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Un atasco histórico cancela citas médicas al reducir el personal del Lluís Alcanyís

La Universitat de València también tuvo que suspender clases en Ontinyent

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Un accidente en la A7 condensa el tráfico en Xàtiva

El desvío por carreteras secundarias de más de 30.000 vehículos que ayer quedaron atrapados en la autovía A-7 como consecuencia del incendio de un camión a la altura de Alberic desembocó en un cúmulo de atascos masivos en diversas vías de la Ribera y la Costera que durante horas llegaron a colapsar las principales entradas y salidas de Xàtiva, generando varios kilómetros de colas.

El accidente, originado en un remolque que transportaba materiales inflamables, se originó a las 5.15 de la mañana y derivó en retenciones de más de 20 kilómetros en la A-7, cuyos carriles no volvieron a abrirse completamente al tráfico hasta pasadas más de diez horas.

Así ha sido el accidente de un camión lleno de pintura y disolvente en la A-7 a su paso por Alberic

El caos circulatorio bloqueó por momentos las entradas y salidas al hospital Lluís Alcanyís e impidió llegar a sus destinos a miles de trabajadores y estudiantes. La actividad asistencial del citado centro sanitario de Xàtiva se vio sensiblemente alterada, puesto que tuvieron que suspenderse las consultas de las especialidades de Neurología, Dermatología y Medicina Interna debido a la ausencia de varios profesionales afectados por el incidente en la autovía. Fuentes del Departamento de Salud Xàtiva-Ontinyent informaron igualmente de los problemas alertados a primera hora de la mañana desde la Unidad de Hospitalización a Domicilio (UHD) para poder atender a todos los pacientes previstos al faltar cuatro de sus trabajadores.

Las mismas fuentes indicaron que algunos profesionales del servicio tuvieron que hacer recorridos a pie -dada la situación de colapso en la CV-41- para sobrellevar la situación y llegar a tiempo con tal de cubrir las gestiones programadas. Las visitas a domicilios pudieron completarse todas, si bien la actividad sufrió retrasos y se alargó hasta la tarde. Por suerte, en cambio, no hubo graves problemas en los traslados por ambulancia.

Caos docente

El Lluís Alcanyís no fue el único recurso público que se vio lastrado por culpa de los atascos. El campus de la Universitat de València en Ontinyent tuvo que suspender algunas clases al faltar profesores, al igual que ocurrió en diversos institutos de las comarcas. En Vallés tuvo que aplazarse la instalación de un cajero automático financiado por la Generalitat en el marco de las ayudas contra la despoblación puesto que los operarios contratados quedaron atrapados en la A-7.

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