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El abandono de la estación de l’Alcúdia se agrava tras 13 años en barracones

Los usuarios se quejan de la falta de accesibilidad y de la mala señalización de las instalaciones

Los módulos prefabricados que funcionan desde hace más de una década en l’Alcúdia. | PERALES IBORRA

La instalación iba a ser provisional, una vez se decidió el derribo de la antigua estación de ferrocarril como consecuencia de la aluminosis que sufrían los materiales de construcción del edificio. Pero han pasado ya 13 años y los módulos prefabricados siguen configurando la estampa con la que se topan los usuarios de Cercanías que cada día cogen el tren o descienden en la parada de l’Alcúdia de Crespins.

En febrero de 2018, Renfe trasladó a los responsables municipales de la localidad que antes de acabar ese año se iniciarían los trabajos de una nueva estación con dos módulos, uno a cada lado de las vías, junto con marquesinas para proteger de las inclemencias meteorológicas a los pasajeros. Pero el tiempo pasa y, mientras las obras se retrasan de forma indefinida, la paciencia se agota en el consistorio.

El regidor Pepe Garrigós (Compromís), que hoy tomará posesión como alcalde de l’Alcúdia de Crespins en cumplimiento del pacto con el PSPV, no duda de que este va a ser su objetivo primordial de aquí a lo que resta de legislatura: «De todos los proyectos que tenemos previstos como equipo de gobierno, el más importante es conseguir una estación de Cercanías digna para el pueblo y todos los usuarios», asegura. De momento, el nuevo alcalde eleva el tono de las reivindicaciones municipales para denunciar una situación que considera «tercermundista». «Llevamos desde 2008 en barracones y ya estaría bien que esto se solucionara de una vez por todas», censura, antes de recordar que desde 2008 Renfe ha prometido la estación hasta en tres ocasiones sin que los anuncios lleguen a materializarse. «Hasta aquí hemos llegado», advierte a continuación. Mientras tanto, el deterioro de las actuales instalaciones y las quejas de los usuarios se han acentuado con el paso del tiempo. Ayer mismo, una usuaria en silla de ruedas denunciaba Levante-EMV la imposibilidad de acceder a los barracones, puesto que existe un desnivel que impide a las personas con movilidad reducida llegar a la zona en la que se sacan los billetes. Cada vez tiene que salir el operario de su cabina para realizar el proceso de transacción en el exterior. «Es una vergüenza», añadía la usuaria. La mala señalización es otra de las quejas más repetidas.

Fuera del plan de choque

En una reunión reciente, el coordinador de Cercanías en la C. Valenciana, Juan Carlos Fulgencio, garantizó al consistorio de l’Alcúdia de Crespins que la actuación seguía estando previstas en la hoja de ruta del Gobierno. Su ejecución, sin embargo, queda condicionada a las obras del corredor mediterráneo, que se alargan en el tiempo. Y en la corporación municipal existen recelos. El Plan de choque en Cercanías que esta semana ha presentado la ministra de Transportes no incluye entre sus prioridades la estación de l’Alcúdia, aunque sí contempla mejoras en las de Carcaixent o Sueca.

Junto al citado proyecto, Garrigós subraya entre los ejes de actuación del gobierno local la rotonda en la calle 25 d’Abril, la renovación de todo el alumbrado o la pacificación del tráfico. El alcalde desde hoy destaca que el pacto de gobierno «rebosa de salud» y funciona «porque hay mucho diálogo y muchos acuerdos por unanimidad». El relevo no implicará cambios en las concejalías.

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