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La industria de la Vall busca acercar la producción ante la crisis de suministros

El interés por la relocalización desde Asia crece en medio de la inquietud empresarial por los problemas con las materias primas a escala global

Trabajadores de una empresa textil de la Vall d’Albaida, en una imagen de archivo. | PERALES IBORRA

El colapso de suministros a escala global, la escalada de precios de las materias primas y el caos en el transporte marítimo han acelerado una tendencia al alza en el sector industrial de la Vall d’Albaida desde que la crisis sanitaria puso a miles de negocios contra las cuerdas. El cambio de paradigma obliga a buscar vías alternativas de aprovisionamiento de material y está haciendo crecer el interés de las empresas por la relocalización y el acercamiento de aquellas partes de la producción que habían ido externalizando total o parcialmente desde principios de siglo, especialmente con los países del sureste asiático como destino.

A pesar de todas las adversidades que siembran de inquietud el horizonte de las industrias de la comarca, la actividad está en auge por el repunte de la demanda. «Venía una epoca de crecimiento, pero se han dado un cúmulo de circunstancias que complican las perspectivas», resume Càndid Penalba, empresario del textil de la Vall d’Albaida. «Para el año que viene hay muy buena demanda y la tendencia pasa por relocalizar muchas compras de Asia a Europa, pero las oportunidades ahora mismo están siendo costosas y lo complican», apunta Penalba, que describe la situación como «muy preocupante» y «estresante» por el aumento continuando de los precios de las materias primas (de hasta el 70 % en el caso del algodón), el transporte y la energía.

Falta de estabilidad

«Este debería ser un momento de salida de la pandemia con mucha fuerza porque hay mucha actividad, pero los nubarrones hacen que el empresario vaya con mucha prudencia y si tiene que invertir o ampliar prefiere esperar. No hay un horizonte de estabilidad», coincide Vicente Donat, secretario general de la Confederación Empresarial de la Vall d’Albaida (Coeval). A su juicio, la complicaciones que se han ido sucediendo durante la pandemia y la postpandemia vuelven a evidenciar el «desastre» que ha supuesto haber perdido buena parte de la producción en el territorio para pasar a una «dependencia absoluta de China». «Estas cosas nos ponen ante el espejo de que esa politica ha sido muy mala», remacha.

En ese sentido, la patronal comarcal está detectando cada vez más movimientos orientados a recuperar aspectos de la fabricación, al reducirse las ventajas de la externalización asiática y ante los interrogantes que abre la crisis de suministros. «No todo puede recuperarse, pero sí está empezándose a ver que producir aquí tiene sus ventajas en la parte más industrial de sectores como el textil, el plástico, el metal o la maquinaria, porque te permite atender rápidamente a los clientes de Europa que piden un perfil alto de producto», valora Donet. Aún así, el camino hacia la relocalización no está ni mucho menos libre de obstáculos: los altos costes, las normativas, la escasa inversión industrial de las administraciones públicas y los farragosos trámites actúan muchas veces como elementos disuasorios para los empresarios.

Desde la Plataforma por la Reindustrialización -donde se integra Coeval- se considera «vital» para el futuro la diversificación de proveedores repartidos en distintas áreas geográficas. Entre otras demandas, los empresarios urgen a las administraciones a fomentar la creación de empresas auxiliares de proveedores en el territorio para asegurar el flujo de productos y generar así riqueza y puestos de trabajo.

La Confederación Empresarial de la Vall d’Albaida (Coeval) está volcándose en intentar incrementar la oferta de FP en la comarca para dar respuesta a la creciente demanda de un perfil de profesional cualificado que a las industrias les está costando mucho encontrar en el territorio en ámbitos como el textil, la fabricación de maquinaria o la construcción. «Las empresas están teniendo actividad, pero faltan operarios técnicamente formados», expone el secretario general de la patronal comarcal, Vicente Donat. La organización ha conseguido poner en marcha este curso en l’Olleria un ciclo de mantenimiento electromecánico con carácter transversal que está teniendo una gran acogida entre las empresas. El próximo objetivo es la reimplantación del ciclo de Textil en el IES Jaume I de Ontinyent, que se perdió hace años por la falta de demanda, junto a la activación de otra titulación en la comarca vinculada a la construcción, sector que experimenta una creciente demanda de nuevos profesionales formados para cubrir las jubilaciones y los nuevos desafíos a los que se enfrenta, como la obligada apuesta por la eficiencia energética y el auge de las rehabilitaciones de viviendas bajo criterios de sostenibilidad. La intención de Coeval es que ambos ciclos se adscriban a la modalidad de FP dual para que los alumnos se formen en las aulas por mañanas y trabajen en las empresas por las tardes.

«Falta mano de obra cualificada»

La patronal comarcal se vuelca para intentar incrementar la oferta de FP en la comarca

S.G. Xàtiva

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