría relegaba no más allá del umbral del hogar. Fueron pocas, pero las hubo, y tuvieron que abrirse camino en un mundo de hombres, como relata la investigadora, a lo que añade que Mercedes siempre contó con el apoyo de Franco para ejercer los cargos más elevados en relación a la asistencia social y a la consolidación de los seguros agrarios.

La autora repasa el contexto vital de Mercedes Bachiller para entender su profunda fidelidad al régimen falangista surgido tras la Guerra Civil, y sobre todo, a la figura de Franco, que siempre la protegió en sus desavenencias con Pilar Primo de Rivera, y contra los jerarcas de la asistencia social que no soportaban ser dirigidos por una mujer. La defenestración de Primo de Rivera, la proclamación de la Segunda República con su programa izquierdista, más su matrimonio con Onésimo Redondo, sindicalista utltraconservador, defensor de los valores agraristas tradicionales, y empeñado en hacer de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, un instrumento de lucha contra el marxismo, anarquismo, regionalismo y judaísmo, la convirtieron en un fiel reflejo de su esposo. La posterior fusión de Falange Tradicionalista con las JONS, convirtieron a Onésimo en el gran líder obrerista del falangismo, dispuesto a arrebatar conciencias trabajadoras al socialismo.

Tras la muerte de Redondo

La muerte del sindicalista en extrañas circunstancias permitió el inicio de la carrera política de Mercedes Sanz-Bachiller, donde pesó más su condición de viuda de Onésimo Redondo que la de mujer, lo que le abrió las puertas para hacer carrera dentro de la Nueva España franquista, siguiendo la estela de su difunto esposo. Se preocupó por dotar a la clase trabajadora de seguros sociales. En guerra fue máxima responsable de la Sección Femenina en la provincia de Valladolid, desde donde fundó Auxilio de Invierno para huérfanos de guerra sin distinción de bandos, donde tomaba como ejemplo a seguir el idéntico organismo creado en la Alemania de Hitler. Luego con la Victoria de Franco, fue vocal del Instituto Nacional de Previsión, Jefa Nacional de la Obra Sindical de Previsión, y Procuradora de Cortes, entre 1943 y 1937, desde donde impulso leyes que vinieran a sentar las bases jurídicas del actual sistema de la Seguridad Social

Fue la segunda gran mujer política del franquismo después de Pilar Primo de Rivera, y al contrario que ésta, Mercedes fue madre, esposa, y mujer política. Ella en opinión de la autora, fue siempre consecuente con sus ideas. La mujer podía, y en muchos casos debía, conciliar la vida laboral con la familiar. En suma, con esta obra, la investigadora y profesora del Instituto José de Ribera, abre la puerta a examinar el peso de la mujer en la vida pública, y a romper con los determinismos que asocian el franquismo a la reclusión doméstica femenina.

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