Una llamada telefónica realizada el pasado miércoles a las 13:45 horas del mediodía alertó a la Policía Nacional de Ontinyent sobre la presencia de un cadáver en aguas del río Clariano a su paso por la localidad. Una patrulla se acercó hasta el punto indicado por la interlocutora y se encontró con el cuerpo sin vida de un varón de 35 años de edad. En un primer momento, los investigadores apuntaron al suicido como posible causa del suceso.

La investigación ya ha concluido y sus responsables han determinado que se trata de una muerte accidental. Según las fuentes consultadas por este diario, el fallecido respondía a las siglas F. J. G. y era natural de la localidad de Vallada. Regentaba un puesto de venta ambulante y participaba en los mercados de diversas localidades cercanas a su población de origen. El descubrimiento de una herida causada, en teoría, por un artefacto punzante en el cuerpo de la víctima también llevó a barajar la posibilidad de una muerte violenta tras la autopsia. Sin embargo, esta última hipótesis ha sido descartada.

El cadáver fue hallado a la altura del Puente de Santa María, una de las infraestructuras que cruzan el río Clariano en Ontinyent. Sin embargo, al parecer podría haber sido arrastrado por el caudal del río desde un punto geográfico diferente, ya que la distancia respecto al puente invitaba a descartar que el fallecido hubiera saltado.