Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El PSPV blinda el gobierno de Xàtiva tras la ruptura de Cs y mantiene a la edil de Fallas

La abstención en las ordenanzas de 2022 fue el detonante del divorcio

El portavoz de Cs, Juan Giner, junto a la edil de Fallas, María Beltrán, en un pleno en 2019. | PERALES IBORRA

La decisión de la hasta ahora coordinadora comarcal de Ciudadanos de abandonar la disciplina naranja sume a la organización en una profunda crisis de liderazgo engrosada por la intención del hoy portavoz de Cs en Xàtiva, Juan Giner, de abandonar su vinculación con la política municipal cuando termine la presente legislatura. En poco más de dos años, el partido ha pasado de ser clave en la gobernabilidad del ayuntamiento de la capital de la Costera a caminar de manera precipitada hacia la irrelevancia en el marco de un contexto de desintegración a todos los niveles.

Con su marcha de las filas naranjas, Beltrán sigue los pasos del expresidente de la Junta Local Fallera (JLF), Javier García Paños, que en julio comunicó su baja de la formación después de haber sido una de las principales bazas electorales en los comicios de 2019. Otro de los puntales de la agrupación de Xàtiva desde sus inicios, Natxo Lledó, también dejó el cargo de coordinador territorial hace meses. Su relevo lo asumió en marzo de este año la propia María Beltrán, al frente de una cúpula intercomarcal que agrupaba a las pocas asambleas de Cs que todavía resistían en las comarcas de la Costera y la Vall d’Albaida, en municipios como Ontinyent, Moixent, la Llosa o Llanera de Ranes, el único municipio donde aún gobierna la formación.

El sorpresivo anuncio de Beltrán deja descabezada a la organización comarcal y ha caldeado los ánimos en las filas del partido. Todas las miradas internas se dirigían ayer hacia el portavoz, Juan Giner, que pidió unos días a los suyos para valorar la situación y los pasos a seguir ante la incertidumbre que se extiende entre los afiliados.

En el penúltimo pleno municipal, Giner ya anunció que no repetirá como cartel electoral de Cs en 2023 en Xàtiva y que piensa desligarse de la política cuando agote el actual mandato. Ayer aseguró a Levante-EMV que su intención es seguir «en la misma línea» dentro del gobierno municipal, gestionando las delegaciones que tiene asignadas.

La ruptura del grupo de Ciudadanos (Cs) en el Ayuntamiento de Xàtiva abre una nueva etapa de incertidumbre cuyo impacto en la gobernabilidad municipal es por ahora una incógnita, superado ya el ecuador del mandato. El sábado, el portavoz de Cs y regidor de Seguridad Ciudadana y Movilidad, Juan Giner, volvió a marcar distancias con sus aliados del PSPV en el gobierno al anunciar la abstención del partido naranja en la aprobación de las ordenanzas fiscales de 2022. Una decisión que no se entendió dentro del ejecutivo y que fue el detonante del comunicado que poco después hizo público la edil de Fallas y Gran Teatre, coordinadora comarcal de Ciudadanos, una vez acabado el pleno. María Beltrán abandona la disciplina del partido con el que concurrió a las elecciones como número 2 y se marcha al grupo de no adscritos, lo que deja como único representante naranja en la corporación a Giner, a quien su excompañera de bancada acusa de imponer su criterio y de no tener en cuenta sus opiniones en la hoja de ruta del grupo municipal.

Por ahora, el giro de los acontecimientos no va a comportar ningún cambio práctico en la organización del equipo de gobierno comandado por los socialistas, cuyos esfuerzos se centran en evitar a toda costa un escenario de inestabilidad. Aunque Ciudadanos ha pedido a Beltrán que entregue el acta y le ha dado la condición de tránsfuga, la regidora piensa mantener las responsabilidades que le fueron encomendadas. El ejecutivo ha descartado llevar a cabo una remodelación interna, con lo que ésta conservará las delegaciones que tiene asignadas. Tampoco se esperan cambios en las áreas que gestiona el portavoz de Cs, aunque su estrategia de no alinearse con las principales medidas adoptadas por las áreas socialistas le dejan en la cuerda floja.

Beltrán ha dejado claro su apoyo sin fisuras al gobierno del PSPV. A su juicio, no había ninguna justificación para abstenerse en la votación de las ordenanzas. La edil de Fallas aprecia una «deriva unipersonal» por parte del portavoz, a quien reprocha que no compartía las deliberaciones importantes. «Si estamos en el gobierno las cosas se tienen que hablar», incide a Levante-EMV. Con el respaldo de Beltrán, el PSPV tiene garantizada la mayoría para gobernar y para aprobar los presupuestos. La ruptura del bloque de Ciudadanos, en cambio, aísla un poco más a Giner, cuyo voto es ahora prescindible para el ejecutivo. Sin embargo, pese a sus posicionamientos incómodos e imprevisibles, en el entorno de la alcaldía descartan por el momento el cese de sus competencias. Fuentes del equipo socialista circunscriben la crisis a una cuestión interna del partido naranja. El objetivo prioritario ahora pasa por contenerla para que afecte lo menos posible al equipo de gobierno. Aún así, el enfrentamiento entre Giner y Beltrán augura una convivencia complicada que podría terminar estallando tarde o temprano.

Giner ve «cuestiones de fondo»

El edil de Seguridad Ciudadana y Movilidad no contempla dimitir y desliza que detrás de la marcha de su hasta ahora compañera al grupo de no adscritos hay «cuestiones de fondo». Juan Giner cree que Beltrán «falta a la verdad» cuando atribuye su baja de Cs a que sus opiniones no se le tenían en cuenta dentro del grupo municipal. Se trata, según él, de «una excusa peregrina». Giner subraya que ésta era la «jefa» de la agrupación en el territorio. «Espero que ahora no me quiten las delegaciones», agrega a continuación a preguntas de Levante-EMV.

La reacción oficial del partido naranja fue igual de dura. Desde Cs lamentaron «estas prácticas de quienes anteponen sus intereses personales a los del proyecto» y acusaron a la regidora de Xàtiva de incumplir «las normas internas del partido que obligan a todos los afiliados».

La edil, por su parte, hace hincapié en que ha mantenido la disciplina de voto hasta el final -incluso en la abstención en las ordenanzas del pasado sábado, con la que no estaba de acuerdo- pero insiste en que no podía seguir consintiendo el ninguneo. Beltrán asegura que su salida no alterará su «compromiso» de continuar trabajando en sus actuales ponencias. Preguntada sobre su futuro y por si su nombre figurará en otras lista en las elecciones de 2023, la edil aclara que eso es «lo último» en lo que ha pensado. «Con todo lo que ha pasado lo único que pienso es en el ahora», apostilla.

La reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre los concejales que abandonan un grupo político determina que éstos no pueden ver mejorado el estatus económico y político que tenían con anterioridad a su marcha del partido con el que se presentaron a los comicios. El criterio no se aplicaría a Beltrán, puesto que mantendría su actividad actual.

La marcha de Beltrán acelera la desintegración naranja

S.G. Xàtiva

Compartir el artículo

stats