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Embargan por error la mitad de la pensión a una vecina de la Granja

«Vivo con 600 euros y me da justo para vivir»

María Mateo repasa la cartilla donde quedó reflejado el embargo sin notificación previa. | SERGIO GÓMEZ

María Mateo tiene 80 años y es una de las 295 habitantes censadas en la Granja de la Costera. Como el pueblo no tiene cajero y ella no puede desplazarse por sí sola a otros municipios, no suele revisar mucho la libreta. La última vez que le dio por hacerlo, la sorpresa fue mayúscula cuando comprobó que le habían cargado dos embargos por el impago de una tasa municipal que no le correspondía abonar a ella, vinculada a un inmueble del que no es propietaria. La cuantía total del embargo ascendía a 422,36 euros, pero «por suerte» se dio cuenta del error cuando «solo» le habían detraído de su cuenta la mitad, 201,8 euros.

María sobrevive con una pensión de poco más de 600 euros, con lo que perder de un plumazo esos ingresos no es ninguna broma. «Me da justo para vivir. Si me compro una chaqueta, no puedo comprarme otra cosa y si me embargan ese dinero o no pago la luz o no reparo la puerta que tengo rota», asegura la pensionista, que vive sola y es viuda.

Están a punto de cumplirse tres meses desde que tuvo constancia de los cargos erróneos y la afectada sigue esperando que le devuelvan el dinero. El 28 de julio presentó un escrito en el ayuntamiento pidiendo la anulación de los recibos y la paralización de la providencia de apremio dictada contra ella. En las oficinas municipales confirmaron que se había producido una equivocación en la asignación de la deuda por parte de su personal administrativo y le aseguraron que no le llegarían más sorpresas. Pero a continuación, para hacer las comprobaciones, tuvo que desplazarse a las oficinas tributarias de la Diputación de Valencia en Xàtiva, donde afirma que de nuevo volvieron a remitirle al consistorio para la devolución del importe. «El dinero me hace mucha falta, pero la deshonra de que en mi cartilla ponga la palabra embargo es una ofensa mucho más grande», mantiene Mari, quepide saber exactamente qué ha pasado y por qué le han endosado un pasivo de otro. La notificación de embargo se corresponde con el impago de la tasa de basura de los ejercicios 2014 y 2015 de un bar de La Granja en el que trabajó con su familia pero del que se desvinculó hace muchísimo tiempo, antes de la fecha de los recibos. Por eso no entiende nada y acudió al pleno municipal a pedir explicaciones, haciendo gala del arrojo de la gente de su tierra natal, Navarra. «No me dejaron hablar», lamenta, sin embargo.

El caso ha saltado arena política en este pequeño pueblo de la Costera. El grupo municipal socialista, que lo ha sacado a la luz, ha instado al equipo de gobierno a agilizar los trámites para solucionar el entuerto tras el «abusivo» tiempo transcurrido desde el embargo. El portavoz del PSPV, el exalcalde Carlos Garrido, sostiene que la devolución del dinero a la pensionista debería haberse producido hace mucho tiempo. «Es un despropósito», ahonda.

Respuesta municipal

En cambio, el alcalde, José Miguel Marín, niega que el ayuntamiento tenga responsabilidad en la demora. Asegura que él ha cumplido su parte, firmando la anulación del embargo, pero que le toca a la diputación devolver el dinero. Marín cree que el error administrativo se debe a que la afectada es madre de la persona que tenía alquilado el bar. «Cuando ocurrió estaba gobernando el exalcalde (Garrido)», afirma. Como han pasado más de 4 años desde el inicio del procedimiento, el impago de los tributos que se reclaman ya ha prescrito.

María Mateo sabe lo que es haber sufrido embargos en el pasado y, por eso, hace hincapié en que esta vez no le llegó ninguna carta notificándole el proceso. «No quiero denunciar ni tampoco que me pidan perdón , sino saber la verdad», sentencia.

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