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Los ahorros de los ayuntamientos se duplican durante la pandemia

El número de entidades con un saldo presupuestario negativo se reduce a un tercio en un año

Operarios de la contrata de limpieza limpian las calles de Ontinyent. | LEVANTE-EMV

Lejos de lo que podría pensarse por la cantidad de gastos imprevistos a los que han tenido que hacer frente, la situación económica de los ayuntamientos mejoró notablemente durante el primer año de la pandemia. Así lo pone al menos de manifiesto el análisis de las liquidaciones de 2020 que acaba de hacer público el Ministerio de Hacienda. Según los datos oficiales recopilados hasta el 22 de noviembre, solo 6 entidades locales de la Costera, la Canal y la Vall d’Albaida cerraron el pasado ejercicio con un saldo presupuestario negativo. Un año atrás, en 2019, el triple de consistorios (un total de 18) liquidaron sus cuentas con números rojos en las tres comarcas.

Un dato significativo del cambio de paradigma que se suma a otro no menos llamativo: el superávit no financiero de los 61 ayuntamientos que componen el territorio se incrementó en 2020 un 173 % respecto al ejercicio anterior, hasta los 24,6 millones de euros. En 2019, los saldos no financieros del conjunto de corporaciones municipales se situaron en 9 millones. Este indicador no representa el superávit final de los consistorios, puesto que sobre dicho cálculo inicial -que no incluye los gastos vinculados a la deuda- se aplican una serie de ajustes por recaudación incierta, por diferencias en las transferencias recibidas, por intereses o por operaciones pendientes de aplicar al presupuesto, pero aún así supone un marcador fiable sobre la situación económica que atraviesan las corporaciones.

A partir de la evaluación de los saldos no financieros, de hecho, el Ministerio de Hacienda determina que un total de 9 ayuntamientos de la Costera, la Canal y la Vall d’Albaida no cumplieron en 2020 con los objetivos de estabilidad presupuestaria exigidos en la ley, en función de la información trasladada por las propias corporaciones locales.

En el listado de localidades con necesidades de financiación se encuentran los consistorios de Agullent, Albaida, Bellús, Beniatjar, la Font de la Figuera, Llanera de Ranes, Pinet y Rotglà i Corberà. De estos, la Font y Agullent fueron los municipios que liquidaron el año con los saldos no financieros negativos más elevados: -640.000 euros en el primer caso y -104.000 euros en el segundo. Albaida, Bellús, Montesa y Rotglà se incluyen en el mismo cupo pese a que consiguieron cerrar el ejercicio en positivo.

En 2019 fueron 12 los ayuntamientos de las tres comarcas que incumplieron el criterio de la estabilidad presupuestaria, tres menos que el año pasado.

En el reverso de la moneda, el consistorio de Ontinyent presentó el superávit no financiero más alto al cierre de 2020, con más de 3 millones de euros de saldo positivo. Le siguió el Ayuntamiento de l’Olleria, donde el balance superó los 2 millones de euros. En tercer lugar se situó Xàtiva, con 1,7 millones, junto a El Genovés, con 1,3 millones y Anna, con 1,1 millones. Montesa y Castelló de Rugat también superaron el millón de euros en saldos presupuestarios positivos.

Un año anómalo

Las razones de este incremento de los ahorros, según exponen fuentes municipales, pueden ser diversas. Por un lado, los consistorios han recibido inyecciones extraordinarias de administraciones superiores, mientras que buena parte del presupuesto no pudo ejecutarse durante el año de la pandemia, lo que se suma a la ralentización de muchos procedimientos y a las dificultades que impone la ley a los ayuntamientos para gastar libremente.

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