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Reclutan el doble de arqueólogos en l’Hedra ante la abundancia de restos

Doce personas trabajan en el yacimiento paleolítico de Ontinyent durante todo el mes en una excavación que triplica la superficie que se analizó durante la primera fase al alcanzar los 6 m2

El equipo de arequología desplazado a Ontinyent, ayer, durante la jornada de trabajo. | LEVANTE-EMV

El equipo de arequología desplazado a Ontinyent, ayer, durante la jornada de trabajo. | LEVANTE-EMV

Más efectivos y un mayor espacio para investigar. La segunda fase de excavación arqueológica en la cueva y el abrigo de l’Hedra duplicará el personal y triplicará la superficie a analizar ante la abundancia de restos del Paleolítico en la zona. El yacimiento de Ontinyent podría consolidarse como uno de los mejores puntos de estudio de la prehistoria valenciana.

Según detalló ayer el consistorio, en esta ocasión se pasará de seis a doce personas, que trabajarán sobre el terreno en el yacimiento, ubicado en la Serra de la Solana de Ontinyent. La zona tiene un gran potencial desde el punto de vista histórico y científico. De hecho, los investigadores encargados de las prospecciones en la cueva y el abrigo inciden en que se encuentran «abundantes restos del Paleolítico». Precisamente, el equipo estará liderado por los mismos expertos que dirigieron la primera fase: el arqueólogo municipal, Agustí Ribera, y las doctoras del Departamento de Prehistoria Arqueológica e Historia Antigua de la Universitat de València Margarita Vadillo y Cristina Real.

Ambas desgranaron ayer la nueva fase del proyecto, en el que permanecerán hasta finales de mes. Después de unos primeros trabajos de sondeo en un espacio de dos metros cuadrados, «que permitieron descubrir el potencial de la zona», ahora trabajan en «una excavación en toda regla» ya que ocupa un espacio de seis metros cuadrado, en el que se actúa «con mucho cuidado y detalle en subcuadros de 25 centímetros». A las expertas se ha unido un equipo formado, en su mayoría, por estudiantes de la universidad.

El consistorio financió la primera fase de excavaciones mientras que en esta segunda, a cargo de la universidad, aportará el Molí Descals para que los investigadores puedan limpiar los restos que encuentren. El concejal de Biblioteca y Museos, Ferran Gandia, y el de Cultura, Alejandro Borrell, destacaron ayer, durante su visita al yacimiento, que los trabajos de estos días permitirán conocer más detalles sobre los pobladores prehistóricos de la zona.

De la confección de utensilios a la presencia de animales

El potencial histórico del abrigo de l’Hedra se intuyó en la década de los sesenta, cuando se localizaron en la superficie restos de talla de sílex. No obstante, el yacimiento permaneció en el olvido hasta que el arqueólogo municipal de Ontinyent, Agustí Ribera, y las doctoras en prehistoria Margarita Vadillo y Cristina Real iniciaron la primera fase de excavaciones el pasado mes de abril. Los hallazgos fueron sorprendentes. Por un lado, se encontraron buriles, raspadores, hojitas y puntas de dorso, que apuntan a la hipótesis de que el lugar fuese utilizado en su momento como taller, aunque se desconoce si de forma reiterada o intermitente. No fue lo único que los investigadores localizaron, ya que también aparecieron fósiles de fauna extinta, como el caso de restos del uro, un antepasado del toro. Asimismo, se apreciaron restos de animales carnívoros, de conejos o, incluso, de una cabra.

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