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Ontinyent traslada a un conserje con discapacidad tras las críticas de El Llombo

Trabajadores sociales del ayuntamiento apoyan al ordenanza y acusan al colectivo vecinal de «trato discriminatorio»

La plantilla de trabajadores del departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Ontinyent salió ayer en defensa del conserje que ha estado prestando sus servicios en el centro cívico del Llombo y mostró su rechazo hacia el polémico escrito publicado por la junta directiva de la asociación de este barrio que cuestiona la capacidad del empleado, con diversidad funcional, de realizar sus funciones «sin ningún tipo de tutela».

En su última revista, el colectivo acusa al gobierno municipal de tratar al Llombo como «un barrio de segunda», de querer «hacerle mal» y de boicotear a la entidad, poniendo como ejemplo el hecho de haber asignado como ordenanza de las dependencias a una persona con discapacidad, a la que describen como un «chaval» (pese a sus 40 años) que «hace todo lo que puede» y que puede ser «excelente colaborador» por ser una «magnífica persona» pero no tener responsabilidades.

La respuesta del consistorio ha sido trasladar al trabajador -que forma parte de la plantilla municipal desde 2001- de instalaciones para alejarlo de la polémica. La familia del mismo ha remitido un escrito a la asociación mostrando su malestar y reservándose el derecho a iniciar acciones legales. En una línea similar, los trabajadores de Servicios Sociales del ayuntamiento tachan de «indecente» y «discriminatoria» la publicación del Llombo, en la que se señala que el conserje no cumple sus obligaciones y que los miembros de la asociación están cansados de tener que desconectar el aire acondicionado y sacar la basura. El escrito de la junta directiva asegura que los responsables municipales no informan al ordenanza de las actividades que se hacen en el local y eso genera «un lío».

«Irresponsable e insolidario»

«Afirmar que una persona con diversidad intelectual no es capaz de tener responsabilidades o aprender es obtuso e irresponsable; no querer ayudarlo es insolidario», responden los compañeros del ordenanza en el documento en el que le trasladan su apoyo, subrayando que éste solo ha tenido la oportunidad de demostrar su capacidad «durante dos meses», por lo que consideran «precipitada» la reacción del Llombo.

«Sus compañeras sabemos que es muy responsable, trabajador y cuidadoso con las tareas que le asignan y con las personas con las cuales se relaciona. Cualquier error suyo, como la de cualquier otra persona que empieza en un trabajo, se merece apoyo y rectificación amable. Si se hubieran comunicado las dificultades que había, se habría dado más apoyo, evitando hacer un daño innecesario a nuestro compañero», zanjan los trabajadores sociales su misiva, a la que el equipo de gobierno de Ontinyent ha dado su respaldo.

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