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La condena de los agravios al conserje con discapacidad acaba en disputa política

Compromís y PP evitan reprobar a la directiva del Llombo en el pleno de Ontinyent al abstenerse en la moción que arropaba al empleado

Imagen de archivo del centro cívico y social "el Llombo"

Lo que debía ser un acto unánime de condena de los desafortunados comentarios que la junta directiva del Llombo dirigió públicamente hacia un empleado municipal con discapacidad derivó en una disputa política que unió al PP y a Compromís en contra del equipo de gobierno de Ontinyent en el último pleno municipal.

Ambas formaciones evitaron reprobar a los responsables del colectivo vecinal crítico con el ejecutivo y se abstuvieron en el debate de la moción presentada por La Vall Ens Uneix con el objetivo de mostrar el respaldo de la corporación al conserje del centro cívico y condenar las afirmaciones vertidas en la revista del Llombo que cuestionaban su capacidad de trabajo.

La iniciativa reproducía el escrito de apoyo al empleado firmado por el personal del departamento municipal de Servicios Sociales -abriendo la puerta a acciones judiciales- y reclamaba a la asociación una disculpa pública y una rectificación de sus palabras. La moción fue aprobada de forma holgada con los votos de los 17 concejales que integran el gobierno de Ontinyent. En cambio, los cuatro regidores del PP y Compromís decidieron abstenerse usando los mismos argumentos: defendieron al trabajador agraviado, pero aseguraron que el ejecutivo estaba instrumentalizando y politizando el caso para cargar contra un colectivo tradicionalmente crítico.

«No vamos a mirar a otro lado»

Sayo Gandia, concejal del gobierno, respondió acusando a la oposición de «desentenderse» de los «ataques» de la directiva del Llombo al trabajador municipal: «Puede gustar o no que se presente esta moción al pleno, pero no vamos a mirar a otro lado mientras se ataca a personas con discapacidad intelectual y vulnerabilidad», aseguró la edil, para quien el ordenanza necesita ser defendido en lugares como el pleno municipal.

La regidora de Compromís Paloma Alberola indicó que la asociación ya se había disculpado a través de un escrito publicado, aunque luego corrigió el error (puesto que todavía no se ha difundido) y matizó que «seguro se hará público». Para Alberola, el texto que cuestionaba al conserje es «un conflicto puntual» y no ve «apropiado» que el gobierno lo «utilice» para «luchar otras batallas».

Por su parte, la edil del PP Mercedes Pastor coincidió en que el asunto de los ataques al empleado municipal «no era un tema para llevar al pleno» ni para «airear en revistas, mociones ni más publicaciones». «Estamos totalmente en contra de lo que ha hecho la Asociación del Llombo, pero tampoco nos parece que la manera de limpiar el nombre o reconocer el trabajo hecho por Vicent Lluís sea presentar una moción, que pensamos que es un mecanismo político para tratar otras cuestiones», dijo Pastor.

En su réplica, Sayo Gandia replicó al PP y Compromís asegurando que a estas formaciones «les resulta más interesante que se entienda esta cuestión como un conflicto político que como lo que es: la defensa de un trabajador municipal y la reprobación de quienes le han atacado». Compromís se quejó más tarde de que sus ediles habían sido interrumpidos varias veces durante el pleno.

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