Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ràfol de Salem urge a acelerar su Plan General al no poder atender la demanda de casas

La población, de 442 habitantes, lleva 40 años funcionando con normas subsidiarias y quiere impulsar una zona residencial de 54 viviendas

Vista general de Ràfol de Salem, en la Vall d’Albaida.  | LEVANTE-EMV

Vista general de Ràfol de Salem, en la Vall d’Albaida. | LEVANTE-EMV / Sergio Gómez. Xàtiva

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Sergio Gómez

Sergio Gómez

Xàtiva

El crecimiento de Ràfol de Salem hace tiempo que tocó techo. Esta pequeña localidad de apenas 442 habitantes situada a los pies del Benicadell va camino de cumplir 40 años con unas normas urbanísticas subsidiarias y provisionales que se han quedado completamente desfasadas respecto a la normativa y a la realidad actual, a la vez que suponen un gran condicionante en la batalla que el municipio libra contra la despoblación.

Esta semana, el ayuntamiento ha dado un paso importante en el camino hacia un nuevo modelo urbanístico que garantice la supervivencia del Ràfol. La versión preliminar del Plan General Estructural se somete a un periodo de exposición pública de 45 días para que los vecinos puedan hacer sus aportaciones. Sin embargo, la alcaldesa de la localidad, Carolina Mengual, se muestra muy crítica con la burocracia y los plazos de la administración, que retrasarán como poco dos años más la aprobación definitiva del instrumento, si todo va bien y ni la Generalitat ni los diferentes organismos que han de informar favorablemente ponen algún obstáculo insalvable. «Llevamos ya seis años con la tramitación y podrán llegar a pasar diez hasta que se pueda poner en marcha», lamenta Mengual. «Pido a la Generalitat que sea un poco más permisiva y agilice estos procesos porque en los pueblos pequeños no tenemos personal», apostilla.

Mientras tanto, Ràfol de Salem no puede atender la demanda de vivienda nueva que existe en un municipio con un parque de casas muy envejecido, en el que el que el 40 % de las construcciones del núcleo urbano consolidado cuentan con más de 50 años de vida. «Nos hemos quedado sin viviendas. Hay jóvenes que se quieren quedar en el pueblo pero no tenemos parcelas urbanizables que puedan comprar», expone la alcaldesa.

El Plan General de Ràfol, elaborado con el apoyo del equipo técnico de la Diputación de Valencia, proyecta dos nuevas zonas de crecimiento, una residencial y otra de carácter industrial. La primera se contempla en el suroeste del casco urbano con una superficie de 37.656 metros cuadrados, suficiente para dar cabida a la construcción de 54 viviendas siguiendo la tipología de «ciudad jardín» y edificaciones aisladas, que están teniendo «bastante demanda» entre la población como alternativa a las construcciones tradicionales entre medianeras, que con la normativa municipal actual -además- no pueden construirse. Esta circunstancia está provocando el abandono del área tradicional del pueblo y la progresiva degradación de las edificaciones, con el consiguiente envejecimiento de la población residente, según alerta el documento urbanístico.

La nueva zona industrial, por su parte, se propone en el extremo noroeste del casco urbano, por proximidad con los actuales suelos de uso industrial y almacenes. Según el borrador del PGE, su dimensión será «moderada», pero permitirá disponer de un remanente de suelo en previsión de poder hacer posible nuevos asentamientos de talleres, almacenes o pequeñas industrias.

Un «techo» de 1.000 habitantes

El instrumento también delimita dos unidades de ejecución en zonas de reforma o mejora de la urbanización existente en las que podrían construirse un máximo de 200 viviendas en un futuro. De esta forma, en un horizonte a largo plazo, si llegaran a edificarse todas las construcciones que permitiría la nueva ordenación urbanística, la localidad podría llegar a duplicar su población actual y alcanzar como máximo los 1.075 habitantes

Por último, el Plan General recoge la ejecución de una nueva depuradora en Ràfol de Salem cuyo coste ascendería a 930.000 euros.

L’Alcúdia repara diez tramos urbanos con una inversión de 90.000 euros

El Ayuntamiento de l’Alcúdia de Crespins ha adjudicado las obras de asfaltado y fresado de una decena de calles y viales del municipio. Las obras, que cuentan con una inversión de 90.000 euros del Plan de Inversiones 2020-2021 de la Diputación de València, contemplan la mejora de la ronda Estació, Maestro Serrano, la avenida Pau, el camino Riu Nou, la calle Colón, la calle Sant Onofre, la calle Ermita, la urbanización Villa Adela, los viales del Polígono El Canari y la avenida Corts Valencianes.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents