Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Xàtiva homenajea a Agustí Ventura

Germán Ramírez Aledón, Antoni Peris y Alfonso Rovira glosaron la figura del también catedrático de Latín

15

Xàtiva rinde homenaje a su cronista oficial

El cronista oficial de Xàtiva, Agustí Ventura, fue homenajeado ayer en un acto en la Casa de la Cultura promovido por la editorial Ulleye. El reconocimiento tuvo lugar en el marco de las XIII Jornades d’Art i Història que organiza dicha editorial y que este año versan sobre el Trienio Liberal y la capitalidad de Xàtiva. Presidió el acto el alcalde de Xàtiva, Roger Cerdà, quien calificó a Ventura como «uno de los imprescindibles» de la ciudad, destacando además su longevidad en el cargo (desde 1979) y su «extensa y comprometida tarea» como «infatigable investigador, con libros de referencia como el del Castell de Xàtiva o el de santa Clara», entre otros muchos, enumeró el primer edil. Cerdà elogió el compromiso de Ventura «con su ciudad» y anunció que «quedan cosas por compartir», en referencia a posibles estudios o publicaciones que se le puedan encomendar desde el consistorio.

Ventura durante el acto en la Casa de la Cultura, ayer. | LEVANTE-EMV

Para glosar la figura de Ventura, el organizador del homenaje, el editor y oftalmólogo Antoni López Alemany, contó con tres ponentes de relieve. Todos ellos, además, amigos personales de Ventura: Germán Ramírez Aledón, Antoni Peris y Alfonso Rovira. Faltó al acto, pese a estar anunciado, el secretario del Consell Valencià de Cultura, Jesús Huguet. De igual modo, antes de las intervenciones presenciales López leyó una carta de Miquel Bausset, monje de Montserrat e hijo del histórico profesor Josep Lluís Bausset, quien fue amigo personal de Agustí Ventura. En su misiva, Bausset calificó al cronista de Xàtiva de «patriota» y «gran defensor de las libertades del País Valencià».

Por su parte, Ramírez Aledón recordó que la suya con Ventura es una amistad «que viene de muy lejos», y resaltó que sus vidas se han entrecruzado varias veces, como a finales de los 70 cuando fueron, consecutivamente y aunque por un espacio breve de tiempo, directores del instituto Josep de Ribera de Xàtiva. El profesor alabó «la entrega de Ventura en aquellos tiempos de incertidumbre e ilusiones» y terminó señalando que «las amistades verdaderas son eternas». Gran experto en la figura del diputado Villanueva, recordó que fue Ventura quien abordó la figura del político setabense antes que él.

Rovira, periodista, cronista gráfico oficial de Alzira y persona vinculada a Xàtiva, destacó sus lazos de amistad «e incluso familiares» que le unen al homenajeado y recordó que juntos han acudido «desde hace más de 25 años sin faltar ninguno de los años que se ha hecho, a la representación del Tractat d’Almisrà» en Camp de Mirra, recreación histórica de la que Ventura ha sido guionista.

Peris, también amigo de Ventura, recordó que ambos estudiaron en Madrid «y él y yo viajábamos toda la noche desde Xàtiva a bordo del tren conocido como el sevillano». Fue de los primeros en abordar la figura de Villanueva, dijo. Y recalcó que «a los 20 años, Agustí ya se había leído una pila de libros» y ya luchaba por el valenciano. De hecho, el también catedrático de Latín (como Ventura) fijó en 1967 el primer curso de valenciano al que se pudo asistir en Xàtiva, impartido por Agustí Ventura ese año en el Casino Setabense. Peris contó una graciosa anécdota del cronista de Xàtiva. Según dijo, «una beata» se le acercó y le reprochó que había realizado una intervención en la iglesia en valenciano y no en castellano, a lo que Ventura, según Peris, respondió que lo hizo así porque la noche anterior se le había aparecido la Mare de Déu y le había pedido que hablara en valencià.

Finalmente, Ventura confesó sentirse «abrumado por tanta loa» y, en un discurso improvisado, deslizó algunas críticas. Como su referencia a que en ocasiones «el ayuntamiento se deja engañar por cantamañanas» que carecen de rigor en sus investigaciones, dijo. O su petición de que las investigaciones «han de basarse en documentos» y que «hay que visitar los archivos, y no hablar de oídas». El alcalde le impuso una insignia conmemorativa del acto.

Compartir el artículo

stats